Czytaj książkę: «El tenis en la escuela (Color)»

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Diseño de cubierta: David Carretero
© 2014, David Sanz Rivas (coordinador)
Editorial Paidotribo
http://www.paidotribo.com
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
Primera edición:
ISBN: 978-84-8019-734-2
ISBN EPUB: 978-84-9910-805-6
Fotocomposición: Editor Service, S.L.
Diagonal, 299 – 08013 Barcelona
AUTORES
Dr. D. David Sanz Rivas, director y coordinador de la obra El tenis en la escuela: manual para docentes. Coordi-nador nacional del proyecto “Introducción del tenis en la escuela” de la Real Federación Española de Tenis (RFET) y de la Federación Internacional de Tenis. Ha sido profesor de iniciación al tenis y tenis de alto rendimiento de la Facultad de Ciencias del Deporte de la UEX. Profesor nacional de tenis de la RFET. Actualmente es el director del Área de Docencia e Investigación de la RFET.
Dr. D. Juan Pedro Fuentes García, coordinador territorial en Extremadura del Área de Promoción del proyecto de “Introducción del tenis en la escuela” de la RFET. Profesor de iniciación al Tenis, Especialización Deportiva en Tenis y Tenis de Alto Rendimiento de la Facultad de Ciencias del Deporte de la UEX. Profesor Nacional de Tenis de la RFET. Autor de numerosas publicaciones sobre la enseñanza del tenis.
Dr. D. Fernando Del Villar Álvarez, doctor en Ciencias del Deporte. Profesor y decano de la Facultad de Ciencias del Deporte de la UEX. Asesor didáctico de la RFET del proyecto “Introducción del tenis en la escuela”. Autor de numerosas publicaciones sobre la formación de profesores y técnicos deportivos.
D. José Antonio Julián Clemente, profesor de la Facultad de Ciencias de la Salud y el Deporte de la Universidad de Zaragoza. Miembro del Grupo de investigación sobre “Análisis didáctico de la enseñanza y rendimiento deportivo”, de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Extremadura.
AUTORES COLABORADORES
Samuel Carrasco Solís: Dibujos.
Ana Belén Gil: Coordinadora técnica territorial del proyecto “Introducción del tenis en la escuela” en Extremadura.
Vicente Luis del Campo: Técnico deportivo del proyecto “Introducción del tenis en la escuela”.
Ruperto Menayo Antúnez: Técnico deportivo del proyecto “Introducción del tenis en la escuela”.
ÍNDICE
Prólogo
Presentación
Introducción
Capítulo 1. Planteamiento educativo del tenis en la escuela
1.1. Deporte escolar: el proceso de iniciación deportiva en la escuela en las primeras edades de la educación primaria
1.2. El tenis en los centros escolares: justificación de la incorporación del tenis como contenido en el área de educación física
Capítulo 2. El deporte del tenis
2.1. Breve reseña histórica
2.2. Instalaciones y equipamientos
2.3. Aspectos reglamentarios básicos
Capítulo 3. Familiarización e integración de los elementos componentes del juego. Contenidos de aprendizaje del tenis para primaria
3.1. Familiarización e integración de la pelota
3.2. Familiarización e integración de la raqueta y el conjunto raqueta-pelota
3.3. Familiarización e integración del intercambio
3.4. Integración del espacio de juego
3.4.1. Espacio propio de juego
3.4.2. Espacio adverso de juego
3.5. Concepciones de la iniciación deportiva en el tenis en la etapa de primaria (6-12 años)
Capítulo 4. Descripción de las diferentes fases de las empuñaduras y ejecución de los golpes fundamentales del tenis
4.1. Introducción
4.2. Formas de empuñar la raqueta para la ejecución de los golpes fundamentales
4.3. Descripción de los golpes fundamentales por fases
Capítulo 5. Fundamentos de la intervención didáctica
5.1. Las competencias docentes en la enseñanza del tenis
5.2. Los estilos de enseñanza en el tenis
5.3. Orientaciones para la organización y el control del alumno en la enseñanza del tenis
Capítulo 6. Desarrollo de las unidades didácticas
6.1. Introducción
6.2. Concreción curricular de la propuesta
Bibliografía
PRÓLOGO
El tenis es uno de los deportes más populares y con mayor número de practicantes en España. Su constante evolución en los últimos 30 años, unida a la sólida estructura básica que constituye el tejido de los clubs existente en todo nuestro territorio, hacen del tenis un deporte de gran aceptación social.
Por otra parte, la gran calidad de los tenistas españoles y sus importantes y continuados éxitos internacionales, tanto individualmente como por equipos, generan entre la población la ilusión y la tendencia a la práctica de este bello deporte.
Dada la amplia y variada oferta deportiva que recibe la juventud de hoy en día, los responsables de la administración del tenis, es decir, federaciones, clubs, instituciones y demás colectivos, estamos obligados a hacer llegar y facilitar la iniciación en el tenis al mayor número posible de niños y niñas.
Por todo ello, desde la Real Federación Española de Tenis, y en colaboración con las federaciones territoriales, se ha puesto en marcha un amplio y ambicioso programa de TENIS EN LAS ES-CUELAS con el objetivo de incluir este deporte entre las actividades docentes para conseguir, de esta manera, que los escolares puedan introducirse fácilmente en el mundo del tenis.
Recibimos con enorme satisfacción esta publicación dirigida por David Sanz y en la que han colaborado diferentes especialistas, a quienes quiero agradecer en nombre de todos su trabajo y dedi-cación en el desarrollo de este nuevo proyecto tenístico.
AGUSTÍN PUJOL NIUBÓ
Presidente de la RFET
PRESENTACIÓN
Para todo deportista de alta competición, participar en unos Juegos Olímpicos y además conseguir una medalla es tremendamente gratificante, pero lo es igualmente el hecho de ayudar al desarrollo y promoción de tu deporte mediante su popularización.
El tenis ha pasado a ser en los últimos años un deporte con una gran difusión en los medios de comunicación y con un aumento importante del número de jugadores y de instalaciones deportivas para su práctica, tanto privadas como públicas.
Aun así, su práctica sigue viéndose restringida en la mayoría de los casos a instalaciones convencionales, incluso en las etapas de iniciación en las que se podría prescindir de ellas. Esto supone en ocasiones alejar el tenis de algunos sectores de la población.
Mediante la presente obra se muestra cómo incorporar el tenis en el marco escolar a través de las sesiones de educación física, facilitando enormemente el acceso a este deporte de muchos jóvenes que, de otra manera, podrían verse alejados de su práctica por numerosas razones.
Es para nosotros una verdadera satisfacción presentar esta obra que permitirá a muchos profesores de educación física, y consecuentemente a sus alumnos, conocer el tenis desde un tratamiento educativo, recreativo y práctico.
Felicitamos a la Federación Internacional de Tenis por promover esta iniciativa y a la Real Federación Española de Tenis por desarrollar esta propuesta en España, y animamos a los profesores de educación física a que emprendan el estudio y la puesta en práctica de este maravilloso deporte que tanto representa para nosotros, con el fin de que puedan acercarlo a todos los escolares. De esta manera aumentará el abanico de oferta de prácticas deportivas que tan importante es, en estas edades, para el desarrollo integral de los alumnos.
ÁLEX CORRETJA Y ALBERT COSTA
Medalla de bronce en Dobles Masculino en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000
INTRODUCCIÓN
La presente obra pretende acercar a la escuela el deporte del tenis a través de una propuesta en la que el profesor de educación física disponga de las herramientas necesarias para articular la actividad sin requerir un nivel de ejecución elevado ni unos grandes conocimientos técnicos.
El objetivo, desde nuestro punto de vista de la iniciación deportiva en estas edades, se basa en pretender la mejora del repertorio motor del alumno a través de una serie de prácticas que entrañen la resolución de propuestas que comprometan los procesos de toma de decisiones, análisis de situaciones, colaboración, oposición, etc., olvidándonos de aspectos técnicos sobre la ejecución de los gestos específicos del deporte que se va a desarrollar.
Mediante este manual pretendemos que todos los responsables de la enseñanza en la edad escolar, en el área de la educación física, tengan acceso a una propuesta curricular más, el tenis, en-riqueciendo la tarea docente mediante la ampliación de la oferta de actividades que ofrecen a sus alumnos.
La estructura del texto pasa por una justificación del porqué el tenis como un contenido más del currículo escolar, enmarcado éste dentro de los procesos de la iniciación deportiva. Posteriormente pasamos a exponer algunos elementos propios del deporte, desde los aspectos históricos, pasando por los estructurales, hasta el reglamento, aportando un conocimiento básico sobre esta modalidad deportiva.
A partir de aquí planteamos las etapas de aprendizaje mediante las cuales estructuramos la propuesta para el tratamiento del tenis en el marco escolar, desde un planteamiento progresivo y globalizador. Este apartado se complementa con un capítulo en el que describimos los aspectos fundamentales de los golpes básicos del tenis con el objetivo de que el docente conozca perfectamente la estructura de los golpes para orientar la intervención de sus alumnos, pese a que su intervención con éstos se basará en la familiarización e integración de los diferentes elementos del juego expuestos en el capítulo anterior, alejándonos, como comentamos anteriormente, de aspectos puramente técnicos.
Una vez vistos estos apartados, pasamos a detallar la viabilidad de la propuesta en la Escuela, a través de la fundamentación didáctica en la que abordaremos las competencias docentes, los estilos de enseñanza aplicados al tenis, y aspectos concretos de la intervención.
Por último, proponemos el desarrollo de dos unidades didácticas para la etapa de Primaria a modo de ejemplo, para que el profesor disponga de un referente a la hora de plantear la intervención.
Esperamos que la presente propuesta pueda contribuir a la formación de los maestros y profesores de educación física en su labor docente, mediante la adquisición de nuevos conocimientos que permitan ampliar la oferta educativa y proponer actividades, hasta ahora distantes, dentro del currículo de educación física.
Fdo. DAVID SANZ RIVAS
Director y coordinador de la obra

PLANTEAMIENTO EDUCATIVO DEL TENIS EN LA ESCUELA
José A. Julián
Fernando del Villar
1.1.Deporte escolar: el proceso de iniciación deportiva en la escuela en las primeras edades de la educación primaria
a)El tratamiento del término deporte en el currículo de educación primaria
b)La iniciación deportiva en la educación primaria
c)Bases metodológicas
1.2.El tenis en los centros escolares: justificación de la incorporación del tenis como contenido en el área de educación física
a)Justificación pedagógica
b)Justificación del modelo integrador en la enseñanza del tenis en la escuela
1.1. Deporte escolar: el proceso de iniciación deportiva en la escuela en las primeras edades de la educación primaria
a) El tratamiento del término deporte en el currículo de educación primaria
En nuestro ámbito profesional coexisten opiniones enfrentadas sobre la incorporación del contenido deporte a las aulas de educación física. Esta visión, por defender una u otra visión curricular, hace que cambien y se modifiquen las fronteras del área y por supuesto el enfoque del conocimiento que en ella se ofrece (Kirk, 1990).
A raíz de esto Devís (1996) mantiene que “estos problemas y conflictos planean actualmente sobre los entresijos de nuestro cuerpo de conocimientos hasta el punto de no poder definir claramente cuál es el contenido de nuestra asignatura y arrancar de algunos autores la afirmación de que la educación física «es amorfa» por naturaleza (Proctor, 1984), ya que incorpora muchos contenidos diversos y, además, con finalidades que sirven para todo o casi todo” (Devís, 1996, p. 15).
Pero lo cierto es que desde nuestra visión, el deporte es un contenido que hay que abordar dentro de la educación física escolar. Los motivos son variados y en diferentes momentos nos hemos hecho eco de éstos.
No obstante, opiniones aparte, el currículo del área de educación física para la etapa de educación primaria otorga un espacio explícito al término deporte. Por un lado, en la introducción del do-cumento expone que el deporte tiene un valor social derivado de ser la forma más común de entender la actividad física en nuestra sociedad. Rechaza la visión competitiva selectiva y restringida del deporte, y apuesta por una práctica deportiva escolar identificada necesariamente con todos y cada uno de los siguientes principios: abierta, comprometida con valores educativos, no limitando la participación por razones de habilidad, sexo u otros criterios de discriminación. Por otro lado, como enuncian acertadamente Castejón y López (1997), el término deporte no aparece de forma explicita a lo largo de los cinco bloques de contenido que conforman el área de educación física para primaria, pero sí términos afines como actividades deportivas, actividades deportivas en el entorno inmediato, oposición y cooperación/oposición, actividades deportivas adaptadas. Incluso en los criterios de evaluación aparece el término iniciación deportiva.1

¿No son éstos indicadores claros de que el deporte debe formar parte de las propuestas de intervención didáctica de los profesionales de la educación física?
¿No debe el área de educación física hacerse eco de las manifestaciones motrices que los niños/as practican en su tiempo de ocio y educar dichas manifestaciones para que el alumnado obtenga el máximo beneficio de ellas?
La respuesta a estas preguntas es “sí”. Y es que nosotros apostamos por una práctica deportiva desarrollada en la educación física escolar, que entiende que la actividad física adecuadamente encauzada va más allá del puro hedonismo, abordando inexcusablemente unos objetivos específicos del enriquecimiento motor (Sánchez Bañuelos, 1987), pero que debe justificarse en el sistema educativo en la medida en que mantiene e incluso potencia la motivación intrínseca del niño por la acción motriz (La-gardera, 1989); transmite una serie de valores personales y sociales, y tienen lugar en condiciones moralmente aceptables el disfrute, la participación, la afiliación, la autoestima, el autoconocimiento y la salud “para todos” los escolares (Arnold, 1991; Tinning, 1992; Elías y Dunning, 1992; Devís, 1996); promoviendo, además, una práctica para toda la vida. (Generelo, Julián y Pradas, 1997).
“No cabe duda de que uno de los objetivos de la educación es el de incorporar determinado tipo de hábitos entre los niños y niñas, jóvenes y adultos. En nuestro caso, un buen indicador de los resultados de la educación física y el deporte en la escuela es el número de jóvenes que realiza una práctica deportiva de manera habitual” (Hernández y Velázquez, 1996, pp. 30-31).

Por este motivo la práctica de actividad física escolar debe identificarse necesariamente con una serie de principios. Intentaremos promover una práctica abierta y comprometida con valores educativos (MEC, 1992a). Ésta debe ser creativa, polideportiva, saludable y lúdica, que fomente una práctica para toda la vida, considerando al niño en su globalidad y contemplándolo como el protagonista de la intervención docente (Generelo, Julián y Pradas, 1997). Más recientemente Águila y Casimiro (2001) se han manifestado en términos similares.

A lo largo del presente libro vamos a exponer los aspectos fundamentales que deben guiar nuestra intervención en el tratamiento del contenido deporte y la aplicación de aquéllos a una manifestación deportiva como es el tenis. Y es que estamos convencidos de que “el deporte en educación física debe ser entendido como un contenido que permite que los alumnos mejoren sus habilidades y les ayuda a consolidar y aumentar las capacidades necesarias en la etapa de educación primaria” (Castejón y López, 1997, p. 141).
b) La iniciación deportiva en la educación primaria
Nos parece oportuno precisar que dentro de los diversos planteamientos teóricos que existen actualmente en la iniciación deportiva (Devís, 1996), nuestra propuesta de trabajo se ubica de manera plena dentro del comúnmente denominado modelo alternativo o multipropósito, en el que la práctica deportiva está enfocada “fundamentalmente hacia metas educativas, de mantenimiento y desarrollo de la salud y de esparcimiento y recreación ” (Sánchez Bañuelos, 1996, p. 23).
Añadiremos que nos sentimos identificados con la propuesta que realizan los profesores Devís y Peiró en diferentes momentos (Devís y Peiró, 1992 y 1995; Devís 1996) sobre el tratamiento de la enseñanza de los juegos deportivos, ya que está orientada a la educación física escolar y encaja dentro de los intereses de los centros educativos, siendo conocida como modelo metodológico comprensivo.
No obstante, han aparecido opiniones que obedecen a la idea de apostar por un modelo integrado, en el que las demandas concretas del juego en un momento determinado y las características de las tareas que hay que enseñar van a justificar el empleo de una u otra orientación de la enseñanza (García Herrero, 2001).
A este respecto, Seirul·lo (1995) argumenta que “lo educativo del deporte no es el aprendizaje de sus técnicas o tácticas... (lo) educativo son las condiciones en que puedan realizarse esas prácticas que permitan al deportista comprometer y movilizar sus capacidades de tal manera que esa experiencia or-ganice y configure su propio yo, logre su autoestructuración” (Seirul·lo, 1995, p. 63).
Por todo esto, y tomando como base lo que afirma Blázquez (1995, p. 24), el proceso de iniciación deportiva se caracteriza por los siguientes aspectos:

1.Por ser un proceso progresivo, estructurado e intencional de enseñanza-aprendizaje, que tiene como finalidad el conseguir el dominio fundamentalmente del conocimiento teórico y práctico, como una parte importante de la adquisición del saber hacer (Arnold, 1991).2
2.Por ser un proceso de adquisición de habilidades para desarrollar los instrumentos básicos de una manifestación deportiva.
3.Por ser un período de la práctica deportiva en el que el individuo comienza a tener una operativi-dad básica en esa manifestación deportiva.
4.Por ser una etapa de adquisición de actitudes para propiciar una adhesión a una práctica conti-nuada de actividad física en relación con los iguales.
Por el contrario, este proceso deja de ser entendido como iniciación deportiva cuando el objetivo de una introducción al deporte se canjea por una introducción al rendimiento en el deporte (Amador, 1993; Blázquez, 1995).
c) Bases metodológicas
El contenido “deporte” debe situarse en el marco de los principios pedagógicos y en las finalidades educativas de la etapa de educación primaria.
El tratamiento educativo de la actividad física en las edades de primaria no es exclusivo de ningún contexto, espacio ni tiempo pedagógico, pudiendo encontrar su máxima expresión en cualquiera de ellos. Este hecho depende básicamente del tratamiento didáctico que se haga de cada uno de los contenidos (Generelo, Julián y Pradas, 1997)3.
En este apartado vamos a proceder a enumerar alguna de las cuestiones que guiarán nuestra intervención a lo largo del proceso de iniciación deportiva.
Comenzaremos enunciando que no debemos tomar la teoría como una rémora de la praxis. Y es que el logro definitivo del reconocimiento profesional de los profesionales de la actividad física está limitado esencialmente por la escasa fundamentación conceptual de sus trabajos, la falta de sistematización y la falta de evaluación de los resultados (Del Villar, 1994).
Tenemos que establecer objetivos didácticos no expresados en función del rendimiento, sino para que potencien la importancia de participar y disfrutar de la práctica deportiva, así como que tengan en cuenta el nivel de esfuerzo realizado por el alumnado. (Julián, Cervelló, Ramos y Del Villar, 2001). Al mismo tiempo, hemos de tener en cuenta las opiniones de nuestro alumnado en relación con el proceso de enseñanza-aprendizaje (Julián, Ramos, Fuentes y Del Villar, 2001).
Buscaremos trabajar con estructuras reducidas a lo largo del todo el proceso; esto posibilita incidir desde el principio de la intervención en valoraciones sobre las actitudes que mostramos durante el transcurso del juego, es decir, comportamiento con el material, con los compañeros (fair play), respeto por las normas, etc. Es una cuestión que no está descontextualizada ya que aquéllas vivencian la práctica deportiva desde el principio. De esa forma creemos que podemos favorecer la aparición de practicantes con buena predisposición hacia la práctica deportiva y espectadores reflexivos ante sucesos que acontecen diariamente en espectáculos deportivos de diversa índole.
Todo lo anterior posibilita el desarrollo de una metodología de trabajo activa e intencional, que prima el desarrollo en el alumnado de los principios tácticos individuales básicos mediante tareas globales, de cooperación-oposición, contextualizadas (mediante la modificación de los elementos formales del juego), con la intención de favorecer el conocimiento de las estructuras comunes a cada tipo de juego deportivo practicado.
La intervención desde este prisma mejora considerablemente el clima motivacional de la clase (Julián, Cervelló, Jiménez, Fuentes y Del Villar, 2001). Las razones podemos asociarlas a diferentes cuestiones, como que, al promover el juego desde el principio con retos alcanzables, estamos movilizando motivaciones intrínsecas en el alumnado, como es el placer de jugar. También creemos que pedir la colaboración de los alumnos para la elaboración de la planificación anual, de las actividades que quieren realizar, les hace sentirse parte integrante de un proyecto común, y su implicación durante las sesiones es mayor.
Debido a que los niños/as pasan gran parte de la sesión realizando una actividad motriz, e intentando que siempre estén ligados a los objetivos de la sesión, hay mas posibilidades de que estén un mayor tiempo en zonas de actividad aptas para promover hábitos de práctica saludable (60-80 % de la FCM). Y, por otro lado, al estar mayor tiempo participando, hay mayores posibilidades de una mejora tanto en el ámbito táctico como de la evolución motriz.
Esta forma de llevar a cabo la enseñanza de la actividad física favorece el que incidamos en el dominio de la tarea (superación personal) y no en el ganar al otro exclusivamente, lo que hace que la comprensión y el entendimiento del juego sean importantes para conocer la evolución de uno mismo en el juego en concreto. Esto hace que los sujetos se sumerjan en un aprendizaje colaborador, que consiste en descubrir los “principios tácticos” de las tareas propuestas y no en superar al otro por encima de todo; es decir, hacerlo bien, pero sabiendo y entendiendo por qué se hace.
Nos inclinamos por una organización en grupos reducidos, lo que conlleva una mayor posibilidad de trabajo simultáneo de todo el grupo (mayor tiempo de aprovechamiento de práctica motriz). Esto comporta una mayor posibilidad de control del grupo y, por lo tanto, mayor facilidad para proporcionar retroalimentación (feedback) específico al alumnado.
Este planteamiento, mal llevado a la práctica, puede inducir a una despreocupación del profesor por el grupo, fomentando un clima de “juego libre” entre los alumnos. Debemos evitar esta situación intentando fomentar la reflexión de aquéllos durante la práctica mediante preguntas previstas, de forma que el profesor sea un guía en el descubrimiento de los principios tácticos que regulan cada una de las tareas propuestas.
La inclusión del deporte como contenido en cualquier contexto, espacio o tiempo pedagógico presenta cuando menos el debate sobre el tratamiento de la competición (Devís, 1996). Pero creemos que el tratamiento de cualquier manifestación deportiva debe hacerse respetando al máximo su lógica interna. Para ello, realizaremos las debidas y necesarias adaptaciones reglamentarias para facilitar el acceso del niño al deporte, y, de este modo, posibilitar la continuidad de la acción de juego, reduciendo el coste energético, la complejidad del análisis de la información y la exigencia motriz de las acciones que hay que desarrollar.
Teniendo esto en cuenta, y a pesar de su carácter controvertido y problemático, la competición como elemento resultante de la lógica interna del deporte no puede excluirse de un proceso de iniciación en la práctica deportiva.
Se hace imprescindible vigilar permanentemente los contenidos de aprendizaje seleccionados y desarrollados en nuestras clases. Éstos deben contemplar la formación de valores y actitudes positivos hacia la práctica de actividad física, ya que muchas veces la falta de modelos y propuestas alternativas realmente aplicables condiciona el trabajo intencional del enseñante, provocando orientaciones erróneas y negativas de la competición.
Por todo ello se hace imprescindible reflexionar sobre nuestra propia acción didáctica, intentando establecer cuáles son los aspectos que debemos considerar con vistas al diseño de sesiones de enseñanza-aprendizaje en las que la competición esté presente.
De todos es conocido que la clase de educación física es un contexto muy particular marcado, entre otras cuestiones, por el logro. Del mismo modo conocemos que las personas en entornos de logro tienen como objetivo fundamental la demostración de su competencia o capacidad (Dweck, 1986; Maehr y Braskamp, 1986; Nicholls, 1984).
Esta demostración de la capacidad puede ser diferenciada o indiferenciada (Nicholls, 1984). La probabilidad de utilizar una u otra concepción de capacidad depende tanto de factores personales como situacionales.
La implicación en una concepción de capacidad indiferenciada o diferenciada fue acuñada por Nicholls (1984) como estado de implicación en la tarea4 y como estado de implicación en el ego,5 respectivamente.
Estas dos orientaciones de meta disposicionales (orientación al ego y orientación a la tarea) que puede tomar un sujeto están marcadas fundamentalmente por las primeras experiencias de socialización del individuo,6 de ahí la importancia de considerar estos aspectos desde la introducción de la educación física en la enseñanza obligatoria. De todas formas, en estas disposiciones individuales el factor contextual es muy importante, por lo que no debemos conformarnos con nuestra intervención intencional durante el desarrollo de las clases,7 sino que ésta tendrá que ser complementada con una intervención sobre ese contexto particular,8 es decir, familia, iguales, profesores, etc.
| Metas de logro disposicionales | |||
| ASPECTOS MOTIVACIONALES | Orientación a la tarea | Orientación al ego | |
| LAS CAUSAS DE ÉXITO EN LA PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICA | Creencia de que se obtiene a través de la motivación y del esfuerzo. | Creencia de que hacer trampas es causa de éxito deportivo. | |
| PERCEPCIÓN QUE LOS SUJETOS TIENEN ACERCA DEL RESULTADO QUE VAN A TENER EN SU PARTICIPACIÓN | Perciben la actividad física como una actividad que fortalece la capacidad de cooperación y la responsabilidad social, que incrementa el interés por el aprendizaje y por ser mejores ciudadanos, por cumplir las reglas, por esforzarse al máximo y por mejorar la salud y las habilidades propias del deporte. | Perciben que la actividad física debe ayudar a adquirir mayor reconocimiento y estatus social, aumentar la popularidad, conseguir riqueza económica y enseñar a los sujetos a desenvolverse en la “selva humana”. | |
| MOVILIZACIÓN DE INTERESES INTRÍNSECOS HACIA LA PRÁCTICA DE ACTIVIDAD FÍSICA | Moviliza la motivación intrínseca, ya que concibe la actividad física como un fin en sí mismo, centrándose el sujeto en el proceso de mejora de la tarea antes que en las consecuencias del resultado (aprobación social o recompensas). | Disminuye la motivación intrínseca, porque la actividad física se percibe como un medio para conseguir otros fines, como es el de batir a los demás. | |
| MOTIVOS DE SU PARTICIPACIÓN | Se asocia a la mejora física, la posibilidad de desarrollar y aprender nuevas habilidades, la afiliación, formar parte de un equipo y la participación en la competición. | Se asocia a motivos relativos a la competición y obtención de estatus y reconocimiento sociales. | |
| ACTITUDES RELATIVAS AL RESPETO DE LAS NORMAS DE LA PRÁCTICA DEPORTIVA | Desarrollar actitudes relativas al juego limpio y al respeto de las reglas. | Potencia la aparición de conductas antideportivas y la consideración de que provocar la lesión física y la intimidación son acciones legítimas en la práctica de actividad física. | |
Tabla 1.1. Implicaciones sobre la práctica deportiva de las orientaciones hacia la tarea o hacia el ego en algunos parámetros motivacionales.