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INICIACIÓN A LOS DEPORTES DE RAQUETA

LA ENSEÑANZA DE LOS DEPORTES DE RED Y MURO DESDE UN ENFOQUE CONSTRUCTIVISTA

Onofre Ricardo Contreras Jordán

Luis Miguel García López

David Gutiérrez Díaz del Campo

Sagrario del Valle Díaz

Rosa María Aceña Rubio

Dibujos: David Gutiérrez Díaz del Campo


Dibujos: David Gutiérrez Díaz del Campo

Diseño cubierta:

© 2007, Onofre Ricardo Contreras Jordán

Luis Miguel García López

David Gutiérrez Díaz del Campo

Sagrario del Valle Díaz

Rosa María Aceña Rubio

Editorial Paidotribo

http://www.paidotribo.com

E-mail: paidotribo@paidotribo.com

Primera edición

ISBN: 978-84-8019-946-9

ISBN EPUB: 978-84-9910-812-4

Fotocomposición: Editor Service, S.L.

Diagonal, 299 – 08013 Barcelona

Índice

Presentación

Introducción

1.El cambio en la orientación educativa de la enseñanza de los deportes

2.Los modelos alternativos a la enseñanza tradicional: las tradiciones francesa e inglesa

3.El modelo constructivista de Contreras Jordán, De la Torre Navarro y Velázquez Buendía (2001). Consideraciones previas a su aplicación a los deportes de red y muro (DRM)

3.1.El planteamiento del modelo

3.2.Consideraciones para la aplicación del modelo constructivista a los deportes de red y muro (DRM)

4.Propuesta metodológica

4.1.Procedimiento de elaboración

4.2.Desarrollo del modelo constructivista de enseñanza de los DRM

4.2.1.Los principios de acción

4.2.2.La secuenciación estructural

4.2.3.Otras cuestiones que hay que tener en cuenta del modelo

4.3.Actividades de enseñanza

5.Medidas de atención a la diversidad en el desarrollo de la enseñanza de los DRM

5.1.Posibilidades de adaptación en las actividades de enseñanza

5.1.1.Objetivos y contenidos

5.1.2.Agrupaciones

5.1.3.Metodología

5.1.4.Terreno y altura de la red

5.1.5.Material

5.1.6.Reglas

6.La evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje de los deportes de red y muro

6.1.La evaluación desde un enfoque constructivista

6.2.Propuesta de un modelo de evaluación

6.2.1.¿Qué y cómo evaluar?

6.2.2.¿Por qué dos instrumentos en cada momento de evaluación?

6.2.3.Utilización del vídeo

6.2.4.Participación de los alumnos

6.2.5.Actividades de evaluación/situaciones de enseñanza

6.2.6.Materiales y campos utilizados

6.3.Los IERM (Instrumentos de evaluación de red y muro)

6.3.1.IERM I y II

6.3.2.IERM III y IV

6.3.3.Utilización alternativa del IERM III

7.Situaciones de enseñanza

Bibliografía

Presentación

El modelo técnico de enseñanza deportiva sigue estando profundamente arraigado en la escuela, a pesar de las reiteradas advertencias de que, desde una perspectiva educativa, su planteamiento es inadecuado para el alumnado en edad escolar. La concepción eminentemente instrumentalista y mecanicista del movimiento, propia de la metodología de dicho modelo, lo aleja de las actuales intenciones de la Educación Física, en la enseñanza primaria y secundaria, predominantemente dirigidas al desarrollo de competencias personales y a la adquisición de autonomía en el aprendizaje deportivo. La presente obra Iniciación a los juegos de raqueta. La enseñanza de los deportes de red y muro desde un enfoque constructivista ofrece la posibilidad de adentrarse en un modelo alternativo de enseñanza deportiva mucho más acorde con los nuevos aires curriculares.

Que los chicos y chicas aprendan a aprender se ha convertido en una exigencia irrenunciable en cualquier propuesta educativa. Con respecto a la enseñanza deportiva será necesario que sean capaces de gestionar sus progresos y, en definitiva, que participen activamente en el propio proceso de aprendizaje. Ser conscientes de lo que saben y de lo que quieren aprender ayudará a que estén motivados para buscar las diferentes respuestas que admiten los problemas motores. Así mismo, la confianza en el éxito de los aprendizajes permitirá dar continuidad al esfuerzo.

El enfoque presentado en este libro, que recoge aportaciones de los modelos de carácter estructural-funcional y del modelo comprensivo inglés, asume los requisitos del aprendizaje significativo y organiza en torno a dichos requisitos su diseño metodológico. Por una parte, plantea aprendizajes basados en estructuras de conocimiento motor adquiridas en una fase de Educación Física de base. Por otra parte, insiste en la funcionalidad de los aprendizajes para la resolución de problemas motores y para su transferencia en el juego deportivo global.

Con ello, este modelo de enseñanza deportiva resulta mucho más adecuado para ser aplicado en el entorno escolar, donde debería prevalecer la orientación educativa sobre la competitiva. Si la calidad y la equidad parecen ser los parámetros con los que valoramos, actualmente, las propuestas educativas, podríamos hablar de la calidad del modelo, en el sentido en que da respuesta a las necesidades reales del alumnado en edad escolar. Debemos reconocer, en este modelo, su potencialidad para el desarrollo de las capacidades motrices, muy por encima de los modelos centrados en el aprendizaje analítico de la técnica. Así mismo, el carácter aplicativo de los aprendizajes motores colabora a dar sentido a la actividad del alumnado.

Igualmente, podemos referirnos a la equidad en el sentido de que la atención a la diversidad del alumnado es inherente al planteamiento de este enfoque. Una de las principales críticas al modelo tradicional de enseñanza deportiva estriba en que, a similitud del modelo de alta competición, va dirigido únicamente al alumnado más hábil y del cual se puede obtener un rendimiento más inmediato. En la presente propuesta, las actividades de enseñanza se diseñan basándose en los conocimientos previos del alumnado y no como acciones técnicas extraídas del deporte de alta competición, lo que abre un abanico de oportunidades que puede llegar a todo el alumnado por igual.

Cabe destacar, así mismo, que la presente obra es el resultado de las investigaciones realizadas por el equipo de autores, Onofre R. Contreras, Luis M. García, David Gutiérrez, Sagrario del Valle y Rosa M. Aceña, todos ellos profesores en distintos niveles educativos y que conforman un equipo de investigación con dinámica de colaboración. Ello les ha permitido no ceñirse a la reflexión teórica y la comparación de los diferentes modelos de enseñanza deportiva, sino que han podido ir más lejos y reflexionar sobre la práctica docente resultado del modelo de enseñanza deportiva que presentan. Ello ha hecho posible la estructura del libro en una primera parte en la que se presenta el modelo y una segunda parte en la que se desarrolla una propuesta de actuación mediante situaciones de enseñanza. Los tres primeros capítulos constituyen el fundamento y justificación del modelo, y el cuarto capítulo desarrolla la propuesta metodológica. Las medidas de atención a la diversidad en este modelo de enseñanza deportiva se concretan en el capítulo quinto, mediante la sugerencia de opciones de adaptación de las actividades de enseñanza. El capítulo sexto ofrece orientaciones sobre la evaluación. A continuación, las posibles situaciones de enseñanza tienen como objetivo servir de ejemplo ilus-trativo del modelo, puesto que serán los propios profesores y profesoras quienes tomarán las decisiones de enseñanza/aprendizaje en función de la realidad docente en la que tengan que intervenir.

El interés de esta obra, por tanto, supera con creces el del repertorio de actividades de enseñanza, convirtiéndose en un instrumento de reflexión sobre el tratamiento didáctico en la enseñanza deportiva.

Teresa LLeixà Arribas

Universidad de Barcelona

Introducción

El profesorado de Educación Física de los diferentes niveles educativos no ha conocido durante su formación inicial otra práctica deportiva que no sea la que utiliza al modelo técnico como principal herramienta de enseñanza, de manera que no se ha podido observar ninguna distinción entre la formación de técnicos deportivos y de los propios profesores.

Podemos afirmar que el modelo que los profesores aprendieron en su formación inicial coincide casi plenamente con aquel otro a través del cual fueron formados como deportistas, de manera que se puede concluir fácilmente que el profesorado vuelve a enseñar a través de aquel modelo en que él mismo fue formado, en una especie de pescadilla que se muerde la cola, y que pone de manifiesto la profunda reiteración que se opera en la metodología de la enseñanza deportiva.

De la constatación de esta realidad se desprende la oportunidad de preguntarse cuáles son las razones que motivan la extraordinaria hegemonía metódi-ca que supone el modelo técnico en la enseñanza deportiva, sabiendo que su arraigo es extraordinario pese al esfuerzo que se hace desde diversos foros a fin de racionalizar dicha enseñanza, adaptándola, en nuestro caso, al sistema educativo vigente y a la filosofía que lo inspira.

Pues bien, la razón fundamental del predominio de ese modelo no es otra que su sencillez y la poca importancia que el profesorado desempeña en él. En efecto, el modelo técnico se caracteriza por la descomposición analítica en la práctica de su enseñanza, que separa la técnica de la táctica y ambas del acondicionamiento físico. Asimismo, cada una de las partes expresadas se descompone a su vez en un conjunto de gestos cuyo aprendizaje se realiza separadamente del resto.

Así, por ejemplo, para la enseñanza del voleibol, se aprendían separadamente gestos tales como el toque de dedos, el de antebrazos, el remate y el saque, de manera que hasta que el alumno no había obtenido un nivel de operatividad mínimo no le era permitido participar en el juego. Por su parte, el aprendizaje de los gestos técnicos era el de un modelo perfectamente acabado cuya descripción llegaba hasta sus últimas consecuencias.

Es fácil entender que la enseñanza así concebida producía una importante desmotivación en el alumnado ya que los aprendizajes resultaban extraordinariamente descontextualizados y el aburrimiento hacía presa el alumno debido a la repetición continua de gestos cuya aplicación nunca se materializaba. Se trataba, por tanto, de un aprendizaje nada significativo, sin sentido para el alumno y mecánico en grado extremo, sobre todo para aquellos alumnos menos dotados en el ámbito de las habilidades.

Además, debemos preguntarnos ¿cuál es el papel del profesor en el proceso descrito? Pues bien, sus funciones no pueden ser más pobres ya que su participación en el proceso de enseñanza-aprendizaje se limita a presentar el modelo y establecer las actividades, teniendo en cuenta, que la presentación del modelo está limitada a aquel que hemos indicado como absolutamente cerrado y en el que no cabe innovación alguna, mientras que las actividades son las establecidas de práctica repetitiva y monótona del modelo.

Lo que trasluce el indicado modelo no es más que la total desconfianza en el profesor, como si aquél hubiera sido diseñado “perfectamente” por los expertos en la materia de manera que si se sigue con aprovechamiento el proceso metódico establecido el alumno aprenderá el deporte en cuestión. Por tanto, el papel del profesor es ínfimo ya que queda reducido al de un vigilante cualificado de que el proceso de enseñanza-aprendizaje se siga en todos sus ex-tremos.

Ante la situación descrita en la que se confía toda virtualidad al método diseñado por los expertos, da igual que el profesor tenga una mayor o menor preparación, no es relevante que se trate de un monitor deportivo o de un profesor, sino que lo realmente importante es que se siga el proceso establecido en todos sus aspectos, sin importar las características de los alumnos, sean jóvenes o mayores, chicos o chicas, más o menos habilidosos, expertos o noveles.

Como quiera que la situación descrita no parece demasiado racional, queremos ofrecer al profesorado un modelo alternativo para la enseñanza de los deportes colectivos, en particular aquellos denominados de red o muro, con el fin de que los profesores puedan encontrar un modus operandi más acorde con la filosofía de la escuela en que desarrollan su labor profesional.

En efecto, se trata de poder emplear metodologías alternativas que conecten bien con los principios que inspiran nuestro sistema educativo, pero que a la vez supongan una enseñanza significativa que recoja los intereses de los alumnos y que sea capaz de adecuarse a sus diferencias individuales. Ahora bien, dichas alternativas precisan de profesores reflexivos con capacidad para realizar una enseñanza contextualizada, suponen la existencia de un profesor creativo capaz de concebir procesos de indagación y búsqueda, supone, en definitiva, que el profesor es la pieza central en el diseño del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Pero ¿tienen nuestros profesores la suficiente formación para constituirse en un profesional de la naturaleza descrita? Sinceramente creemos que no. Como antes hemos dicho, la formación inicial de nuestro profesorado se ha realizado en el marco del paradigma técnico y muchos de ellos no tienen posibilidad de acceder a fuentes formativas que les sugieran otros puntos de vista.

El profesor, por otra parte, experimenta lo que se ha dado en llamar “soledad del aula”, circunstancia que se da aún más, si cabe, entre el profesorado de Educación Física, y que se refiere a la situación vivencial de poca o nula relación entre iguales, lo que dificulta la resolución de problemas, la ayuda mutua y el común aprendizaje, y que es sistemáticamente ignorada por la organización administrativa de la escuela. En estas circunstancias resulta muy difícil reflexionar sobre fórmulas alternativas e innovadoras de la práctica educativa.

Además, cuando aquellos profesores más interesados y preocupados por una formación permanente acceden a nuevas metodologías, se encuentran con una nueva dificultad, la de concebir materiales curriculares de la naturaleza de los descritos para implementar los procesos de enseñanza-aprendizaje, cuestión nada trivial que exige del profesor un esfuerzo de imaginación que en muchos casos no está dispuesto a asumir.

Pues bien, el trabajo que realizamos tiene precisamente como finalidad principal la de ofrecer al profesorado un catálogo de materiales curriculares que le introduzca y posibilite la labor de acometer un proceso de enseñanza-aprendizaje desde un nuevo modelo teórico, dotándole así de algunos recursos iniciales que faciliten su familiarización con los nuevos modelos, en la seguridad de que una vez socializado en éstos tendrá una mayor facilidad para acometer nuevas propuestas de similar naturaleza.

Con relación a todo lo dicho, el fin último de esta obra no es otro que ofrecer al profesorado un conjunto de materiales curriculares para implementar los procesos de enseñanza-aprendizaje de los deportes colectivos, en especial los de red y muro, desde una metodología de naturaleza constructivista.

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El cambio en la orientación educativa de la enseñanza de los deportes

El giro en la concepción educativa que supuso en España la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/1990 de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE), se vio reflejado, como no podía ser de otra manera, en la enseñanza de la Educación Física en los distintos niveles educativos. La apuesta de la LOGSE por una educación en valores cuyo modelo de enseñanza-aprendizaje se basaba en las teorías constructivistas supuso un importante incentivo para todos aquellos que trataban de promover una formación deportiva inicial distinta a la practicada de manera mayoritaria, con un carácter excesivamente técnico y centrado en los resultados.

En este contexto, y en un momento en el que se desarrolla una nueva ley educativa, el modelo tradicional de enseñanza de los deportes queda obsoleto si se plantea como único en el ámbito escolar. Sin obviar en ningún momento las in-teresantes aportaciones que puede realizar, tales como las progresiones de enseñanza para algunos elementos técnicos (Díaz Suárez, 1996) y los beneficios que tiene en la órbita del rendimiento deportivo, son muchos los aspectos del modelo tradicional que no coinciden con los objetivos planteados en el contexto escolar ni con las necesidades de sus destinatarios, niños y adolescentes.

El planteamiento de la enseñanza del deporte en la edad escolar siguiendo unos supuestos criterios de complejidad creciente lleva a una formación deportiva que parte en primera instancia del aprendizaje de la técnica de manera mecanicista, pasa por la aplicación de este aprendizaje en situaciones simuladas de juego donde aparecen los conceptos tácticos (de manera no menos mecanicista) y, por último, se espera la integración de técnica y táctica de manera espontánea en situación de juego global.

Siguiendo a Contreras Jordán y col. (2001), el modelo técnico plantea una serie de insuficiencias para su aplicación en la escuela. En primer lugar, esta metodología didáctica puede dar buenos resultados en un paradigma deportivo orientado a la competición, en el que los sujetos tienen unas altas motivación intrínseca y aptitudes deportivas, lo que les permite superar la monotonía, la sensación de fracaso y la consecuente pérdida de interés en las dos primeras fases del modelo: el aprendizaje analítico de la técnica y su integración en el juego real mediante situaciones simuladas. Sin embargo, en los grupos de alumnos que se encuentran en los centros educativos, con composiciones muy heterogéneas en cuanto a niveles de competencia motriz, ritmo de aprendizaje, motivación… los objetivos, contenidos y métodos pedagógicos mecanicistas, aquellos que provienen de la competición, no parecen ser los más apropiados dentro del contexto educativo.

La utilización del modelo técnico en el ámbito escolar induce a los alumnos a pensar que el objetivo principal del aprendizaje deportivo es la adquisición de habilidades específicas debido al énfasis que los docentes ponen en ello, ol-vidando el desarrollo de aspectos cognitivo-motrices, la formación en determinados valores y actitudes y el carácter lúdico que debe existir en la práctica deportiva.

Entre los diversos autores que han expuesto su juicio crítico ante el modelo tradicional (Kirk, 1990; Devís Devís, 1996; Blázquez Sánchez, 1995), las aportaciones de Bunker y Thorpe (1982) están en plena vigencia. Según estos autores británicos, la propuesta tradicional conlleva:

a)Un alto porcentaje de niños que apenas alcanzan el éxito, debido al énfasis en la ejecución, es decir, en el “hacer”.

b)La mayoría de los niños que acaban el colegio saben poco acerca de los juegos.

c)Una producción de jugadores supuestamente habilidosos que en la práctica poseen técnicas que no saben aplicar y una pobre capacidad de tomar decisiones.

d)Un alto número de jugadores dependientes del profesor/entrenador.

e)Un fracaso evidente al intentar formar al mismo tiempo espectadores “pensantes” y practicantes “conocedores”, cuando los juegos son en realidad una importante forma de entretenimiento.

Resumiendo, Bunker y Thorpe ven en la rígida estructura del modelo tradicional una enseñanza centrada en los contenidos y no en el alumno. Fruto de todas estas contradicciones ha aparecido a nivel internacional un movimiento de enseñanza de los deportes denominado “Enseñanza Comprensiva de los Juegos Deportivos” (Teaching Games for Understanding, TGfU), que ha reaccionado contra el modelo anterior en un intento de fomentar un deporte más educativo y adecuado al contexto y los fines escolares. Son estos modelos de enseñanza alternativos al modelo tradicional los que abordaremos dentro del siguiente apartado.

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Ograniczenie wiekowe:
0+
Data wydania na Litres:
23 października 2025
Objętość:
242 str. 137 ilustracji
ISBN:
9788499108124
Wydawca:
Właściciel praw:
Bookwire
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