Czytaj książkę: «Doscientos 50 ejercicios de entrenamiento (Fútbol)»

Czcionka:

COLECCIÓN FÚTBOL

FÚTBOL250 EJERCICIOSDE ENTRENAMIENTO

por

Endré Benedek

5a edición


Título original: Párharc a Labdarúgásban

Dibujos: Joan Carmona

Traducción: Núria Casals

Revisión técnica: Manuel Pombo Fernández

Diseño de cubierta: Carlos Páramos

© 2017, Endré Benedek

Editorial Paidotribo

http://www.paidotribo.com

E-mail: paidotribo@paidotribo.com

2a reimpresión de la 5a edición

ISBN: 978-84-8019-092-3

ISBN EPUB: 978-84-9910-844-5

BIC: WSJA

Fotocomposición: PC Fotocomposición, S.A.

ÍNDICE

Prefacio

Introducción

1. Juego y lucha

Cómo adquirir una conducta deportiva

Causas de una conducta antideportiva

Cómo educar a los jugadores

2. Importancia de la interceptación en el desarrollo del enfrentamiento

Factores que disminuyen el rendimiento

Cómo mejorar la agresividad y la técnica de interceptación del balón en el enfrentamiento

Ejercicios y juegos

Ejercicios con compañeros

Juegos de fuerza y destreza

3. Preparación física para el enfrentamiento

Importancia de la base atlética para el desarrollo del enfrentamiento

Métodos para mejorar el desarrollo del enfrentamiento

Entrenamiento individual

Entrenamiento en tu casa

Circuito-training

4. Cómo prevenir las lesiones en el enfrentamiento

Factores internos

Factores externos

5. Técnica del enfrentamiento

Aprendizaje de la técnica del enfrentamiento

Progresión metodológica

Primera fase

Segunda fase

Tercera fase

Cuarta fase

Juego sin balón

Su técnica

Su aprendizaje

Ejercicios y juegos

Caer, levantarse rápidamente y arrancar

Técnica de la caída

Voltereta hacia delante

Caída hacia delante

Caída lateral

Aprendizaje de la técnica de la caída

Progresión metodológica

Ejercicios y ejemplos de ejercicios

Recuperación, control y protección del balón

Técnica de control del balón y protección bajo la presión del adversario

Aprendizaje

Ejercicios preparatorios

Ejercicios y juegos

Protección del balón

Su técnica

Cómo proteger un balón respetando las reglas del juego

Aprendizaje de la protección del balón

Ejercicios preparatorios

Ejercicios y juegos

Pasar el balón bajo la presión del contrario

Su técnica

Su aprendizaje

Ejercicios preparatorios

Ejercicios y juegos

La carga

Técnica de la carga

Su aprendizaje

Ejercicios preparatorios

Ejercicios y juegos

Tackling de deslizamiento

Su aprendizaje

Ejercicios preparatorios

Ejercicios y juegos

Bloquear el balón y jugarlo con la planta del pie

Su aprendizaje

Juego de cabeza bajo presión del adversario

Su técnica

Su aprendizaje

Ejercicios preparatorios

Ejercicios y juegos

Juego del portero durante el enfrentamiento

Técnica del portero

Su aprendizaje

Ejercicios y juegos

6. Táctica del enfrentamiento

Necesidad del desarrollo de las aptitudes tácticas y las posibilidades para la mejora en el enfrentamiento

Aprendizaje de la táctica del enfrentamiento

Preliminares

Progresión metódica

Primera fase

Segunda fase

Tercera fase

Táctica en el enfrentamiento para el defensor

Juego de posición

Principios generales

Marcaje individual

Presión y tackling

Táctica del atacante durante el enfrentamiento

Desmarcarse y cambiar de posición

Juego colectivo y pase

Driblar

Ejercicios y juegos sobre el juego de posición

Ejercicios y juegos para el aprendizaje del marcaje individual. 134

Lectura de los dibujos

PREFACIO

Fue la Asociación de entrenadores de la Federación Húngara de Fútbol la que pidió a Endre Benedek que escribiera este libro.

Hasta ahora no había ningún trabajo de estas características; ni en los libros publicados en Hungría, ni en los publicados en otros países. Los numerosos ejercicios y juegos, así como las detalladas descripciones sobre la técnica y su aprendizaje, proporcionan al entrenador y al jugador la ayuda esencial para enseñar o para aprender la realización del duelo de forma metódica.

Este libro se interesa por todos los elementos importantes de la técnica y de la táctica del fútbol (como la cobertura del balón, la recepción, las fintas, el tiro a puerta, el juego de cabeza, el dribbling, el juego sin balón, el marcaje individual, el acoso, la interceptación del balón y el juego del portero) teniendo como objetivo el desarrollo del duelo coronado por el éxito. Este libro se ocupa también de los problemas físicos y psíquicos del desafío, problemas que encontramos en los métodos de entrenamiento más frecuentes; también ofrece las indicaciones especiales para asimilar el método adecuado para comprender y aplicar los elementos específicos de la técnica y de la táctica del duelo. Además, la descripción de los ejercicios y de los juegos es concisa.

Estos ejercicios pueden ejecutarse tanto en verano como en invierno, tanto al aire libre como en el polideportivo. Si deseamos mejorar el nivel de juego más rápidamente aún, deberemos utilizar a diario el conjunto de estos ejercicios.

INTRODUCCIÓN

El fútbol experimenta un cambio y un desarrollo constante. En esta evolución, algunos métodos pasan de moda o pierden significación. Al mismo tiempo, aparecen otros que no tardan en plasmar las ventajas bien fundamentadas de esta evolución.

La concepción del juego y los resultados de los mejores equipos durante los últimos Campeonatos del mundo y también de los diferentes participantes en las diversas copas, han demostrado que actualmente no basta con «jugar». Debemos aceptar que el fútbol actual -junto a altas posibilidades técnicas- no puede de ningún modo pasar de la potencia, la velocidad y libres directos e indirectos. El fútbol no es sólo un juego en sí mismo, sino un juego en el que uno debe batirse. Es aquí donde reside el futuro de un juego rico en ideas y orientado hacia la ofensiva. La técnica, unida a la capacidad de batirse en los enfrentamientos, participará totalmente del éxito de este juego. ¡El juego y la lucha son uno solo!

El fútbol se caracteriza por un aumento de la velocidad y de la dureza en los enfrentamientos. Aunque es un juego colectivo, el fútbol si quiere ser eficaz, es un conjunto de enfrentamientos directos e indirectos. Así, para el éxito colectivo, es de la mayor importancia que el jugador triunfe en cada enfrentamiento, tanto en ataque como en defensa.

Qué equipo podrá construir un nuevo ataque, o cuál se verá atacado por el adversario; será el resultado del enfrentamiento quien lo decidirá. Qué equipo creará ocasiones de gol o cuál será obstaculizado; también aquí el resultado del enfrentamiento será el determinante.

Al ser el desafío un elemento esencial del juego, en la mayoría de las situaciones de juego, no se podrá evitar; por esto, es absolutamente necesario que cada jugador adquiera la técnica del uno contra uno 1:1.

La táctica del desarrollo del desafío (táctica individual) influirá en el correcto empleo de la técnica y evitará al jugador acciones, movimientos inútiles. Cuando en un enfrentamiento un jugador se encuentra delante de un adversario que le acosa, éste crea una nueva situación en la que debe adaptar la técnica y la táctica actuales. Estos métodos de perfeccionamiento técnico debe en cualquier caso, tener en cuenta estas tendencias de la evolución.

Por otra parte, el aprendizaje del desafío no es un problema aislado en sí mismo sino, al contrario, una parte importante del proceso de educación y de perfeccionamiento; por lo tanto, debe entrenarse metódica y regularmente.

Aumentar el nivel del fútbol de forma sistemática es posible, a condición de perfeccionar y educar a los jóvenes en este espíritu. De este modo, podrán adaptarse más rápidamente a los cambios de situación.

Apreciados colegas entrenadores, al presentaros este libro espero poder ayudaros en vuestro importante trabajo; espero, también, contribuir a la progresión de nuestro juego, el fútbol, deporte siempre a la búsqueda de nuevas ideas, juego donde la velocidad y el entusiasmo en la lucha por el balón están aumentando constantemente.

CAPÍTULO I

JUEGO Y LUCHA

CÓMO ADQUIRIR UNA CONDUCTA DEPORTIVA

Los deportes -incluido el fútbol- sólo pueden ser considerados como lo que realmente son, es decir, un juego. Esto es cierto, tanto cuando se trata de conseguir puntos en un campeonato o simplemente superar una vuelta suplementaria en cualquier otra competición. Gracias a su inagotable riqueza de ideas, gracias a su diversidad y a su carácter imprevisible, el fútbol ejerce sobre la juventud una gran atracción. También es cierto que, como en otras disciplinas deportivas, sólo se conocerá el éxito si nos entregamos a fondo. Sin embargo, hay deportes en los que uno lucha contra otro, pero sin poder tocarse. Una de las características del fútbol es, al contrario, que un hombre se bate contra otro hombre.

En el deporte lo que generalmente importa es presentarse como el mejor o como el que tiene más talento. Sin embargo, las razones de una victoria… o de una derrota sólo deben ser deportivas. Fair-play, esta conocida divisa inglesa, resume todas las exigencias morales que se le piden al jugador, exigencias que derivan de reglas y de reglamentos (escritos o no) de las diferentes disciplinas deportivas. El deporte -el fútbol también- debe conseguir un deportista irreprochable moralmente, honesto y abierto. Cualquier jugador de fútbol debe intentar ser mejor que su compañero: debe hacerlo todo para conseguir la victoria, pero siendo siempre deportivo en todos los enfrentamientos que deba afrontar.

En un partido rápido, de alto nivel atlético y muy comprometido, pueden verse incumplidas cualquiera de las cualidades. Es una consecuencia natural del juego.

Lo que debe evitarse son las faltas «llamadas tácticas» que un jugador comete para impedir que el adversario lleve adelante una acción; sin embargo, debe realizarlo sin poner en peligro su integridad física.

Pero, cuando en un enfrentamiento o ataque, no es el balón sino las piernas del adversario las que se ven afectadas para intimidarlo o eliminarlo del partido, entonces podemos hablar de falta grave. Incluso cualquier tentativa por jugar de. este modo debe considerarse falta grave.

Por interés en la evolución de nuestro propio juego, tenemos la obligación, preconizando siempre un juego correcto, respetar las reglas correspondientes para así evitar cualquier gesto antideportivo.

Por esto, no basta con desarrollar en el jugador toda su potencia física en vistas al combate hombre contra hombre, ni hacerle adquirir la técnica y la táctica del enfrentamiento, también es necesario que disponga de las cualidades psíquicas y morales que garanticen una realización del desafío tan eficaz como deportiva. La adquisición de tales cualidades contribuirá a aumentar la intervención y a determinar la conducta deportiva del jugador.

El desarrollo de estas cualidades psíquicas y morales exige un trabajo metódico y regular; en consecuencia, debe ser parte integrante del entrenamiento. Al contrario, no debe sólo desarrollar estas cualidades; en efecto, para cada jugador y para cada equipo deben fijarse unos objetivos concretos.

CAUSAS DE UNA CONDUCTA ANTIDEPORTIVA

Para el aprendizaje de cómo enfrentarse, el factor pedagógico reviste una especial significación. El juego en sí mismo, y, especialmente, el comportamiento del jugador en los enfrentamientos permiten realizar ciertas deducciones sobre su carácter. Sus cualidades psíquicas en el desafío, así como su actitud irreprochable en el terreno moral deben ser dirigidas, influenciadas y educada. La importancia del factor pedagógico se ve acrecentada por el hecho de que el juego se producirá delante de numeroso público que influirá, sin duda, en el desarrollo de su personalidad; al mismo tiempo, la actitud del jugador ejercerá una acción siempre creciente sobre el espectador.

Es por esto que debemos buscar los factores que pueden provocar una conducta antideportiva o un juego incorrecto.

Como primeras causas, debemos citar una condición física deficiente, los signos de aparición de fatiga y una superioridad deportiva. En tales casos, al final de la jugada, pueden producirse numerosas faltas que implicarán irregularidades e incorrecciones.

Faltas de técnica con balón o de técnica en el enfrentamiento también pueden crear una conducta antideportiva en el juego. El jugador que posee una técnica insuficiente, cometerá más faltas; si, además, presenta errores en la técnica del enfrentamiento, cometerá todavía más. En consecuencia, la suma de estos dos defectos sólo puede ser la base de un juego incorrecto e irregular.

Las faltas tácticas también perjudican el desarrollo del enfrentamiento. El jugador se enfrenta con su adversario cuando no es necesario y estos contactos superfluos pueden ser el origen de brutalidades.

Las falsas ideas de que el jugador debe practicar un juego duro, pero correcto, pueden provocar faltas. Un jugador que teme los contactos, que evita la lucha de hombre a hombre y que, considera el juego duro del adversario como irregular, reclama en todo momento, intenta, en general, «cobrarse» esta supuesta falta de su autor.

Lo que no ofrece nunca buenos resultados, es inducir a un jugador a jugar duro cuando no está bien preparado. Los esfuerzos del jugador por satisfacer estas exigencias, pueden, en algunos casos, degenerar en juego incorrecto.

El carácter y la importancia del juego en sí mismo puede influir en el comportamiento del jugador. Partidos que tienen como objetivo la primera o la segunda posición, se caracterizan generalmente por un acentuado ardor en el combate. Cuando el campeonato llega a su fin, cada punto y cada gol pueden ser decisivos. El jugador, cuyos nervios están en plena tensión, se ve inducido a cometer faltas. Cuando ganar es imprescindible, al estar sometido a fuertes cargas psíquicas, muchas veces no puede elegir los medios.

Cuando se siente inferior al adversario, el sentimiento de abandono puede provocar una conducta antideportiva. El jugador cometerá faltas si, jugando con regularidad, no llega a la portería del adversario. El miedo a perder y la irritación causadas por el fracaso pueden conducir a que el jugador pierda los nervios.

Una conducta incorrecta por parte de los espectadores puede ser el origen de una actitud negativa de un jugador o de todo un equipo. Al mismo tiempo, el comportamiento antideportivo de un jugador, su «actuación» puede excitar las pasiones de los espectadores. Una decisión protestada del árbitro también puede desatar la cólera de los jugadores y de los espectadores; esto creerá un ambiente tal, que las faltas serán el plato fuerte.

El cómo el árbitro dirija el partido será esencial para el correcto desarrollo del mismo. Es él quien, en primer lugar, garantizará la deportividad del partido, pero no es el único.

CÓMO EDUCAR A LOS JUGADORES

El desarrollo deportivo del partido sólo puede garantizarse por los esfuerzos de todos los participantes. Debemos educar a nuestros jugadores para que eliminen la incorrección como un medio consciente para realizar el partido. Cuanto mejor sea la condición psíquica y física del jugador, menos se dejará influir por las circunstancias externas y mejor sabrá dominarse a pesar de las presiones tanto psíquicas como físicas que el fútbol le provocará.

La tarea del entrenador es, en primer lugar, concebir un juego correcto pero viril y duro y, en segundo lugar, persuadir a los jugadores de la necesidad de jugar de esta manera. Los jugadores deben estar preparados para realizar el partido de esta forma, tanto en el terreno técnico como en el táctico, tanto en el plan psíquico como en el físico. Cada entrenador tiene como misión educar a sus jugadores a ser siempre fair-play, a pesar de la dureza en aumento del combate deportivo.

El jugador debe convencerse de la necesidad y de las ventajas del desarrollo de un partido que, en el marco de las reglas de juego, esté basado en una intervención física llena de coraje pero lógica al mismo tiempo; al mismo tiempo, debe asimilar las exigencias y la habilidad técnica y táctica correspondiente.

Para que el ambiente del partido sea deportivo, es determinante, en primer lugar, la concepción del juego y el comportamiento general del jugador. Es por esto que se debe insistir en la autodisciplina del jugador. Es en este aspecto donde el ejemplo del capitán del equipo y de los jugadores de más edad y experimentados será una eficaz ayuda para el proceso de educación. En este aspecto, el jugador, a nivel individual, debe reconocer que, en todas sus acciones y actuaciones, ha de tener presente la colectividad, representada por el equipo; éste, por otra parte, tiene también responsabilidades para con el jugador. El jugador consciente de que su conducta antideportiva puede tener consecuencias para todo el equipo, debe moderarse en los momentos difíciles. Si hacemos comprender a nuestros jugadores que perder honorablemente no es un deshonor, también debemos explicarles que una victoria inmerecida no es necesariamente un honor.

La mayoría de las discusiones acerca de un partido de fútbol tienen como origen las diversas opiniones sobre la lucha hombre a hombre; pero sólo corresponde al árbitro decidir si el enfrentamiento es regular o no. Por lo tanto, es la concepción del juego que presente el árbitro la que influirá de forma decisiva en el desarrollo deportivo de un partido.

El trabajo colectivo entre los dirigentes, los entrenadores y los especialistas en ciencias del deporte no sólo es necesaria para la normativización de una concepción de juego progresiva, sino también para la educación del jugador.

Las oportunas intervenciones del periodista en este trabajo colectivo sólo ayudarán al entrenador en su trabajo.

Hemos de insistir en esto, es responsabilidad de la prensa. Ésta incide profundamente en la opinión pública y puede contribuir muy eficazmente en la lucha contra la actitud antideportiva, contra el juego incorrecto en beneficio de una concepción de juego progresiva.

CAPÍTULO II

IMPORTANCIA DE LAINTERCEPTACIÓN EN ELDESARROLLO DEL ENFRENTAMIENTO

FACTORES QUE DISMINUYEN EL RENDIMIENTO

Una de las razones que provoque una insuficiente intervención de un jugador, provoca un bajo nivel de rendimiento en el jugador, puede ser por errores en la técnica del enfrentamiento. La consecuencia puede ser que un movimiento mal ejecutado provoque una lesión. El recuerdo desagradable, unido a esta experiencia, hará que el jugador, en una situación parecida no tenga suficiente coraje para entregarse a fondo en la lucha.

Importantes signos de fatiga impiden el predominio de la voluntad. Cuando las cualidades psíquicas y físicas del jugador disminuyen, vemos que se resigna mucho más deprisa. Entonces, no es capaz de oponerse por completo al adversario. A medida que los signos de fatiga aparecen, el riesgo de lesiones aumenta.

El miedo a lesionarse o a fracasar en el enfrentamiento induce también a un menor desafío. Si el jugador no consigue vencer esta angustia y si no recibe el apoyo indispensable de su entrenador, sentirá en sí mismo un cierto rechazo. Este sentimiento de angustia puede, llegado este punto, inhibir al jugador que cometerá cada vez más faltas en sus jugadas técnicas y tácticas ya que la coordinación motora se verá perjudicada. Cuando esta situación se repite con frecuencia, repercutirá en sus intervenciones e implicará mayor riesgo.

La poca confianza en él mismo, también puede ser un freno para el rendimiento del jugador. Si éste no cree en sus posibilidades y si tiene miedo de sus responsabilidades, sobreestimará el valor del contrincante y, en consecuencia, no sabrá adaptarse a circunstancias inhabituales.

CÓMO MEJORAR LA AGRESIVIDAD Y LA TÉCNICA DE INTERCEPTACIÓN DEL BALÓN EN EL ENFRENTAMIENTO

Antes que nada, es necesario que el jugador se dé cuenta que no es posible participar en un enfrentamiento sin una intervención agresiva.

Esta dureza y esta agresividad, sólo pueden aprenderse y practicarse durante el entrenamiento. Cuando el jugador no está acostumbrado a realizar partidos durante el entrenamiento y, además, no se siente guiado en este aspecto, no puede esperarse que presente un espíritu de lucha en sus acciones.

Mientras aprendemos la dureza en el enfrentamiento, es necesario proceder con una metodología eficaz. Al principio, se realizarán ejercicios fáciles que, más adelante, se irán complicando. A los ejercicios por parejas seguirán los juegos y partidos (ya que marca reducido en nº de jugadores y menos espacio) reducidos, antes de pasar a las formas más elevadas de los juegos de entrenamiento, la que exigirá del jugador todo lo que se le exige en el partido. En cualquier caso, el partido no puede ser substituido por entrenamientos.

Sólo conseguiremos un buen resultado si controlamos regularmente la evolución. En el proceso de entrenamiento, debemos animar y estimular, será de gran ayuda para el aprendizaje las técnicas de interceptación del balón. Por una parte, el jugador temerá menos el contacto; por otra, ganará confianza en sí mismo. Para el desarrollo del partido, es absolutamente necesario tener una gran disciplina para ser capaz de guiarse sin problemas. El mismo juego, el respeto del reglamento, la aceptación de las decisiones del árbitro, exigen mucha autodisciplina. Ésta es necesaria si el jugador quiere aprender a dominar las eventuales manifestaciones de sus sentimientos que pueden producirse en el transcurso del partido o durante el enfrentamiento.

El éxito es muy importante para progresar en el comportamiento del jugador en el partido. Los éxitos contribuyen a fortalecer la confianza en él mismo, aumentar las intervenciones y los riesgos y conseguir mejores resultados. El fracaso no debe provocar siempre consecuencias negativas. Gracias al apoyo del entrenador, los fracasos pueden también ser utilizado para mejorar las intervenciones, los riesgos y la agresividad. Si un jugador pierde la confianza en sí mismo, verá cómo disminuye su rendimiento. La confianza se puede perder muy fácilmente, pero recuperarla no es tan fácil.

EJERCICIOS Y JUEGOS

Ejercicios con compañeros

1. Lucha - Empujar al adversario con el hombro: de pie (fig. 1a); en caída facial (fig. 1a); a cuatro patas (fig. 1c).


Fig. 1abc

2. Empujarse de lado con el hombro: saltando sobre una pierna (lucha de gallos) (fig. 2a); agachado (fig. 2b); de rodillas (fig. 2c).

3. Empujarse con la espalda: de pie (fig. 3a); sentado (fig. 3b).


Fig. 2abc


Fig. 3ab


Fig. 4ab

4. Empujarse con las piernas: sentado, con las dos piernas (fig. 4a); en caída dorsal, con una pierna (fig. 4b).


Fig. 5abc

5. Lucha - Empujarse con las manos: de pie, con las dos manos (fig. 5a); de pie, con una mano (fig. 5b); de rodillas, con las dos manos (fig. 5c).

6. Empujarse agarrándose por los hombros: de pie (fig. 6a); agachado (fig. 6b); sentado (fig. 6c).


Fig. 6abc


Fig. 7abc

7. Lucha - Traccionar con las dos manos: de pie (fig. 7a); agachado (fig. 7b); de rodillas (fig. 7c).

8. - Lucha - Traccionar con una mano: de pie (fig. 8a); de rodillas (fig. 8b); en tumbados en el suelo (fig. 8c).

9. Lucha - Traccionar por la nuca: de pie, con una mano (fig. 9a); en tumbados, con una mano (fig. 9b).


Fig. 8a


Fig. 8bc


Fig. 9ab

10. Lucha - Traccionar por la pierna: sobre una pierna, de pie, agarrar el tobillo (fig. 10a); de pie, doblando las rodillas (fig. 10b); a cuatro patas o de rodillas, agarrando el tobillo (fig. 10c).


Fig. 10abc

11. Lucha - Aguantar del compañero por atrás (fig. 11a); empujar al compañero hacia delante (fig. 11b).


Fig. 11ab

12. Empujar al compañero: de pie, sujetándole por la nuca (fig. 12a). Apoyarse sobre el tronco, las manos colocadas detrás de la nuca (fig. 12b).

13. Aguantar con diferentes posiciones de partida: relevarse estando agachado: el compañero apoya ambas manos sobre los hombros (fig. 13a); colocarse tumbados, estando a cuatro patas -el compañero apoya ambas manos sobre los hombros (fig. 13b); estirado dorsal, los brazos por encima de la cabeza, las piernas levantadas y ligeramente flexionadas -el compañero sujeta los pies (fig. 13c).


Fig. 12ab


Fig. 13abc

14. Lucha - Levantar al compañero: de pie (fig. 14a); a cuatro patas (fig. 14b); estirado prono (fig. 14c).

15. Enfrentamiento: arrancar el balón medicinal de las manos del compañero (fig. 15a); sentado, con las piernas separadas, agarrarse al compañero -espalda contra espalda- con los brazos cruzados (fig. 15b).

16. Pasar por el agujero: los dos compañeros se sujetan por las manos, uno de los jugadores intenta pasar delante del otro (fig. 16a); dos jugadores se sujetan las manos mientras que un tercer jugador intenta pasar entre ambos (fig. 16b).


Fig. 14abc


Fig. 15ab


Fig. 16ab


Fig. 17abc

17. Ejercicios para tres: tirar de la cuerda entre tres (fig. 17a): dos jugadores están tumbados, mientras que el tercero, sujetándoles por una pierna, intenta traccionar hacia atrás (fig. 17b); empujar un «hombre de madera» (fig. 17c).

Juegos de fuerza y de destreza

18. Los jugadores están repartidos en dos equipos de igual fuerza. Delimitamos una zona de 4-5 metros de largo, en la que ambos equipos se alinean y se sujetan por los brazos. Las dos filas, uniendo sus fuerzas, intentan entonces hacer franquear el límite a la otra fila.


Fig. 18ab

Podemos jugar:

a) dos a dos (fig. 18a);

b) sentados, dos a dos (fig. 18b):

c) cara a cara.

El equipo que gana es el que consigue hacer franquear el límite a la totalidad de la otra fila.

19. Enfrentamiento - Tocar el pañuelo. Uno de los jugadores «guarda» el pañuelo(poste del portero, larguero de salto de altura). El otro jugador intenta tocar el objeto protegido;

a) atacante y defensor pueden luchar sólo con el cuerpo:

b) puede utilizarse la mano

Pasado un tiempo determinado, se cambia el papel. ¿Cuál es el jugador que ha tocado más veces el pañuelo?

20. Entrada en la portería. Delimitamos una portería de 2-3 metros de largo. Un jugador defiende, el otro intenta entrar en la portería con un balón medicinal en las manos. Cambio y resultado: cfr. 19.

21. Salida del círculo. Los jugadores se agarran por la mano y forman un círculo. En el interior del círculo, hay uno o dos jugadores que intentan salir. Pueden, o bien pasar por debajo de las manos, o bien romper la cadena. Si un jugador consigue pasar, cambia de sitio con el que cuya mano derecha se lo ha permitido.

22. Invertir el grupo. Los jugadores se agarran por la mano y forman un círculo. En el centro del círculo, hay un grupo tumbado en el suelo. A la señal, los jugadores estiran con todas sus fuerzas para conseguir tocar a uno de sus adversarios e invertir el grupo.

23. ¿Quién permanece en el círculo? Los jugadores se colocan en el interior del círculo. Saltando sobre una pierna, intentan, o bien empujarse mutuamente fuera del círculo, o bien obligar al otro a colocarse sobre ambas piernas. El que es expulsado fuera del círculo o el que coloca ambos pies en el suelo, queda eliminado. Un jugador puede ser atacado por varios otros. El último que queda en el círculo es el ganador.

Variante: Dividimos los jugadores en dos grupos. El equipo contrario puede ser empujado fuera del círculo de un modo concreto, previsto con anterioridad (ver ejercicios con compañero) o bien sin condiciones especiales. El equipo que gana es el que consigue eliminar del círculo a todos los adversarios.

24. Lucha sobre una línea. Los jugadores se reparten en dos grupos. Se colocan a lo largo de una línea, uno frente a otro. Cada jugador se esfuerza por echar al mayor número posible de jugadores del otro equipo por encima de la línea. Por cada jugador que franquee la línea, se obtiene un punto. Al finalizar la vuelta, cada jugador se reincorpora a su equipo. El ganador es el que obtiene más punto.

Darmowy fragment się skończył.