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Tomás de Iriarte

Fábulas literarias


Publicado por Good Press, 2022

goodpress@okpublishing.info

EAN 4057664130976

Índice

PRÓLOGO

FÁBULA I

El Elefante y otros animales

FÁBULA II

El Gusano de seda y la Araña

FÁBULA III

El Oso, la Mona y el Cerdo

FÁBULA IV

La Abeja y los Zánganos

FÁBULA V

Los dos Loros y la Cotorra

FÁBULA VI

El Mono y el Titiritero

FÁBULA VII

La Campana y el Esquilón

FÁBULA VIII

El Burro flautista

FÁBULA IX

La Hormiga y la Pulga

FÁBULA X

La Parietaria y el Tomillo

FÁBULA XI

Los dos Conejos

FÁBULA XII

Los Huevos

FÁBULA XIII

El Pato y la Serpiente

FÁBULA XIV

El Manguito, el Abanico y el Quitasol

FÁBULA XV

La Rana y el Renacuajo

FÁBULA XVI

La Avutarda

FÁBULA XVII

El Jilguero y el Cisne

FÁBULA XVIII

El Caminante y la Mula de Alquiler

FÁBULA XIX

La Cabra y el Caballo

FÁBULA XX

La Abeja y el Cuclillo

FÁBULA XXI

El Ratón y el Gato

FÁBULA XXII

La Lechuza

FÁBULA XXIII

Los Perros y el Trapero

FÁBULA XXIV

El Papagayo, el Tordo y la Marica

FÁBULA XXV

El Lobo y el Pastor

FÁBULA XXVI

El León y el Águila

FÁBULA XXVII

La Mona

FÁBULA XXVIII

El Asno y su Amo

FÁBULA XXIX

El Gozque y el Macho de noria

FÁBULA XXX

El Erudito y el Ratón

FÁBULA XXXI

La Ardilla y el Caballo

FÁBULA XXXII

El Galán y la Dama

FÁBULA XXXIII

El Avestruz, el Dromedario y la Zorra

FÁBULA XXXIV

El Cuervo y el Pavo

FÁBULA XXXV

La Oruga y la Zorra

FÁBULA XXXVI

La compra del Asno

FÁBULA XXXVII

El Buey y la Cigarra

FÁBULA XXXVIII

El Guacamayo y la Marmota

FÁBULA XXXIX

El Retrato de Golilla

FÁBULA XL

Los dos Huéspedes

FÁBULA XLI

El Té y la Salvia

FÁBULA XLII

El Gato, el Lagarto y el Grillo

FÁBULA XLIII

La Música de los Animales

FÁBULA XLIV

La Espada y el Asador

FÁBULA XLV

Los cuatro Lisiados

FÁBULA XLVI

El Pollo y los dos Gallos

FÁBULA XLVII

La Urraca y la Mona

FÁBULA XLVIII

El Ruiseñor y el Gorrión

FÁBULA XLIX

El Jardinero y su Amo

FÁBULA L

Los dos Tordos

FÁBULA LI

El Fabricante de Galones y la Encajera

FÁBULA LII

El Cazador y el Hurón

FÁBULA LIII

El Gallo, el Cerdo y el Cordero

FÁBULA LIV

El Pedernal y el Eslabón

FÁBULA LV

El Juez y el Bandolero

FÁBULA LVI

La Criada y la Escoba

FÁBULA LVII

El Naturalista y las Lagartijas

FÁBULA LVIII

La Discordia de los Relojes

FÁBULA LIX

El Topo y otros animales

FÁBULA LX

El Volatín y su Maestro

FÁBULA LXI

El Sapo y el Mochuelo

FÁBULA LXII

El Burro del Aceitero

FÁBULA LXIII

La Contienda de los Mosquitos

FÁBULA LXIV

La Rana y la Gallina

FÁBULA LXV

El Escarabajo

FÁBULA LXVI

El Ricote erudito

FÁBULA LXVII

La Víbora y la Sanguijuela

FÁBULA LXVIII

El Ricacho metido a Arquitecto

FÁBULA LXIX

El Médico, el Enfermo y la Enfermedad

FÁBULA LXX

El Canario y el Grajo

FÁBULA LXXI

El Guacamayo y el Topo

FÁBULA LXXII

El Canario y otros Animales

FÁBULA LXXIII

El Mono y el Elefante

FÁBULA LXXIV

El río Tajo, una Fuente y un Arroyo

FÁBULA LXXV

El Caracol y los Galápagos

FÁBULA LXXVI

La Verruga, el Lobanillo y la Corcova

NOTAS

PRÓLOGO
FÁBULA I

Índice

El Elefante y otros animales

Índice

(Ningún particular debe ofenderse de lo que se dice en común.)


Allá, en tiempo de entonces,Y en tierras muy remotas,Cuando hablaban los brutosSu cierta jerigonza,Notó el sabio Elefante5Que entre ellos era modaIncurrir en abusosDignos de gran reforma.Afeárselos quiere,Y a este fin los convoca.10Hace una reverenciaA todos con la trompa,Y empieza a persuadirlosEn una arenga docta,Que para aquel intento15Estudió de memoria.Abominando estuvoPor más de un cuarto de horaMil ridículas faltas,Mil costumbres viciosas:20La nociva pereza,La afectada bambolla,La arrogante ignorancia,La envidia maliciosa.Gustosos en extremo,25Y abriendo tanta boca,Sus consejos oíanMuchos de aquella tropa:El Cordero inocente,La siempre fiel Paloma,30El leal Perdiguero,La Abeja artificiosa,El Caballo obediente,La Hormiga afanadora,El hábil Jilguerillo,35La simple Mariposa.Pero del auditorioOtra porción no corta,Ofendida, no pudoSufrir tanta parola.40El Tigre, el rapaz LoboContra el censor se enojan.¡Qué de injurias vomitaLa Sierpe venenosa!Murmuran por lo bajo,45Zumbando en voces roncas,El Zángano, la Avispa,El Tábano y la Mosca.Sálense del concurso,Por no escuchar sus glorias,50El Cigarrón dañino,La Oruga y la Langosta.La Garduña se encoge,Disimula la Zorra,Y el insolente Mono55Hace de todo mofa.Estaba el ElefanteViéndolo con pachorra,Y su razonamientoConcluyó en esta forma:60"A todos y a ningunoMis advertencias tocan:Quien las siente, se culpa;El que no, que las oiga."Quien mis fábulas lea,65Sepa también que todasHablan a mil naciones,No sólo a la española.Ni de estos tiempos hablan,Porque defectos notan70Que hubo en el mundo siempre,Como los hay ahora.Y pues no vituperanSeñaladas personas,Quien haga aplicaciones75Con su pan se lo coma.

FÁBULA II

Índice

El Gusano de seda y la Araña

Índice

(Se ha de considerar la calidad de la obra, y no el tiempo que se ha tardado en hacerla.)


Trabajando un Gusano su capullo,La Araña, que tejía a toda prisa,De esta suerte le habló con falsa risa,Muy propia de su orgullo:"¿Qué dice de mi tela el seor gusano?5Esta mañana la empecé temprano,Y ya estará acabada a mediodía.Mire qué sutil es, mire qué bella..."El Gusano con sorna respondía:"Usted tiene razón: ¡así sale ella!"10

FÁBULA III

Índice

El Oso, la Mona y el Cerdo

Índice

(Nunca una obra se acredita tanto de mala como cuando la aplauden los necios.)


Un Oso con que la vidaGanaba un piamontés,La no muy bien aprendidaDanza ensayaba en dos pies.Queriendo hacer de persona,5Dijo a una Mona: "¿Qué tal?"Era perita la Mona,Y respondióle: "Muy mal."—"Yo creo, replicó el Oso,Que me haces poco favor.10¿Pues qué? ¿mi aire no es garboso?¿No hago el paso con primor?"Estaba el Cerdo presente,Y dijo: "Bravo, ¡bien va!Bailarín más excelente15No se ha visto ni verá."Echó el Oso, al oír esto,Sus cuentas allá entre síY, con ademán modesto,Hubo de exclamar así:20"Cuando me desaprobabaLa Mona, llegué a dudar;Mas ya que el Cerdo me alaba,Muy mal debo de bailar."Guarde para su regalo25Esta sentencia un autor:Si el sabio no aprueba, ¡malo!Si el necio aplaude, ¡peor!

FÁBULA IV

Índice

La Abeja y los Zánganos

Índice

(Fácilmente se luce con citar y elogiar a los hombres grandes de la antigüedad; el mérito está en imitarlos.)


A tratar de un gravísimo negocioSe juntaron los zánganos un día.Cada cual varios medios discurríaPara disimular su inútil ocio;Y por librarse de tan fea nota5A vista de los otros animales,Aun el más perezoso y más idiotaQuería, bien o mal, hacer panales.Mas como el trabajar les era duro,Y el enjambre inexperto10No estaba muy seguroDe rematar la empresa con acierto,Intentaron salir de aquel apuroCon acudir a una colmena vieja,Y sacar el cadáver de una Abeja15Muy hábil en su tiempo y laboriosa;Hacerla, con la pompa más honrosa,Unas grandes exequias funerales,Y susurrar elogios inmortalesDe lo ingeniosa que era20En labrar dulce miel y blanca cera.Con esto se alababan tan ufanos,Que una Abeja les dijo por despique:"¿No trabajáis más que eso? Pues, hermanos,Jamás equivaldrá vuestro zumbido25A una gota de miel que yo fabrique."¡Cuántos pasar por sabios han queridoCon citar a los muertos que lo han sido!¡Y qué pomposamente que los citan!Mas pregunto yo ahora: ¿los imitan?30

FÁBULA V

Índice

Los dos Loros y la Cotorra

Índice

(Los que corrompen su idioma no tienen otro desquite que llamar puristas a los que le hablan con propiedad, como si el serlo fuera tacha.)



FÁBULA VI

Índice

El Mono y el Titiritero

Índice

(Sin claridad no hay obra buena.)


El fidedigno padre Valdecebro,Que en discurrir historias de animalesSe calentó el celebro,Pintándolos con pelos y señales;Que en estilo encumbrado y elocuente5Del unicornio cuenta maravillasY el ave fénix cree a pie juntillas(No tengo bien presenteSi es en el libro octavo o en el nono),Refiere el caso de un famoso Mono.10Éste, pues, que era diestroEn mil habilidades, y servíaA un gran titiritero, quiso un día,Mientras estaba ausente su maestro,Convidar diferentes animales15De aquellos más amigos,A que fuesen testigosDe todas sus monadas principales.Empezó por hacer la mortecina;Después bailó en la cuerda a la arlequina,20Con el salto mortal y la campana,Luego el despeñadero,La espatarrada, vueltas de carnero,Y al fin el ejercicio a la prusiana.De éstas y de otras gracias hizo alarde,25Mas lo mejor faltaba todavía;Pues imitando lo que su amo hacía,Ofrecerles pensó, porque la tardeCompleta fuese y la función amena,De la linterna mágica una escena.30Luego que la atención del auditorioCon un preparatorioExordio concilió, según es uso,Detrás de aquella máquina se puso;Y durante el manejo35De los vidrios pintados,Fáciles de mover a todos lados,Las diversas figurasIba explicando con locuaz despejo.Estaba el cuarto a obscuras,40Cual se requiere en casos semejantes,Y aunque los circunstantesObservaban atentos,Ninguno ver podía los portentosQue con tanta parola y grave tono45Les anunciaba el ingenioso Mono.Todos se confundían, sospechandoQue aquello era burlarse de la gente.Estaba el Mono ya corrido, cuandoEntró maese Pedro de repente,50E informado del lance, entre severoY risueño le dijo: "¡Majadero!¿De qué sirve tu charla sempiterna,Si tienes apagada la linterna?"Perdonadme, sutiles y altas Musas,55Las que hacéis vanidad de ser confusas:¿Os puedo yo decir con mejor modoQue sin la claridad os falta todo?

FÁBULA VII

Índice

La Campana y el Esquilón

Índice

(Con hablar poco y gravemente, logran muchos opinión de hombres grandes.)


En cierta catedral una Campana había,Que sólo se tocaba algún solemne día.Con el más recio son, con pausado compás,Cuatro golpes, o tres, solía dar no más.Por esto, y ser mayor de la ordinaria marca,5Celebrada fué siempre en toda la comarca.Tenía la ciudad en su jurisdicciónUna aldea infeliz de corta población,Siendo su parroquial una pobre iglesita,Con chico campanario, a modo de una ermita;10Y un rajado Esquilón, pendiente en medio de él,Era allí quien hacía el principal papel.A fin de que imitase aqueste campanarioAl de la catedral, dispuso el vecindarioQue despacio, y muy poco, el dichoso Esquilón15Se hubiese de tocar sólo en tal cual función.Y pudo tanto aquello en la gente aldeana,Que el Esquilón pasó por una gran campana.Muy verosímil es, pues que la gravedadSuple en muchos así por la capacidad.20Dígnanse rara vez de despegar sus labios,Y piensan que con esto imitan a los sabios.

FÁBULA VIII

Índice

El Burro flautista

Índice

(Sin reglas del arte, el que en algo acierta, acierta por casualidad.)


Esta fabulilla,Salga bien o mal,Me ha ocurrido ahoraPor casualidad.Cerca de unos prados5Que hay en mi lugar,Pasaba un BorricoPor casualidad.Una flauta en ellosHalló, que un zagal10Se dejó olvidadaPor casualidad.Acercóse a olerlaEl dicho animal,Y dió un resoplido15Por casualidad.En la flauta el aireSe hubo de colar,Y sonó la flautaPor casualidad.20¡Oh! dijo el Borrico:¡Qué bien sé tocar!¡Y dirán que es malaLa música asnal!Sin reglas del arte,25Borriquitos hayQue una vez aciertanPor casualidad.

FÁBULA IX

Índice

La Hormiga y la Pulga

Índice

(Para no alabar las obras buenas, algunos las suponen de fácil ejecución.)


Tienen algunos un gracioso modoDe aparentar que se lo saben todo;Pues cuando oyen o ven cualquiera cosa,Por más nueva que sea y primorosa,Muy trivial y muy fácil la suponen,5Y a tener que alabarla no se exponen.Esta casta de genteNo se me ha de escapar, por vida mía,Sin que lleve su fábula corriente,Aunque gaste en hacerla todo un día.10A la Pulga la Hormiga referíaLo mucho que se afana,Y con qué industrias el sustento gana,De qué suerte fabrica el hormiguero,Cuál es la habitación, cuál el granero,15Cómo el grano acarrea,Repartiendo entre todas la tarea;Con otras menudencias muy curiosas,Que pudieran pasar por fabulosasSi diarias experiencias20No las acreditasen de evidencias.A todas sus razonesContestaba la Pulga, no diciendoMás que estas u otras tales expresiones:Pues ya... si... se supone... bien... lo entiendo...25Ya lo decía yo... sin duda... es claro...Está visto: ¿tiene eso algo de raro?La Hormiga, que salió de sus casillasAl oír estas vanas respuestillas,Dijo a la Pulga: "Amiga, pues yo quiero30Que venga usted conmigo al hormiguero.Ya que con ese tono de maestraTodo lo facilita y da por hecho,Siquiera para muestra,Ayúdenos en algo de provecho."35La Pulga, dando un brinco muy ligera,Respondió con grandísimo desuello:"¡Miren qué friolera!¿Y tanto piensas que me costaría?Todo es ponerse a ello...40Pero... tengo que hacer... Hasta otro día."

FÁBULA X

Índice

La Parietaria y el Tomillo

Índice

(Nadie pretenda ser tenido por autor, sólo con poner un ligero prólogo o algunas notas a libro ajeno.)


Yo leí, no sé dónde, que en la lengua herbolaria,Saludando al Tomillo la hierba Parietaria,Con socarronería le dijo de esta suerte:"Dios te guarde, Tomillo: lástima me da verte;Que aunque más oloroso que todas estas plantas,5Apenas medio palmo del suelo te levantas."Él responde: "Querida, chico soy, pero crezcoSin ayuda de nadie. Yo sí te compadezco;Pues por más que presumas, ni medio palmo puedesMedrar si no te arrimas a una de esas paredes."—Cuando veo yo algunos que de otros escritoresA la sombra se arriman, y piensan ser autores12Con poner cuatro notas o hacer un prologuillo,Estoy por aplicarles lo que dijo el Tomillo.

FÁBULA XI

Índice

Los dos Conejos

Índice

(No debemos detenernos en cuestiones frívolas, olvidando el asunto principal.)


Por entre unas matas,Seguido de perros(No diré corría),Volaba un Conejo.De su madriguera5Salió un compañero,Y le dijo: "Tente,Amigo; ¿qué es esto?"—"¿Qué ha de ser? responde:Sin aliento llego...10Dos pícaros galgosMe vienen siguiendo."—"Sí (replica el otro),Por allí los veo...Pero no son galgos."15—"¿Pues qué son?"—"Podencos."—"¿Qué? ¿Podencos dices?Sí, como mi abuelo.Galgos y muy galgos,Bien vistos los tengo."20—"Son podencos: vaya,Que no entiendes de eso."—"Son galgos te digo."—"Digo que podencos."En esta disputa,25Llegando los perros,Pillan descuidadosA mis dos Conejos.Los que por cuestionesDe poco momento30Dejan lo que importa,Llévense este ejemplo.

FÁBULA XII

Índice

Los Huevos

Índice

(No falta quien quiera pasar por autor original, cuando no hace más que repetir con corta diferencia lo que otros muchos han dicho.)


Más allá de las islas FilipinasHay una, que ni sé cómo se llama,Ni me importa saberlo, donde es famaQue jamás hubo casta de gallinas,Hasta que allá un viajero5Llevó por accidente un gallinero.Al fin tal fué la cría, que ya el platoMás común y baratoEra de huevos frescos; pero todosLos pasaban por agua (que el viajante10No enseñó a componerlos de otros modos).Luego de aquella tierra un habitanteIntrodujo el comerlos estrellados.¡Oh qué elogios se oyeron a porfíaDe su rara y fecunda fantasía!15Otro discurre hacerlos escalfados...¡Pensamiento feliz! Otro, rellenos...¡Ahora sí que están los huevos buenos!Uno después inventa la tortilla,Y todos claman ya: "¡Qué maravilla!"20No bien se pasó un año,Cuando otro dijo: "Sois unos petates;Yo los haré revueltos con tomates."Y aquel guiso de huevos tan extraño,Con que toda la isla se alborota,25Hubiera estado largo tiempo en uso,A no ser porque luego los compusoUn famoso extranjero a la Hugonota.Esto hicieron diversos cocineros;Pero ¡qué condimentos delicados30No añadieron después los reposteros!Moles, dobles, hilados,En caramelo, en leche,En sorbete, en compota, en escabeche.Al cabo todos eran inventores,35Y los últimos huevos los mejores.Mas un prudente ancianoLes dijo un día: "Presumís en vanoDe esas composiciones peregrinas;¡Gracias al que nos trajo las gallinas!"40¿Tantos autores nuevosNo se pudieran ir a guisar huevosMás allá de las islas Filipinas?

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Ograniczenie wiekowe:
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Data wydania na Litres:
16 stycznia 2025
Objętość:
60 str. 1 ilustracja
ISBN:
4057664130976
Wydawca:
Właściciel praw:
Bookwire
Format pobierania:

Podobne książki