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Manual de pruebas diagnósticas
2ª edición
revisada y ampliada

© 2021, Antonio Jurado Bueno
Iván Medina Porqueres
Editorial Paidotribo
www.paidotribo.com E-mail: paidotribo@paidotribo.com
7ª reimpresión de la 2ª edición
ISBN: 978-84-8019-593-5
ISBN EPUB: 978-84-9910-129-3
BIC: MQS;MQV
Fotocomposición: Editor Service, S.L.
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Índice
Prólogo
Prefacio y agradecimientos
Glosario de abreviaturas
CAPÍTULO 1
Columna y pelvis
Prueba de Spurling
Prueba de distracción
Prueba de depresión del hombro
Signo de Bakody
Prueba de Valsalva
Prueba de Lhermitte
Prueba de Jackson
Prueba de compresión del plexo braquial
Prueba de Aspinall
Prueba de inestabilidad lateral atlantoaxial
Prueba de la arteria vertebral
Prueba de Hautant
Prueba de Naffziger
Prueba del escaleno
Prueba de deglución
Prueba de Johnson
Prueba de Wadsworth
Prueba de aproximación escapular
Prueba de compresión costal bilateral
Prueba de compresión costal anteroposterior
Prueba de inspiración/espiración
Prueba de Lasègue
Prueba de Brudzinski-Kernig
Prueba de Naffziger II
Maniobra de Valsalva
Prueba de Cram
Prueba de la caída
Prueba de Betcherewis
Prueba de Milgram
Prueba de tracción del nervio femoral
Prueba de Pheasant
Prueba del cuadrante
Prueba de Hoover
Prueba de los pulgares descendentes
Prueba de estrés sacroilíaco
Prueba de Piedallu
Prueba de Gaenslen
Prueba de supino a sentado
Prueba de Yeoman
Prueba de Trendelemburg
Prueba de la nalga
Prueba de Gillet
Prueba de la bicicleta
CAPÍTULO 2
Hombro
Prueba del cajón anterior
Prueba de compresión y deslizamiento
Prueba del cajón posterior
Prueba del surco
Prueba de deslizamiento anterior
Prueba de liberación anterior
Prueba de aprensión
Prueba de recolocación
Prueba de Rockwood
Prueba de fulcro
Prueba del bíceps
Prueba de Rowe
Prueba de aprensión posterior
Prueba de empuje/tracción
Prueba del resalte
Prueba de Kibler
Prueba de Neer
Prueba de Hawkins-Kennedy
Prueba de Yocum
Prueba de Jobe
Prueba de la caída del brazo
Prueba de Gerber
Prueba de Patte
Prueba de Gilcreest
Prueba de Yergason
Prueba de Ludington
Prueba de luxación bicipital
Prueba de Speed
Prueba de atrapamiento supraescapular
Prueba de aducción cruzada
Maniobra de Adson
Maniobra de Allen
Maniobra de Halstead
Maniobra de hiperabducción
Prueba de Roos
Prueba de Wright
Prueba del arco doloroso
Prueba de Ellman
Prueba de O'Brien o de compresión activa
Bíceps load test
Prueba de sacudida dolorosa
Prueba para la rotura del tendón subescapular
CAPÍTULO 3
Codo, muñeca y mano
Prueba de Boyes
Prueba de Elson
Prueba de Durkan
Prueba de la arruga
Prueba activa para epicondilitis
Maniobra de Mills
Prueba activa para epitrocleítis
Prueba pasiva para epitrocleítis
Prueba de hiperextensión
Prueba de la tecla de piano
Prueba de disociación radiocubital
Signo de Tinel
Prueba de inestabilidad lateromedial del codo
Pívot Shift para el codo
Maniobra de compresión del pronador redondo
Maniobra de compresión del supinador corto
Prueba de Phalen
Prueba de Watson
Prueba de Bunnel
Prueba de rechinamiento
Prueba de inestabilidad mediocarpiana
Prueba de bamboleo
Signo de Froment
Prueba de percusión
Prueba de Finkelstein
Prueba de inestabilidad lateromedial del pulgar
Prueba de inclinación cubital forzada
Prueba de flexión del codo
Prueba dinámica de estrés en valgo
Prueba de Mody
CAPÍTULO 4
Cadera
Prueba de Faber
Prueba de Craig
Dismetrías de miembro inferior
Maniobra de Weber-Barstow
Prueba de Thomas
Signo de Ludloff
Prueba para contractura del recto anterior
Prueba de Ober
Prueba de Noble
Prueba de Renne
Prueba del piriforme
Prueba de acortamiento isquiotibial
Prueba del piriforme II
Prueba de Phelp
Prueba del fulcro
Prueba de los aductores
CAIPÍTULO 5
Rodilla
Prueba de McMurray
Prueba de Apley
Prueba de extensión total
Prueba de Lachman
Prueba del cajón posterior
Prueba del cajón anterior
Prueba de inestabilidad lateral: varo forzado
Prueba de inestabilidad medial: valgo forzado
Prueba de derrame
Prueba de Macintosh
Prueba de Noyes
Prueba de Jakob
Prueba activa del cajón
Pruebade Godfrey
Pruebade Dejour
Pruebade Losee
Pruebade Arnold
Pruebade de aprensión de Smillie
Signo de Clarke
Prueba de McConnell
Prueba de inclinación rotuliana
Signo de Zohler
Prueba de Hughston
Prueba de O'Donoghue
Prueba de Bragard
Prueba de Anderson
Signo de Cabot
Prueba de la plica mediopatelar
Prueba de la plica de Hughston
Prueba de Oni
Prueba de Loomer
Prueba de traslación posterior dinámica
Prueba de Slocum
Prueba de Slocum II
Prueba de Thesaly
CAPÍTULO 6
Tobillo y Pie
Prueba de Thompson
Prueba de los peroneos laterales
Prueba de Copeland
Prueba de dislocación de los tendones peroneos
Prueba de cajón anterior de tobillo
Prueba de cajón anterior de tobillo II
Prueba de inclinación astragalina
Signo de succión
Prueba de Kleiger
Signo de Mulder
Signo de Homans
Prueba de O'Brien
Ángulo aquíleo-calcáneo
Prueba de alineación antepié-retropié
Línea de Feiss
Torsión tibial
Prueba de percusión
Prueba de compresión tibioperonea
Prueba de inversión forzada de tobillo
Signo de la cola del astrágalo
Prueba de posición neutra del astrágalo
Prueba de dorsiflexión-eversión
Bibliografía
Prólogo
El continuo avance del conocimiento en todas las ciencias nos hace cada vez más eficientes en su aplicación. Hoy en día, y en los próximos años, nos encontramos en la tan nombrada era de la información, donde el conocimiento es su principal producción. Si en eras anteriores la dificultad para el profesional era el acceso a la información, qué duda cabe que actualmente la dificultad ha cambiado de rumbo y se dirige hacia dos puntos fundamentales: seguir las pistas a las fuentes científicas de producción de datos y la ordenación de los mismos; sólo con este enfoque podremos ser capaces de seguir mejorando en nuestros tratamientos, confiados a la seguridad de su validez y aplicabilidad.
Nos encontramos diariamente navegando en un océano de datos y técnicas que debemos hacer productivas en el acto fisioterápico, ofreciendo a nuestros pacientes soluciones a sus cada vez más exigentes demandas. Esto requiere técnicas de evaluación que nos permitan hallar el camino adecuado para la restitución de la salud del paciente. Técnicas aplicables que nos permitan reaccionar ante la complejidad que en tiempo y forma se nos presenta en una consulta.
También en fisioterapia estamos pasando de una era reactiva, donde el profesional se convertía en simple ejecutor de técnicas cuya comunicación se centraba en un camino de ida y vuelta con el paciente; a una era proactiva, en la que necesitamos valorar cada paso que damos en nuestros tratamientos, evaluando los progresos y la validez de las técnicas de forma que la comunicación profesional albergue un círculo perfecto, con todos los implicados en un problema de salud, donde el paciente es el objetivo principal.
Este nuevo planteamiento requiere un paso más firme y un compromiso serio donde se debe caminar despierto, con un espíritu investigador, desterrando la aplicación de una intuición calcificada por el desconocimiento y la repetición por sistema como escudo para no adaptamos al cambio.
La investigación en estos momentos está viviendo su ciclo de mayor hermanamiento con el pragmatismo, y la sociedad, rebosando sus límites tradicionales y acercándose hacia una nueva fuente de producción de conocimientos: el profesional. De nada sirve la ciencia sin virtud, o viceversa; ambas por sí solas se alejan de.la realidad. La investigación debe estar basada en conceptos básicos, pero igualmente debe dar solución a las demandas de la sociedad, de poco sirve investigar alejado de la realidad de la fisioterapia: el paciente.
El presente manual se halla adornado e inspirado por las premisas expuestas, donde la inquietud, la búsqueda y las ganas de crecer se funden para producir un conjunto de técnicas de exploración que sirvan al profesional y al estudiante para desenredar las claves que producen la patología.
Como si de un dualismo clásico se tratara, en esta obra se mezclan juventud y experiencia, conocimiento y observación, persistencia e ingenio, presente y futuro. Los autores son dos profesionales con interés en seguir ofreciendo lo mejor de sí mismos y volcarlo en su día a día, con la misma ilusión que les llevó a elegir el difícil camino de mejorar la salud de aquellos que les rode-an. Dos intereses atornillados en una motivación: la búsqueda del conocimiento de la luz.
Con seguridad, este impulso a la fisioterapia les proyectará a un viaje sin fin, a seguir comprometiéndose con los profesionales de la salud, a inyectar y compartir sus progresos en otros libros que todos esperamos ya con inquietud.
Jesús Roca Hernández
Licenciado en Educación Física y Diplomado en Fisioterapia.
Responsable del Departamento de Formación del Instituto Andaluz del Deporte.
Prefacio y agradecimientos
En un momento en que los profesionales de la salud, para emitir un juicio, nos apoyamos cada vez más en la tecnología, pensamos que es de capital importancia retomar la exploración manual, capaz de aportar matices que, aunque subjetivos, continúan siendo inalcanzables para la máquina más sofisticada. Sin embargo, el diagnóstico de una lesión no puede sustentarse exclusivamente en la exploración física; es necesaria la aportación de pruebas complementarias para otorgarle un carácter definitivo o concluyente.
Este libro se estructura en seis capítulos en los que se encuentran agrupadas las diferentes pruebas en función de la articulación o complejo articular evaluado. Su propósito es ofrecer, de un modo detallado y esquemático, una relación de los procedimientos diagnósticos de uso más frecuente en las distintas articulaciones en el ámbito de la Traumatología y la Ortopedia. Nuestro objetivo no fue aportar nuevos métodos de valoración ni afrontar desarrollos teóricos; tampoco lo fue ahondar en las características y contenidos del examen físico. Sencillamente quisimos recoger del modo más fiel posible todas aquellas maniobras que con el paso de los años han conformado por sí mismas un cuerpo teórico y exponerlas de un modo didáctico, proporcionando al profesional y al estudiante una fuente de información de rápido acceso, un manual de consulta al que poder acudir en el quehacer diario.
Todas las pruebas siguen un mismo patrón explicativo: en primer lugar se define el objetivo de la exploración y las posiciones de examinador y paciente, así como el modo en que debe ejecutarse. A continuación se detallan las circunstancias en que el hallazgo obtenido se considera positivo, para finalmente, en el apartado de comentarios, añadir cualquier apreciación o dato relevantes que no tuvieran cabida en los apartados anteriores. El texto se refuerza por una o varias imágenes que facilitan su comprensión y su puesta en práctica.
Nuestro agradecimiento a Raquel Cantero, Alejandro Subiri y Héctor Medina por su innata fotogenia; a David Sanz, Fernando Medina, Montserrat Serrano y Domingo Monné por el apoyo tecnológico; a Susan Trebon, Joan Edelstein, Christian Haumet, familia Soler-Pont, familia Cabot, Mercedes Pérez, Rafael Salido, José Manuel Rey, Joaquín Acedo, Pablo Criado, Natalia Bóveda, Antonia Herrera y personal de la biblioteca del complejo hospitalario Carlos Haya, especialmente a José Vallejo, por su contribución a la dotación bibliográfica de la obra y por su incondicional colaboración; y a nuestras familias, sin cuyo apoyo este libro nunca hubiera visto la luz.
Nuestro especial reconocimiento a todos los que nos enseñaron y a nuestros pacientes, por permitirnos seguir aprendiendo.
Glosario de abreviaturas
LCA = Ligamento Cruzado Anterior
LCP = Ligamento Cruzado Posterior
LCM = Ligamento Colateral Medial
LCL = Ligamento Colateral Lateral
EIAS = Espina Ilíaca Anterosuperior
EIPS = Espina Ilíaca Posterosuperior
TFL = Tensor de la Fascia Lata
SLAP = Shoulder Labrum Anterior Posterior
1
Columna y pelvis
PRUEBA DE SPURLING
Objetivo: Valorar la afectación de las raíces nerviosas cervicales.
Posición del paciente: Sentado, con la cabeza en posición neutra.
Posición del examinador: De pie, detrás del paciente; la cabeza de éste a la altura del tronco del examinador.
Ejecución: Con ambas manos sobre la cabeza del paciente, se lleva la cabeza a inclinación lateral y se aplica una fuerza de compresión axial. Después se repite la maniobra con inclinación hacia el otro lado.

Hallazgo positivo: Aparición de dolor y/o parestesias que se irradian al brazo, indicativo de compresión de una raíz nerviosa, y/o intensificación de los síntomas.
Comentarios: Cuando el dolor se localiza únicamente en el cuello, sin irradiación, no se considera signo positivo. Como en toda lesión discal debe investigarse la presencia de signos de debilidad muscular o hiporreflexia.
Bradley describió una maniobra similar en tres pasos sucesivos: el primero con la cabeza en posición neutra, el segundo con el cuello en extensión; y el tercero en extensión y rotación del lado afecto. Si al comprimir aparece dolor en alguno de los pasos, no pro-cede realizar el siguiente.
Durante la compresión la fuerza es transmitida por el disco de una vértebra a otra de manera sucesiva, lo cual produce un aumento de la tensión en el anillo. La aparición de dolor es provocada por la compresión de la raíz nerviosa y el dolor se manifiesta en el dermatoma dependiente del nervio afectado. Si el dolor aparece en el lado opuesto a la rotación es señal de espasmo muscular, lo que se conoce como signo de Spurling inverso . La presión inter-vertebral está aumentada por alguna lesión que se encuentra ocupando parte del espacio de salida de la raíz, como puede ser un osteofito, una hernia de disco o un tumor.
El proceso de compresión más frecuente en el raquis cervical es debido a la degeneración artrósica de las articulaciones uncover-tebrales e interapofisarias, que producen un estrechamiento del agujero de conjunción.
Esta prueba se debe efectuar con precaución en pacientes afectos de osteoporosis severa o estenosis del canal raquídeo.
PRUEBA DE DISTRACCIÓN
Objetivo: Determinar la presencia de radiculopatía cervical.
Posición del paciente: Sentado, con la cabeza en posición neutra.
Posición del examinador: De pie, en la vertical del hombro afecto, el cual estará a la altura del tronco. Una mano bajo la mandíbula del paciente y la otra bajo el occipital, en la base del cráneo.
Ejecución: Tracción en sentido ascendente de la cabeza del paciente.
Hallazgo positivo: El dolor decrece o desaparece mientras se mantiene la tracción.

Comentarios: La disminución o desaparición del dolor se debe a la menor compresión sobre las raíces. Si el paciente lleva el brazo a abducción mientras la tracción es aplicada, los síntomas a menudo disminuyen algo más en el hombro, lo cual confirma que la raíz está comprimida a nivel cervical.
Está contraindicado en pacientes con algún segmento vertebral inestable.
PRUEBA DE DEPRESIÓN DEL HOMBRO
Objetivo: Valorar la presencia de radiculopatías de origen cervical.
Posición del paciente: Sentado, con la cabeza en posición neutra.

Posición del examinador: De pie, detrás del paciente, con una mano sobre la cabeza y la otra sobre el hombro.
Ejecución: Con una mano aplica una presión descendente sobre el hombro afecto. El paciente mantiene el hombro en ligera abducción y rotación externa con el antebrazo supinado y el codo, la muñeca y los dedos en extensión. Con la otra mano inclina la cabeza hacia el lado contrario.
Hallazgo positivo: Aparición o aumento de dolor a nivel del antebrazo, borde radial de la mano y tres primeros dedos como consecuencia de la irritación o la compresión de las raíces espinales.
Comentarios: Esta maniobra logra transferir tensión hacia los espacios C5-C6, C6-C7 y C7-D1. Se emplea igualmente para valorar lesiones del plexo braquial.
La sintomatología puede reproducirse en personas sanas, en las que se trata de un dolor irradiado. En presencia de compromiso radicular, el dolor se manifiesta en el punto de compresión de la raíz.
SIGNO DE BAKODY
Objetivo: Detectar la compresión de las raíces nerviosas cervicales.
Posición del paciente: Sentado, con la cabeza en posición neutra.
Posición del examinador: De pie, detrás del paciente.
Ejecución: El examinador coge la mano y la lleva pasivamente por medio de una abducción de hombro sobre la cabeza del paciente.

Hallazgo positivo: La disminución o desaparición de los síntomas es compatible con una compresión extradural cuyo origen puede ser una hernia de disco o una compresión radicular a nivel de C4-C5, C5-C6 o C6-C7.
Comentarios: La abducción del hombro disminuye la elongación nerviosa y la presión sobre las raíces inferiores, produciendo un
cambio clínico significativo –abolición del dolor–, tanto en casos de protrusión discal como en casos de estenosis foraminal debida a un osteofito. El agravamiento del dolor debe interpretarse como un incremento de la presión en el triángulo interescalénico. La prueba puede, asimismo, realizarse de modo activo.
PRUEBA DE VALSALVA

Objetivo: Evidenciar la presencia de radiculopatías de origen mecánico.
Posición del paciente: De pie, con la cabeza en posición neutra.
Posición del examinador: Indiferente.
Ejecución: El examinador pide al paciente que ejecute una inspiración profunda y la mantenga mientras se agacha.
Hallazgo positivo: Aumento o aparición del dolor debidos al incremento de la presión intratecal.
Comentarios: De interpretación muy subjetiva, debe ejecutarse con sumo cuidado, pues el paciente puede marearse durante la ejecución del mismo o inmediatamente después, ya que el gesto compromete el riego sanguíneo cerebral.
La compresión puede deberse a hernia discal, osteofito o tumor que obstruyen el canal medular.
PRUEBA DE LHERMITTE
Objetivo: Valorar el compromiso del canal medular posterior.
Posición del paciente: Sentado sobre la camilla con ambas rodillas extendidas.
Posición del examinador: De pie, lateral al paciente y a la altura de sus rodillas. Con una mano toma el tercio distal de la pierna y coloca la otra sobre el occipital.
Ejecución: El examinador flexiona simultáneamente la cabeza del paciente y una de las caderas, manteniendo la extensión de rodilla y la dorsiflexión del tobillo.

Hallazgo positivo: Aparición de un dolor agudo en algún punto de la columna o en las extremidades debida a irritación dural o meníngea o a mielopatía cervical.
Comentarios: La capacidad diagnóstica de esta prueba abarca todo el canal medular. En caso de valorar niveles dorsales o lumbares, el último parámetro a colocar sobre el paciente es la flexión cervical, que es, en definitiva, la que va a provocar el signo de respuesta.
PRUEBA DE JACKSON
Objetivo: Estudiar la compresión de raíces nerviosas cervicales.
Posición del paciente: Sentado con la cabeza rotada hacia un lado.

Posición del examinador: De pie, situado tras el paciente, con ambas manos entrelazadas apoyadas sobre la cabeza del paciente.
Ejecución: El examinador aplica una compresión descendente sobre la cabeza del paciente. A continuación rota la cabeza hacia el lado contrario y repite la maniobra.
Hallazgo positivo: Aparición de dolor que se irradia al brazo.
Comentarios: Representa una variante de la prueba de Spurling . Para determinar la raíz afectada es interesante conocer la distribución del dolor.
PRUEBA DE COMPRESIÓN DEL PLEXO BRAQUIAL
Objetivo: Determinar la presencia de lesión mecánica en la columna cervical con compromiso del plexo braquial.
Posición del paciente: Sentado, con la cabeza en posición neutra.
Posición del examinador: De pie, detrás del paciente.
Ejecución: El examinador pellizca firmemente el plexo braquial entre el primer dedo y los cuatro restantes y mantiene la presión durante unos segundos.
Hallazgo positivo: Dolor irradiado al hombro o extremidad superior.
Comentarios: Esta prueba provoca por sí misma la aparición de dolor en el lugar de la compresión, dolor uniforme en individuos sin patología neurológica, por lo que sólo es considerada positiva cuando el dolor irradia al hombro o al resto del miembro.

PRUEBA DE ASPINALL
Objetivo: Poner de manifiesto una inestabilidad atlantoaxial.
Posición del paciente: Decúbito supino estricto con la cabeza fuera de la camilla.
Posición del examinador: De pie, a la cabeza del paciente, con una mano bajo el occipital y la otra sobre el mentón.
Ejecución: El examinador efectúa una leve flexión cervical, estabiliza el occipucio sobre el atlas y lo mantiene en esta posición. Entonces aplica una discreta fuerza hacia delante sobre la cara posterior del atlas.
Hallazgo positivo: Sensación por parte del paciente de que tiene algo en la garganta motivada por el desplazamiento anterior del atlas hacia el esófago, propiciado, a su vez, por la hipermovilidad atlantoaxial.

Comentarios: La presencia de chasquido se debe al movimiento hacia delante del atlas respecto al axis. Esta traslación anterior es consecuencia de la insuficiencia del ligamento transverso del atlas, bien por causa traumática o por anomalía congénita de la apófisis odontoides.
Debido a la triple orientación del ligamento alar –fijador pri-mario–, cabe la modificación de la prueba en cuanto a ejecución con objeto de conseguir la tensión necesaria en la columna cervical, situando ésta en posición neutra o en extensión
PRUEBA DE INESTABILIDAD LATERAL ATLANTOAXIAL
Objetivo: Valorar la posible inestabilidad de la articulación atlantoaxial.
Posición del paciente: Decúbito supino, con la cabeza apoyada sobre la camilla.

Posición del examinador: De pie a la cabeza del paciente. Coloca la falange proximal del 2º dedo de una mano contra la masa lateral del atlas. La otra mano, en idéntica disposición, se sitúa contra la apófisis transversa opuesta del axis.
Ejecución: Se imprime una presión cizallante sobre ambas apófisis de manera simultánea.
Hallazgo positivo: Desplazamiento de una vértebra sobre o bajo la otra.
Comentarios: En condiciones normales siempre existe un mínimo desplazamiento de una vértebra respecto a la otra. Una exce-siva movilidad obedece normalmente a una displasia de la apófisis odontoides.
PRUEBA DE LA ARTERIA VERTEBRAL
Objetivo: Provocar la aparición de sintomatología vascular de origen cervical.
Posición del paciente: Decúbito supino, con la cabeza fuera de la mesa.
Posición del examinador: De pie, en la cabecera. Una mano sujeta el hombro del paciente y la otra acuna el occipucio.
Ejecución: Con la mano occipital lleva la cabeza a extensión y rotación hacia el lado a valorar, y mantiene esta posición unos 30 segundos.
Hallazgo positivo: La aparición de síntomas –vértigo, mareo o nistagmo– en una de las rotaciones indica una compresión de la arteria vertebral en el lado de la rotación.

Comentarios: Para algunos autores esta prueba puede ejecutarse sustituyendo los parámetros establecidos por los de extensión e inclinación lateral.
PRUEBA DE HAUTANT
Objetivo: Diferenciar el síndrome vertiginoso de origen vascular del de origen mecánico o articular.
Posición del paciente: Sentado, con ambos hombros en flexión anterior de 90°, codos extendidos, antebrazos en supinación y muñecas en posición neutra.
Posición del examinador: De pie, detrás del paciente.


Ejecución: La prueba se desarrolla en dos tiempos. En el primero el paciente permanece en la posición inicial con los ojos cerrados;
debe mantener esta posición. En el segundo tiempo trata de mantenerla, pero esta vez con la cabeza extendida y rotada hacia un lado.
Hallazgo positivo: Si al ejecutar la primera parte de la prueba la posición de los brazos se ve modificada, se trata de una disfunción articular o mecánica. Por el contrario, si este cambio ocurre durante la segunda parte de la prueba, existe un riego cerebral deficitario.
PRUEBA DE NAFFZIGER
Objetivo: Evidenciar una afectación mecánica de las raíces nerviosas cervicales.
Posición del paciente: Sentado, con la cabeza en posición neutra.

Posición del examinador: De pie detrás del paciente, con los dedos sobre ambas venas yugulares.
Ejecución: Se aplica compresión yugular bilateral por espacio de 30 segundos, tras los cuales se pide al paciente que tosa.
Hallazgo positivo: Aparición de dolor que implica compresión de la raíz nerviosa.
Comentarios: Si apareciesen mareos u otros síntomas similares, la prueba debe suspenderse inmediatamente.
PRUEBA DEL ESCALENO
Objetivo: Manifestar la presencia del síndrome del escaleno.
Posición del paciente: Decúbito supino, cuello en posición neutra.