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Cómo gané

MI PRIMER MILLÓN

sin darme cuenta

Cómo gané

MI PRIMER MILLÓN

sin darme cuenta

Marcelo Brunacci

Brunacci, Marcelo

Cómo gané mi primer millón sin darme cuenta / Marcelo Brunacci. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Tercero en Discordia, 2021.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga

ISBN 978-987-8492-01-8

1. Negocios. 2. Economía Doméstica. 3. Ahorro. I. Título.

CDD 650

Edición y Diseño:

www.terceroendiscordia.com.ar

No está permitida la reproducción total o parcial de este libro, ni su tratamiento informático, ni la transmisión de ninguna forma o por cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico, por fotocopia, por registro u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del editor.

ISBN 978-987-4116-00-0

Queda hecho el depósito que marca la Ley 11.723.

Impreso en Argentina.

Agradecimientos

Voy a dedicar este libro a mis padres, Graciela y Roberto quienes, sobre todas las cosas, me enseñaron y me inculcaron valores, que fueron el pilar de un largo camino recorrido. Fueron muchas las personas que en estos más de 40 años que llevo de vida, dejaron huellas y enseñanzas, de todos aprendemos algo y está en uno mismo tomar lo bueno de cada persona.

Por último, a mi mujer, Sabrina, quien le dio fuerzas al sueño de escribir este libro. Gracias infinitas, por hacerme mejor persona día tras día.

Prólogo

Mi carácter, personalidad y un gran deseo de ser libre, sin darme cuenta, hizo que en mi camino se presentara la oportunidad de conocer el Marketing de Redes, un fabuloso sistema de comercialización, un negocio que reunía todo lo que siempre había soñado para mi vida.

El objetivo de este libro, es poder compartir con muchas personas comunes y corrientes (como yo) la receta y las herramientas que fueron necesarias para ganar Mi Primer Millón. Se juntaron mis grandes sueños con una inmejorable oportunidad, a esto muchos llaman suerte, sin embargo, la suerte no existe, sino que se forma cuando se juntan la oportunidad y la acción.

En este libro encontrarán historias verídicas y formas simples de poder conseguir todo lo que se propongan. Me gusta aclarar que mi única formación académica es hasta tercer año de la secundaria y que nunca nadie me regaló nada.

Muchas personas pueden tener un millón, por herencia o donación, sin embargo mi primer millón es producto del 100% de mi esfuerzo y dedicación.

Por último, mi objetivo es que al menos una de todas las personas que lean este libro, logre duplicar mi receta, recién ahí me consideraré satisfecho.

Mis comienzos

Después de 6 años muy buenos como empleado de una constructora familiar, donde aprendí muchísimo (sobre todo lo que una empresa necesita para funcionar administrativamente), decidí renunciar, con solo 25 años y sin otro empleo a la vista, mi personalidad me dijo: “hasta acá llegaste”. Jamás tuve miedo de qué sería de mi, más allá que la gente de mi entorno me decía que era una locura dejar mi empleo seguro, donde no solo estaba cómodo y ganaba bien, sino donde también podía seguir creciendo en todos los sentidos. Pero dentro de mí sentía que algo tenía que cambiar, que mi gran sueño de ser libre no llegaría nunca si seguía trabajando para otros. Entonces lejos de preocuparme, pensé: “¿qué me gustaría hacer?”. Indemnización en mano, luego de un acuerdo en mi empleo, comprendí por primera vez que los sueños eran el verdadero motor de mi persona.

Con un pasaje a París, sin miedo al idioma, solo y sin entradas, partí a ver mi primer mundial de futbol (Francia 98), ese día comprendí, cuál era mi misión en la vida… ¡VIVIRLA!

Fueron casi 30 días de gozar, sufrir y aprender mucho. Al día de hoy incentivo a que las personas se animen a viajar, solas o acompañadas, viajar te abre la cabeza, te hace conocer otras costumbres y culturas y te hace darle más valor al lugar al que perteneces.

Desde mi entorno, sobre todo mi padre y mi abuela, me decían que estaba loco, que era una locura hacer semejante viaje, que en todos los mundiales conseguir entradas para presenciar un partido de nuestra Selección Argentina es casi misión imposible, una utopía quizás; y más cuando este viaje surgió a último momento. Pero cuanto más grande es el desafío, más grande es el placer de obtener lo que sueñas.

Fue una experiencia nueva y única: llegar a Paris solo, casi a medianoche, viajar en transporte público desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad, recuerdo que al bajar del subte mi primera impresión no fue la más placentera. Lo único que tenía hasta ese momento era una noche de hotel paga. A partir del siguiente día, todo sería un desafió: dónde dormir, dónde conseguir entradas para el partido que ese mismo día jugaban Argentina y Jamaica, sería toda una experiencia.

Al día siguiente me desperté y pensé que lo primero que debía hacer era conseguir un lugar donde quedarme esa noche. Cargado con mochila de unos 25 kg y una carpa, caminé muchas cuadras hasta encontrar mi primer Hostel. Alquilé una cama en una habitación compartida con otras personas, dejé mi equipaje y tomé un taxi, le pedí como pude al chofer que me llevara al estadio donde Argentina jugaba con Jamaica. Llegar fue imponente, miles de personas dando vueltas para entrar, muchos nos teníamos la entrada, solo bastó con ver cómo era el movimiento para animarme a pagar una reventa. Al fin pude tener la entrada y sentía que tocaba el cielo con las manos, que una parte del sueño se hacía realidad. Fue un debut soñado, Argentina ganó 5 a 0, ¡la emoción subía!

Fueron pasando los partidos y los viajes a distintas ciudades, pero ya no lo hacía solo, había conocido a otras personas e íbamos todos juntos; tuve la suficiente convicción de proponerme estar en cada partido que Argentina jugara y así fue: París, Bordeaux, Saint Etienne y Marsella fueron las 4 ciudades que recorrí, era tan grande el deseo de estar que en Saint Etienne terminamos durmiendo en un geriátrico. La felicidad nos desbordaba, Argentina eliminó una vez más a Inglaterra. La última parada fue Marsella con sus hermosas playas de la costa azul, pero hasta ahí llegamos, me sentí triste por haber quedado eliminados en el partido contra Holanda pero me quedé con la sensación de que cuando te propones las cosas, nada es imposible.

A mi regreso, noté que había gastado más dinero del que tenía, mis tarjetas habían explotado y estaba sin trabajo.

El objetivo a corto plazo era cancelar las deudas. Fue así que no tuve problemas en subirme a manejar un taxi alquilado, recuerdo que en mis 6 años trabajando en el micro-centro me había jurado que jamás trabajaría en un taxi, pero la necesidad fue más fuerte. Luego de 4 meses al volante, con mis deudas canceladas, volví a pensar cómo continuar mi vida, qué hacer.

Ya no quería más jefes, el trabajo de taxista no era tan malo como pensaba, así que me dije que si ese negocio funcionaba, en vez de seguir pagando $50 por día durante 26 días al mes, lo cual daba un total de $1300 (pesos/dólares), podía conseguir un préstamo y comprar mi propio auto y licencia, que en ese momento costaba unos u$s 28.000. ¿Mi único obstáculo? No tenía ni un peso. Hoy en día, me gusta decir que “con dinero hace negocios cualquiera”, frase de Amanda del Valle.

El desafío era conseguir el dinero. En la primera persona que pensé fue en mi ex jefe, Walter del Curto un gran Ingeniero, pero mucho mejor ser humano. Imaginen que un año después de renunciar a mi empleo, lo llamé para pedirle los 28.000 dólares. El “NO”, ya lo tenía, así que fui por el “SI” (nunca te entregues antes de tiempo).

Cuando haces las cosas bien, con el tiempo esas buenas cosas vuelven, ese fue el motivo por el cual me prestó el dinero y en la actualidad, después de 17 años de aquella renuncia, me invitaron a la fiesta por los 25 años de la compañía.

A los 30 días estaba manejando mi propio taxi, en lugar de pagar un alquiler por algo que nunca sería mío. Había acordado pagar el préstamo en 36 cuotas de u$s1030, en ese momento era la misma cantidad de pesos, casi nada de interés, pero como garantía estaba la casa de mis padres. Con lo cual tenía sobre mis hombros una responsabilidad muy grande.

Todo marchaba muy bien, hasta que la situación política y económica del país empezaba a empeorar. Mayo del 2000 el trabajo se hacía más duro y a pesar de ser joven, las 10/12 horas diarias que trabajaba resultaban ser agobiantes. La calle se convertía en una jungla compitiendo con otros taxistas por un pasajero. Recuerdo que un día había tan poco trabajo, que en un semáforo le pregunté a otro taxista de qué color tenía pintado mi auto, hasta pensaba que me lo habían pintado de otro color y por eso nadie me paraba. Intentaba ponerle humor, pero ya me empezaba a preocupar la situación. Llevaba pagas unas 10 cuotas y juntar el dinero día a día se hacía cada vez más complicado. Comencé a darme cuenta que se venía algo muy feo en el país (jamás imaginé que sería tanto). Los miedos a deber dólares y tener hipotecada la casa de mis padres fueron los detonantes.

Junto a mi pareja de aquel momento tomamos la decisión de irnos del país allá por noviembre del año 2000.

Cuando vendí mi auto y la licencia, habían perdido tanto valor que me quedaron pendientes 20.000 dólares de deuda (unas 20 cuotas). Los miedos una vez más no fueron un obstáculo, sabía que en Estados Unidos, de alguna manera, los iba a generar.

Darmowy fragment się skończył.

Ograniczenie wiekowe:
0+
Data wydania na Litres:
15 listopada 2024
Objętość:
35 str. 6 ilustracji
ISBN:
9789878492018
Właściciel praw:
Bookwire
Format pobierania:

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