Czytaj książkę: «Mujeres y discursos»
Marie-Hélène Brousse
Mujeres
y discursos
II Conferencias Internacionales Jacques Lacan
Laura Canedo (coord.)

Director de la colección:
VICENTE PALOMERA
© del prólogo: Laura Canedo, 2020.
© de esta edición: RBA Libros, S.A. 2020.
Avda. Diagonal, 189 - 08018 Barcelona
rbalibros.com
Primera edición: noviembre de 2020.
REF.: GEBO546
ISBN: 978-84-2493-977-9
GRAFIME • COMPOSICIÓN DIGITAL
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CONTENIDO
1 Prólogo, por Laura Canedo
2 Presentación
3 Mesa redonda. Dominación, Marie-Hélène Brousse, Laura Freixas, Mercè Managuerra y Ester Xargay
4 1.ª Conferencia. El reverso de la madre
5 2.ª Conferencia. ¿Dónde está lo femenino en la experiencia analítica?
6 Conclusiones, ideas, problemas, por Montse Puig
7 Índice de participantes
PRÓLOGO por LAURA CANEDO
La presente edición me brinda la ocasión de trasmitirles algunas reflexiones que no pronuncié in situ por una buena razón: la participación que suscitó en el público nos hizo priorizar el tiempo para sus intervenciones. Fueron unas jornadas en las que constatamos con gran satisfacción la respuesta a nuestra convocatoria por parte de un público numeroso, hasta completar el aforo, de disciplinas diversas, entre el cual hubo numerosos jóvenes. Así se hizo evidente el interés que despierta el psicoanálisis al abordar los temas por los que se siente concernida la sociedad.
Un tema que, por otra parte, nunca ha dejado de estar presente en el psicoanálisis. De hecho, hablar de «Mujeres y discursos» fue una nueva manera de poner en juego la pregunta que Freud formuló: «¿Qué quiere la mujer?», y que aún hoy tiene toda su vigencia en tanto enigma. Incluso el psicoanálisis, podríamos decir, inició su andadura a partir de los decires de las mujeres, justamente en el punto en el que estos no cuadraban en el discurso de la ciencia de su época, que tildaba a las mujeres de grandes simuladoras. Que Lacan pudiera avanzar ubicando del lado de la mujer un goce Otro, suplementario, extraño, enigmático…, más allá del fálico, fue una nueva invitación, dirigida especialmente a las mujeres, a que dieran cuenta de aquello de lo que se trata.
De esta manera, estas jornadas fueron una forma de responder a esta convocatoria desde el psicoanálisis, en una articulación que pusiera en juego y actualizara la doxa a partir de la clínica y de los movimientos sociales. Pero también invitando a participar y a compartir mesa a algunas mujeres de merecido reconocimiento por su amplia trayectoria en el mundo de la cultura. Lo cierto es que ellas respondieron con enorme gusto y amabilidad al ser convocadas a participar en un diálogo abierto con el psicoanálisis. A modo de una particular forma de laboratorio, podemos leer en esta publicación sus resultados, lo que en cada una suscitó la invitación a hablar a partir de una única consigna, un significante: la «dominación». De este intercambio podemos extraer algunas perlas, en las que lejos de todo dualismo S1-S2 los planteamientos distaron mucho de aquello que habitualmente se quiere encasillar como «feminismo».
Como la celebración tuvo lugar entre el primer y el segundo 8M, el tema escogido no fue ajeno a aprovechar la brecha abierta por el feminismo en los últimos tiempos. Un momento particular, en el que se aprecia en lo social un empuje de las mujeres a decir, incluso como fenómeno colectivo, en el que algunos movimientos toman peso mundial. Frente a ello, nuestra apuesta fue poner en juego los discursos en plural, lejos de todo empuje a la unificación. Así lo leemos al asistir a estos nuevos movimientos protagonizados por ellas, en los que sus luchas se dignifican y cobran fuerza hasta convertirse en un asunto ineludible de la política. Pero constatando que no es uno, sino movimientos que en ocasiones no vemos claro hacia dónde se dirigen, pero que tienen como factor común la relevancia de sus palabras, el hacer valer con mayor peso su decir. Una convocatoria a la que no podía faltar el psicoanálisis lacaniano, aportando a cielo abierto, en la ciudad, su orientación sobre lo que para él siempre ha sido una pregunta compleja y de interés.
Al avanzar Lacan sobre esta pregunta que Freud dejó abierta, tal y como lo leemos en su aforismo «La mujer no existe», así como también al reformularla dando toda su relevancia al goce, e incluso a un goce particular, la brecha sigue abierta. Y de ello se trató, de poner en juego esta pregunta, en un intento para responder de qué se trata en este goce que planteamos como más allá del fálico.
Invitadas a responder cada una desde su discurso, ya en la bienvenida a la ciudad Laia Ortiz hizo patente con su presencia y con sus palabras la importancia del movimiento global que comporta la mayor presencia de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. También de su voluntad de instaurar cambios, entre los que destacó el cuestionamiento del pensamiento binario y la promoción de relecturas claves como elemento de transformación y de avance en todas las disciplinas, incluida la política, y de las que se espera una incidencia en las nuevas formas de construir nuestra civilización.
En esta línea, Oscar Ventura destacó la importancia de la presencia del psicoanálisis en la dialéctica de los temas cruciales y los impasses que nos atraviesan como civilización, advertidos como lo estamos de la inercia del discurso y de su aspiración a pretender clausurar el campo de la subjetividad bajo argumentos banales, científicos, evaluativos, económicos o segregativos. Pero también de la importancia de la presencia de la voz de las mujeres como factor fundamental de la política en la invención de nuevas formas de concebir lo democrático.
Nuestra mesa redonda fue una novedad en el formato. Y podrán leer en este volumen el interesante efecto que produjo que cada una, desde su disciplina, desde su historia, desde su producción, diera cuenta de lo que creyera conveniente a partir del término «dominación», por el que todas se sintieron concernidas.
Se trató de compartir un espacio de conversación de tres mujeres comprometidas con la militancia feminista y con el debate cultural y social de la época, con el discurso analítico.
Ya en la apertura, Rosa M. Calvet ubicó el lugar de la mujer en el inconsciente en tanto vacío, lo que comporta la invención, y, frente a ello, los discursos que pretenden reducirlas a un grupo.
Al tomar la palabra, nuestra primera invitada, Marie-Hélène Brousse, enmarcó la dominación con relación a los discursos, tal y como lo planteó Lacan, en el reverso entre el del amo y el del psicoanalista. Si por el lado del primero su función de dominio rige el funcionamiento del lazo social y de las instituciones humanas, en su reverso Brousse ubicó lo femenino, en el que no se trata del «todo». Al fin, independientemente del género, de lo que se trata, entonces, es de la posición de dominación. Y la pregunta que emerge es cómo hacer valer un discurso que no fuera de dominio, e incluso que fuera de no dominación, tal y como nos lo encontramos en el psicoanálisis, pero también en el arte.
Desde su disciplina, Laura Freixas tomó el testimonio de la poeta y traductora Concha de Marco a partir de sus memorias, en las que se presenta como esclava de su marido. Tras analizar posibles razones de su posición servil (educativas, sociales, culturales, religiosas, ideológicas, económicas, profesionales, sexuales), y al ser De Marco una mujer ambiciosa, al fin se desprendía de sus palabras una esclavitud voluntaria e incluso feliz, que hacía patente la tiranía del propio goce.
Por el contrario, en su presentación testimonial MERCÈ Managuerra dio cuenta de aquello que supuso para ella un choque de dos mundos radicalmente diferentes. Frente a una primera infancia, en la que aprendió a amar en la voz del padre el mundo de las palabras en la fuerza y el misterio de la poesía, la escolarización supuso la confrontación a un mundo oscuro y ajeno. De alguna forma, será este choque, aún, el vector de su trayectoria, en su lucha comprometida frente a la industria cultural regida por las leyes del mercado, que amenazan e incluso aniquilan el trabajo que pone en juego la subjetividad, la voz humana, las palabras.
Haciendo un recorrido por su propia obra, Ester Xargay hizo evidente su forma particular de aspiración a la libertad, a una libertad que permita ver que la realidad no es inamovible. «Utopía, libertad y lenguaje» son tres palabras que se articulan en su práctica poética y artística, a fin de cuestionar y subvertirlo todo; a fin de liberar al sujeto que uno mismo es, y acceder a un espacio utópico en una obra sin yo. De ello da cuenta su poema «Evasión»:
Y el alfabeto desbaratado, huyendo del orden establecido, delata que hemos roído el freno que clava el universo a la letra que nos ha tocado.
En cuanto a las dos conferencias que le siguieron, dictadas por Marie-Hélène Brousse, fue ya una apuesta la separación en dos ejes, madre y feminidad, con el vacío como lugar común y central. Bajo el título «El reverso de la madre», ubicó el deseo de la madre como lugar vacío de sentido en la metáfora paterna, en tanto enigmático, en tanto Otro al que es el niño quien atribuye un sentido. Pero a su vez, en la lógica de la sexuación, localizó las funciones maternas del lado del universal y del Todo, es decir, del llamado lado masculino, constatando que esta función se extiende actualmente más allá del conjunto del género femenino también al masculino, de lo cual da cuenta un «hombres-madre», un «todos madre».
En la segunda conferencia abordó el enigma del goce femenino a partir de una serie de casos, de cuyos decires extrajo una triangulación que da cuenta del lado no-todo de la lógica de la sexuación, es decir, más allá del goce fálico. El secreto, el ausentarse y el anonimato aparecen en tanto formas particulares de una condición de goce vinculada al silencio, al vacío de palabra, a modo de condición de satisfacción por fuera del discurso del amo, del funcionamiento en términos del todo, e incluso quizás en una búsqueda de salir del lenguaje.
En las conclusiones, Montserrat Puig tuvo a bien dar cuenta de que el tema sigue abierto, a partir de plantear algunas reflexiones y paradojas.
Los animados intercambios que hubo en las mesas y con el público dieron cuenta del enorme interés con que las intervenciones fueron escuchadas. Y los ágapes fueron una ocasión para los encuentros y para continuar la celebración.
El tema, por supuesto, sigue abierto.
Agradecimientos
Para concluir, quiero dar las gracias a mis compañeros de organización: Rosa M. Calvet y Jorge Sosa, así como también a todos aquellos que contribuyeron con su colaboración: Olga Dolz, Soledad Bertrán, Karina Piluso, Héctor García, Carla Rojo, Oriana Novau, Regina Menéndez, María Guardarucci, Trinidad Valente, Marta Cequiel, Alejandro Velázquez, Iolanda Ferreres, Lluïsa Andreu, Montserrat Colilles, Laura Jiménez, José Manuel Álvarez, Dolors Arasanz, Marta Berenguer, Carolina Salinas e Igor Muñiz.
También a los compañeros que hicieron posible esta edición: Luis Alba, Neus Carbonell, Julia Gutiérrez y Félix Rueda. Y a aquellos que contribuyeron y facilitaron la buena difusión: Claudio Borgoglio, Rosa Godínez, José Ramón Ubieto y Francesc Vilà. Una activa política de difusión permitió la presencia del psicoanálisis con relación al tema que nos convocaba más allá de la sala. En las redes, el Boletín Alpha con sus entregas, así como Facebook, Instagram y Twitter, permitieron difundir los contenidos que permanecen alojados en nuestra web. Los medios de prensa se hicieron eco de nuestra convocatoria (La Vanguardia, El Punt Avui, Ràdio 4-RNE).
Mis últimas palabras van dirigidas a nuestra querida colega Rosa María Calvet i Romaní, compañera en el consejo y en el patronato, que formó parte del equipo de organización junto con Jorge Sosa y conmigo. Acorde a su estilo decidido y resolutivo, fue una interlocutora permanente en el que fuera el último proyecto en el que participó, aportando de forma generosa su criterio, siempre orientado en su larga experiencia y, sobre todo, en la política del psicoanálisis. Se comprometió en la tarea con la entrega que la caracterizaba cuando se trataba de la causa analítica.
La presente edición, que debería haber contado con su participación, está marcada por la pérdida que supuso su fallecimiento al cabo de unos días, el pasado 26 de mayo, así como las conferencias lo estuvieron por su labor, su orientación y su participación atenta hasta el último detalle.
MUJERES Y DISCURSOS
PRESENTACIÓN*
OSCAR VENTURA
Buenas tardes, vamos a dar comienzo a las Segundas Conferencias Internacionales Jacques Lacan, en esta ocasión con el título «Mujeres y discursos». Les damos a todos la bienvenida. En primer lugar, la bienvenida a la ciudad nos la va a ofrecer, y se lo agradecemos, Laia Ortiz, que es segunda teniente de alcaldía en el Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona.
BIENVENIDA, POR LAIA ORTIZ
Muy buenas tardes y muchas gracias, Oscar, por ofrecerme la oportunidad de dar la bienvenida, y también gracias por organizar estas conferencias internacionales aquí, en la ciudad de Barcelona. Agradecer también a la cantidad de gente que ha dedicado muchísimas horas a que esto sea posible, porque para organizar este tipo de conferencias siempre hay muchas personas invisibles que dedican horas a que se puedan llevar a cabo.
Quiero daros la bienvenida a la ciudad y desear a las personas que vengáis de fuera que, más allá de este espacio de reflexión, podáis también disfrutar de la ciudad. Para mí también es una oportunidad de conocer, de poner una ventana y ver lo que va a pasar durante estos días en la ciudad acerca de una temática que me parece muy pertinente. Creo que es una oportunidad de aprendizaje que me ha dado a mí la oportunidad de leer, y sobre todo de sacar lecciones, un tema muy pertinente en el ámbito de las políticas, especialmente en un área como la mía, que es la de derechos sociales.
Hoy he empezado el día a las nueve de la mañana abriendo unas jornadas de infancia con profesionales que trabajan con niños y niñas con complejidad y con adolescentes de centros abiertos. Se trataba de una jornada dedicada a los profesionales, estaba pensada para tener un espacio de reflexión, para ver cómo se puede cuidar su propio bienestar emocional ante situaciones de emergencia que comportan un sentido de gran responsabilidad con lo que se está haciendo. En un área como servicios sociales, muchos profesionales están en una situación de tener que cuidarse y de reflexionar sobre cómo se vive un día a día en una ciudad con una complejidad creciente, con una expresión de síntomas de malestares diversos; es importante que aprendamos de esto.
Pero lo que me ha parecido interesante para estar aquí y escuchar es el tema escogido para estas conferencias internacionales: «Mujeres y discursos», y cómo desde el psicoanálisis se puede analizar qué ha representado el discurso y qué han representado las mujeres para hacer avanzar a la propia ciencia. Así, Laura Canedo, que me introdujo en lo que íbamos a hablar estos días, empieza su entrevista con una frase en la que señala que fueron las mujeres en tanto que no encajaban en la hegemonía del pensamiento científico de ese momento las que la hicieron avanzar. Es decir, las mujeres como un elemento de transformación y de avance a partir de una ruptura con el orden establecido, con la manera de ver y de pensar ya sea o no en el pensamiento científico. Gracias al feminismo sabemos que las mujeres han ido rompiendo muchísimas barreras: en el ámbito científico, en el médico, no encajamos en los ensayos clínicos y, por tanto, es necesario incluir esta visión.
También ocurre en el día a día. ¿Para quién está pensada la ciudad? Si queremos proyectarla para todo el mundo, tenemos que incluir la mirada femenina. Los discursos de las mujeres nos tienen que dar la clave sobre cómo podemos avanzar en casi todas las disciplinas, incluida la política, que es la que me afecta más personalmente. El feminismo ha entrado para quedarse en los discursos y en la agenda pública. Ha dejado de ser muy minoritario —de ser cuatro las que íbamos a las manifestaciones año tras año— para pasar a ser masivo, global, y para quedarse con su impacto, creo que positivo, pero también con unas reacciones de agresividad importantes. Marie-Hélène Brousse también habla de esta parte de conflicto, de lo que significa la agresividad, la guerra; y lleva a cabo una reflexión sobre su impacto. La emergencia del feminismo, su potencia, está haciendo surgir la agresividad, las agresiones y los monstruos que hay en la sociedad.
Me parece importante reflexionar sobre todo ello para pensar cómo resolvemos estos conflictos. Siguiendo a Marie-Hélène Brousse, el psicoanálisis puede ayudar a resolver el conflicto entre inclusión y exclusión. Las mujeres ponen en evidencia que hay una exclusión, pero vemos paradojas en lo que es inclusivo. Por ejemplo, cuando todo el mundo está a la búsqueda de una identidad, ¿qué nuevos conflictos aparecen cuando renunciamos a según qué identidades? Todo esto es importante, además, en tanto que el feminismo está haciendo una relectura sobre el género, está cuestionando el pensamiento binario, dual; está cuestionando la definición dada de entrada de las personas, a lo que opone la fluidez de la identidad y de la expresión de género. Este pensamiento, que está cuestionando la hegemonía y está creciendo especialmente entre la gente joven que organiza jornadas para hablar del género fluido, lo que obtiene es una respuesta masiva entre las personas por debajo de los treinta años. Creo que todo esto tiene mucho que ver con lo que se va a hablar durante estos días: ¿Cómo deconstruimos según qué conceptos? ¿Cómo el lenguaje nos marca y transforma? ¿Y cómo, especialmente desde esa perspectiva, los discursos de las mujeres y el feminismo nos tienen que dar una clave para repensar, ya sea el propio psicoanálisis, ya sea la visión que tenemos del mundo, empezando por las ciudades y acabando por los temas globales?
Termino señalando que seguramente uno de los retos que he tenido como responsable de un área social es poner sobre la mesa que uno de los problemas y retos más importantes que hay en la ciudad es el malestar emocional y la sintomatología de ese malestar. Generalmente, se habla de la gente que pasa hambre, como si la necesidad fuera el único problema, pero sabemos que las personas necesitamos no solo comer sino también encontrar la paz de una manera u otra. Crece la desigualdad, crecen las formas de exclusión, es evidente; pero todavía ha crecido más el número de personas que están en situación de vulnerabilidad emocional. En una ciudad todo lo que tiene que ver con la salud mental y la mejora del bienestar y el cuidado también está conectado con las políticas sociales. No podemos separarlo porque tiene que ver con la inclusión y con mejorar cómo nos sentimos.
Espero que las jornadas sean provechosas. Seguro que aprenderemos, porque se trata de un reto de presente y de futuro en el que tenemos que mejorar desde todas las disciplinas. Gracias.
OSCAR VENTURA
Muchísimas gracias, Laia, por tus palabras y por la bienvenida.
En nombre de la Fundación para la Clínica de Orientación Lacaniana y de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis les doy la bienvenida. Y desde ya agradezco vuestra presencia y vuestra participación en estas dos jornadas de trabajo que vamos a transitar juntos. Es de agradecer también la respuesta que esta convocatoria ha tenido, la curiosidad que ha despertado en un público amplio y diverso. Creo que esto da cuenta del relieve y de la vigencia que el discurso analítico tiene en esta contemporaneidad tan compleja que nos toca habitar, que nos toca vivir. Es justamente uno de los objetivos de este evento el de hacer transitar el psicoanálisis por los desfiladeros de la ciudad, ponerlo a debate, empujar a dialectizarlo con los temas cruciales que nos atraviesan como civilización, por utilizar el término freudiano.
Estamos, pues, a punto de dar comienzo a la segunda edición de las Conferencias Internacionales Jacques Lacan. Continuamos así una serie que tuvo su inicio también aquí en la ciudad de Barcelona en el año 2016, en aquella ocasión contamos con la presencia de nuestro colega Éric Laurent, que inauguró la serie. La impronta, la memoria de ese comienzo, la pueden encontrar en la web de la fundación. También en una edición en papel, en un libro1 que saldrá publicado en muy poco tiempo y que recoge tanto el conjunto de las conferencias como el debate que suscitaron en el auditorio.
La FCPOL, la Fundación para la Clínica Psicoanalítica de Orientación Lacaniana, fue creada hace ya quince años, en el mes de junio de 2004. Es una fundación privada sin ánimo de lucro y reconocida por el Estado como asociación de utilidad pública. La creación de la fundación fue una iniciativa de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis. Su función prioritaria es difundir, promover y defender la práctica y los postulados del psicoanálisis en el campo social. Los planes de acción que despliega son plurales y se inscriben de diversas formas. Apuntan tanto a sostener la práctica del psicoanálisis en el ámbito de las instituciones como a participar e incidir en el debate clínico y político de la época.
Estas acciones del psicoanálisis lacaniano en el plano de lo social están destinadas a intervenir sobre los impasses de un mundo ya definitivamente atravesado por la coalescencia del discurso capitalista y el de la ciencia, que ha producido el efecto de hacer mutar de una manera inédita las subjetividades. Los psicoanalistas estamos advertidos de la inercia del discurso y de su aspiración a pretender clausurar el campo de la subjetividad bajo argumentos diversos, que van desde un cientificismo banal y peligroso, embrutecido por un uso espurio de la cifra, del cálculo y de la evaluación, hasta los discursos que, amparados en el odio, apuntan a hacer del rechazo a la diferencia el pivote de los procesos de segregación.
Constatamos cómo en el lazo social se extiende cada vez más el empuje de movimientos totalitarios. Y verificamos también que la lógica profunda y más primaria de estos procesos está sostenida en el rechazo a lo femenino en tanto tal. En el campo de la feminidad no existe nada que pueda escribirse como un programa de goce predeterminado. Solo hay, para quien no retroceda a explorarlo con rigor, la diferencia absoluta. Lo femenino descompleta el sueño de un universal del goce que fuera posible. El rechazo de lo femenino siempre se encuentra en las raíces del odio y en las de la violencia. Y justamente por esto la voz y la presencia de las mujeres y sus movimientos representan, creo, hoy un factor fundamental de la política. Su incidencia es crucial en la invención de nuevas formas de concebir lo democrático.
Las mujeres, y también los hombres, se ven atravesados hoy en día por posibilidades plurales, ya sea en términos de diversidad, de elección de estilos de vida o de modos de gozar. La supuesta superioridad ancestral atribuida a lo masculino en términos de valores, o incluso el sueño de una complementariedad entre hombres y mujeres, hoy ya no tiene el consenso que la tradición le ofrecía. Perdieron el efecto de verdad que la creencia les daba.
Freud ya había constatado que la supuesta armonía entre los sexos no era más que un mito que no resistía a la realidad de lo que la experiencia analítica verificaba de lo que son los lazos entre hombres y mujeres. La misma constatación fue la que llevó a Jacques Lacan a formular una proposición, que hoy todavía es leída como un escándalo, cuando afirmó y demostró que no hay relación sexual que se pueda escribir entre hombres y mujeres. «Relación», esta palabra tiene toda su importancia y debe entenderse en el sentido que no implique homologar relación a una ley natural. De lo que se trata más bien es de que entre sujetos que hablan no hay más lazo posible que el que esté mediatizado por el discurso. Y estos lazos están hoy en constante mutación. Imposible pretender hacer de ellos una ley que pueda valer universalmente.
Bien, «Mujeres y discursos» es el título que elegimos para estas Segundas Conferencias Internacionales Jacques Lacan.
En esta ocasión, las conferencias estarán a cargo de Marie-Hélène Brousse, quien con el mejor de los ánimos ha consentido en sostener estos dos días de trabajo. Para quienes no la conozcan, Marie-Hélène Brousse es psicoanalista en París, doctora en Psicoanálisis por la Universidad de París VIII. Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis y de la Escuela de la Causa Freudiana. Es también docente de las secciones clínicas europeas y autora de una multitud de publicaciones, tanto en el campo del psicoanálisis como en la escena del debate cultural y social. También es autora y compiladora del libro El psicoanálisis a la hora de la guerra. Marie-Hélène también es una viajera incansable; su presencia como conferenciante y enseñante del psicoanálisis la ha llevado a recorrer la extensa geografía del campo freudiano en el mundo. Es un placer, entonces, tenerla hoy aquí con nosotros y no nos queda más que agradecerle su disposición y su entusiasmo.
Dos palabras más sobre el formato bajo el cual vamos a trabajar. En primer lugar, una mesa redonda con un título propuesto por Marie-Hélène, enigmático sin duda: «Dominación». Junto a ella mantendrán una conversación tres mujeres comprometidas sin duda alguna con la militancia feminista y con el debate cultural y social de la época. Desde ya agradecemos la presencia a cada una de ellas y la disponibilidad que han demostrado a la hora de compartir este espacio de conversación con el discurso analítico.
Ellas son Laura Freixas, una prolífica escritora, con conocimiento del psicoanálisis, traductora y periodista; Mercè Managuerra, directora artística de Dau al Set Arts Escèniques, profesora de interpretación y actriz, y Ester Xargay, poeta, escritora, videoartista y agitadora cultural. La moderación estará a cargo de Rosa María Calvet i Romaní, psicoanalista en Barcelona, miembro de la AMP y de la ELP, forma parte también del consejo de administración de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis y es miembro del patronato de la FCPOL. Al finalizar la mesa están todos invitados a un cóctel-lunch que tendrá lugar en el salón de exposiciones.
Mañana por la mañana se desarrollarán dos conferencias que estarán a cargo de Marie-Hélène Brousse. La primera de ellas, «El reverso de la madre», abordará el tema de la maternidad y sus impasses. En la segunda, veremos desplegar la siguiente pregunta: «¿Dónde está lo femenino en la experiencia analítica?». Luego de cada conferencia, que tendrán una duración aproximada de cincuenta minutos, se abrirá un debate con la mesa y con el público, en el que tendremos un poco más de media hora para el intercambio.
Acompañarán a Marie-Hélène Brousse, para presentar y moderar el debate, cuatro psicoanalistas. En la primera secuencia estarán Marta Serra, psicoanalista en Barcelona, AME, miembro de la AMP y de la ELP, y AE en ejercicio; y Silvia Nieto, psicoanalista en Madrid, miembro de la AMP y de la ELP, y AE en ejercicio. Forma parte del directorio de la ELP y del patronato de la FCPOL.
La segunda conferencia estará moderada por Laura Canedo, psicoanalista en Barcelona, miembro de la ELP y de la AMP; ella forma parte del consejo de administración de la escuela y del patronato de la fundación. Y Patricia Tassara, psicoanalista en Valencia, miembro de la AMP y de la ELP, y AE en ejercicio, que forma parte también del directorio de la escuela y del patronato de la FCPOL.
Las conclusiones, las ideas y los problemas serán expuestos como cierre por Laura Canedo y Montserrat Puig, que es psicoanalista en Barcelona, AME, miembro de la AMP y de la ELP, y directora de la Comunidad de Catalunya de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis.
Para finalizar, se impone agradecer el trabajo realizado por el equipo de organización de estas conferencias que las han hecho posibles y han estado al tanto de todos los detalles: Laura Canedo, Rosa María Calvet i Romaní y Jorge Sosa. Jorge, que es psicoanalista en Barcelona y miembro de la AMP y de la ELP, forma parte del consejo de administración de la ELP y del patronato de la FCPOL.
Bien, comenzamos entonces. Muchas gracias a todos y bienvenidos.
Darmowy fragment się skończył.