Czytaj książkę: «Resumen del libro "La encrucijada del capitalismo" de Stuart L. Hart»

Czcionka:

La encrucijada del capitalismo

Stuart L. Hart

Leader Summaries

Capítulos

  Introducción

  Cartografiar el terreno

  Más allá de la Revolución Verde

  Hacerse autóctonos

  Conclusión

Introducción

En la actualidad existen en el mundo 60.000 multinacionales. Las ventas anuales de las diez más grandes superan el PIB de los 100 países más pobres, y las primeras 200 de la lista proceden de la tríada Estados Unidos-Japón-Unión Europea, lo cual reproduce a escala mundial una cultura basada en los valores occidentales. Por ello, no es de extrañar que la mayoría de las multinacionales invierta en los países desarrollados del primer mundo o, como mucho, en países en vías de desarrollo que, como China, India o Brasil poseen un mayor potencial. En consecuencia, apenas se presta atención a las necesidades tanto de los países en vías de desarrollo, como de los 4.000 millones de seres humanos que se encuentran en la base de la pirámide (BP).

El informe Brundtland de la ONU define el desarrollo sostenible como aquel que da respuesta a las necesidades presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para colmar las suyas propias. En mayor medida que los gobiernos y las ONGs, las grandes empresas están en posición de conducir el mundo hacia el desarrollo sostenible, y no por ser una obligación o por puro altruismo, sino porque resulta lucrativo y en los mercados del Tercer Mundo podrán hallar solución a muchos de sus males. Ante las grandes empresas se abre un universo de oportunidades tanto para hacer dinero, como para hacer del mundo un lugar mejor.

En estos momentos, el capitalismo se encuentra ante una encrucijada: si sigue por el mismo camino, su futuro será oscuro. Por el contrario, si cambia de curso la imaginación será el único límite para aprovechar las oportunidades infinitas que plantea el encontrar solución a los problemas más graves del planeta. Con Capitalism at the Crossroads: The Unlimited Business Opportunities in Solving the World’s Most Difficult Problems, Stuart L. Hart nos regala unas nuevas gafas para mirar el mundo y apreciar esos detalles que la miopía nos impide ver.

Cartografiar el terreno

Hasta el momento, y desgraciadamente, las grandes empresas sólo se han enfrentado a las cuestiones de responsabilidad social y medioambiental cuando, presionadas por la opinión pública y los consumidores, ya no tenían escapatoria posible. En ocasiones, dichas cuestiones se dirimían en los tribunales, con el consiguiente coste para la empresa: de ahí que los empresarios las consideraran un sacrificio económico que sólo estaban dispuestos a hacer cuando fuera estrictamente necesario.

Incluso la aparición de la responsabilidad social corporativa (RSC) respecto de los asuntos ambientales y sociales, que hemos visto despuntar en la última década del siglo XX, surge en respuesta al deseo egoísta de maximizar los beneficios. Un esquema mental perdura en el presente, ya que la RSC no nace por iniciativa propia, sino como una reacción a la presión del entorno y para seguir limitándose a realizar el mínimo esfuerzo.

Sin embargo, no todo fue en vano. Las iniciativas verdes de los 80 y 90 cambiaron la perspectiva de los asuntos sociales y medioambientales transformándolos en oportunidades de las que sacar un beneficio en lugar de un gasto. Iniciativas recientes van un paso más allá al reorientar la cartera empresarial en torno a las tecnologías limpias, creando una clase de capitalismo más abarcador que incluya a los 4.000 millones de pobres que se encuentran en la base de la pirámide económica.

El reto actual es hacer que las multinacionales dejen de imponer los esquemas occidentales y se asimilen al medio acercándose a lo autóctono. Ello significa utilizar los conocimientos de las personas del lugar y desarrollar conjuntamente productos y estrategias. No se trata solo de hallar nuevas tecnologías, sino también nuevos modelos comerciales al tiempo que cambian los marcos mentales. Solo las empresas que cuenten con la visión, la estrategia, la estructura, la capacidad y la audacia necesarias lograrán triunfar en lo que podría ser el periodo de transición más importante de la historia del capitalismo.

El impacto ambiental (I) es una función del producto de la población (P) multiplicada por la riqueza (R), multiplicada por la tecnología (T), lo cual se plasma en la fórmula “I =P x R x T”. Por tanto, para reducir el impacto ambiental caben tres soluciones. La primera es reducir la población, lo cual no es probable que suceda en los años venideros. La segunda es reducir el consumo. La tercera y última, que también es la más plausible, consiste en hacer que la tecnología pase al denominador de la fórmula. En nuestros días, la tecnología –en el sentido amplio del término, que no se limita a las tecnologías de la información- se ha convertido en el negocio de negocios, que encierra la clave para muchos de los problemas no sólo de las empresas, sino también de la humanidad.

Por otro lado, a juicio del autor, la economía global está constituida por tres economías solapadas: la economía monetaria, la economía tradicional y la economía de la naturaleza. La economía monetaria es típica de las civilizaciones urbanas de los países desarrollados y en vías de desarrollo. Sus actividades económicas más sobresalientes son el comercio y la industria, que dejan una gran “huella ecológica” debido al uso intensivo que hacen de los recursos naturales.

La economía tradicional es característica de la forma de vida rural que se da en los pueblos de muchos países en vías de desarrollo. Debido a la rápida expansión de la economía monetaria, cada vez se encuentra en una situación más precaria, porque las poblaciones rurales compiten por los mismos recursos naturales de la economía monetaria. Según el economista peruano Hernando de Soto, en los países en vías de desarrollo el sector informal alcanza entre el 40% y el 70% del total de la actividad económica.

Por último, la economía de la naturaleza está constituida por el sistema natural y los recursos naturales sobre los que se apoyan las dos economías anteriores. Es más, la economía de la naturaleza las engloba, ya que, si esta no existiera, las otras no serían posibles. Y, sin embargo, en el siglo XXI la economía monetaria y la economía tradicional están destruyendo su propio sistema.

Estas tres economías habitan en planetas que están a punto de colisionar, creando los mayores desafíos sociales y medioambientales a los que se ha enfrentado la humanidad. Pero al mismo tiempo generan grandes oportunidades de negocio a aquellas empresas que sepan comprender los retos y encontrar una solución óptima. Desgraciadamente, la mayoría de las multinacionales se centra en la economía monetaria y en los clientes que han alcanzado un cierto nivel de riqueza, teniendo entre sus prioridades solamente los mercados cuyos consumidores poseen un poder adquisitivo similar al de Estados Unidos, la Unión Europea o Japón.

No obstante, en cada país o región existen tres tipos de mercados: desarrollados, emergentes y tradicionales. Los mercados desarrollados están compuestos por 800 millones de consumidores y cuentan con una cadena global de distribución e infraestructuras bien desarrolladas. En los mercados emergentes se está dando un rápido proceso de industrialización que conduce al éxodo rural y a un aumento de la demanda de productos básicos. Para concluir, dos terceras partes de la humanidad forman parte de los mercados tradicionales, que se han visto perjudicados por la globalización.

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Ograniczenie wiekowe:
0+
Data wydania na Litres:
10 lipca 2025
Objętość:
25 str.
ISBN:
9788419002624
Właściciel praw:
Bookwire
Format pobierania:

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