Czytaj książkę: «Música para desarmaderos»
Gonzalo Fonseca
Música para desarmaderos

colección última salida / 11
ISBN 978-9915-9313-9-5
Todos los derechos reservados.
1a edición, Montevideo, Uruguay, agosto de 2020
1ª edición ebook 2021
© civiles iletrados
civiles iletrados editores Castillos 2572
Montevideo, Uruguay
CP 118 00
civilesiletrados@gmail.com
civilesiletrados.blogspot.com.uy
facebook.com/civilesiletrados
Diseño cubierta: D/G José Prieto, www.prieto.com.uy
Diagramación: D/G José Prieto
Fotografías cubierta: Servando Valero
Cuidado de edición: Gonzalo Fonseca
Foto del autor: Martín Carlos Pagola
Ilustración de interior: Los Locos. Imágenes de la “humanidad 5ᵃ” & the Fish: Álvaro Ardao
Conversión a formato digital: Libresque
TODO SE DESARMA EN LA POÉTICA DE FONSECA, se descompone, se reestructura en gestos novedosos, a veces tornasolados por la nafta, las lágrimas o la sangre derramadas. La amalgama del cultismo poético con la imagen futbolística da paso a una aclaración que muestra las cartas: detrás de cada texto se adivina una historia, de amor, de alcohol, de lugares, y el tono transita por los potreros indómitos de la tajancia y las arterias en las que circula el poeta, ora virus, ora leucocito, en muchos casos catéter viajero de sí mismo que explora su interior, su país interior, sus capitales.
Fernández de Palleja
ENDECHAS DEL VOLANTE CREATIVO
- Y OTROS RELATOS IMPLACABLES -

Este libro
y todos mis goles errados
están dedicados a Silvio Luiz
y a la parte perfumada de las arquibancadas,
a Álvaro Ardao
linesman loco con la bandera llena de dibujos
y a la memoria de Elder Silva Rivero
y Atilio Duncan Pérez Da Cunha (Macunaíma)
(Con las pertinentes acciones de gracias a Fernández de Palleja; Gabriel Di Leone Ascorreta; Nacho Suárez; José Prieto; Juan Ángel Italiano; Luis Pereira Severo; Martín Carlos Pagola; Sandra Bolani Cuervo y Servando Valero, filarmónicos artífices coadjutores)
esos cursis poemas esos tangos como dagas esas
despedidas esas patrias para habitar los viajes
esos viajes a patrias queridísimas
de otros
Luis Pereira Severo
barcarolas Anais volante creativo
Aquí
:en saliente presencia que habita / ilícitamente /
como el ribete veintiuno /
a repechos de barullos
la sal disfruta los quinqués.
En el colmo
arría la tendencia blinda las postillas saltea sus cansancios en trinchera estrada y forajida.
El monte cervino / la división zermatt /
la dársena el porto de rumiar en esa playa el sol / granizaba /
Allí
:en esa mención que vive / en pedazos /
como un energúmeno / a cuestas de auroras teatrales ella :tan catalana en su fárfara zigzaguea su cejo grumoso con un hacha de tres cilicios voltea sus escabechinas /
en mi trinchera.
El pavón que ahorca el ofuscamiento en la parada treintaysiete
dice Auch, sabe no se colige con cualquiera.
Incumbir
la forma
anticuada
que no hay memoria ni diluvio
en tus plises
vamos pues, a fraguar el cariño
a
investirte de orégano
el campillo
chapa clisé
y dos sermones
la ardorosa
tarde de La Mansa
arrumacos desfalcados
es un escándalo tu ausencia.
pocas
pocas palabras
le dije.
respondió
:eso es lo que crees
mujer de pocas poquísimas palabras le dije.
y ella
:no es así
no me conoces
respingué descalifiqué al mesenterio
por el
entresijo de sus ojos
ella
:los años te han hecho bien
aduló los estilos de la periferia
ah!
tonce me entregué a su embrollo
en los talentos por derredor
ni me resistí a esa gentil maniobra.
con las orejas gachas
colgadas
de la escarpia
y los meñiques
cerrados
a la banda
:vide tus fotos Cara
yo las vide
en los campos de Minas
rodeada de infantes
yo te vide
pero a caballo
¡ah!
a caballo
yo te vide
peripuesto
y dije
con tu ese cabalgar
:jadeo
¡que se me cepilla el sobresueldo!
montada a la anca
yo te vide
que vide te vide y tonce
:en la 21 maldije
:en la 42 desgreñé
:en la 58 rezagué
será que vide bien yo
que yo vide lo que quería videar,
en fin
a jaca franca la amazonía
Cara
a palafrén
medio perdida
resultó
esta señorita.
Cuál era mi almacén cómo era
cuál su libreta cómo su maquinaria
el plazo medido en barbas el vigor cómo era
aquel gusto por viajar
mi vecina carolina
cómo la tierra la doctrina el deseo
el retumbo los ochenta
cuál el emboque
las pocas palabras
la ciudad la población
el know-how
saber del otro
los traficantes por las tuberías
tus ojos ellos
los del oeste los de barraca
el lapso de estrangular_/te_/sinvergüenza sin preguntas ninguna objeción cómo las vestiduras conurbanas
la casa grande el salón el negocio
setiembre siete
la cicatriz
las pocas palabras mi vecina carolina.
incitado demandó su miramiento
en el plan tuvo
su destierro
al apoyar el alivio de la almohada dijo su figura dijo
su cosmético confesó delicadeza
un maltés y un poco de amor francés
afuera
el mundo el mar los siglos
un soplo nuevo.
lo sintió llegar
:dispuso su cuerpo
pulsó el aroma del café
el resabio de sus labros
la afección de sus halagos
del largo viaje ni su esplendor
así pronunció
sin regañar
su dictado preferido
recorrió
una
y /
otra vez
cada relámpago del hogar
hasta
el techo del mundo.
La chica de la calle Ituzaingó aja una hebra.
Por la quinta avenida bienoliente
alguien no muy sensato
pregunta por Rusia.
Un auto le tira un finito.
Por la avenida Artigas dos puntos charlan sobre un concurso.
Un camión los llena de tizne.
La ración de decencia no tapa las malas noticias.
Comienza Subrayado.
La bala nuestra de cada jueves
planeaba
malversar un halago
imaginaba
un
toco y me voy.
Con las sobras del pleno centro
el curso de frac
saqueaba favores.
Como punta, al sesgo
el Bar Rocha
por la preñada calle Sarandí
apellidaba la fauna.
Entre cejo y filete
Space servía pugilato.
Esa era una parrillada completa.
Automóvil.
Auto picante filigrana italiana
recinto de patatús para más datos.
Chaparrón.
Aguacero sin espalda
dulcera con Aute.
Y hay maneras
tantas maneras de empantanar
tantos refugios en un palco
tantos moldes arriados.
Envidio otra inundación
la borrachera de tu alias en el estacionamiento
la granizada de rifle en La Mansa
la granizada
la real
la real picada de avispa en Román Guerra
la espoleta en Sarandí
la destilería en la calle Montevideo
la ralladura en Santana
la triza de un auto verdolaga
el perfil del protectorado fernandino.
Arrinconado
al lado del otro mundo
el tempo es una cruz de bossa nova
poniéndole punto y seguido a la linterna.
Despertó la naranjada
en esa casadera
bebida
como esquina de parroquia
y trajín público.
Recargado
al lado del otro mundo
el Brasil es un tajo feligrés en Rádio Guaíba.
Se descubrió con un no
que no que no
que el presente es su mejor fachada
que es mejor su lustre
que es mejor sin la bulla de la ONDA
sin las cantilenas de la fábrica
o
la sabandija meridional.
Sí.
El ventanal invocó una cruzada multimedia.
Sí.
Y
tenerla en la cancel sin ropas
en La mansa
a piel del silencio
con la aristocrática tutela de las disonancias.
No hay berrinche hoy no hay
ni paspante depreciación
ni remonte de tarifas
ni manejo del pasatiempo.
Esta es una noche
que no comentarán los periodísticos
no discutirán sobre el aroma de la ristra de ajos
ni de la raigambre clásica
ni de la autosugestión
ni de las bombas metodistas
ni de ese gol al rival
ni de la inundación que un país resistió,
hoy
se mirarán
en otra gente
perdidos en la braveza del mar de Irlanda
una braveza
doliente
con la convicción
del pecado.
Suspendidos.
37 tiros tienes guardados, Catalunya.
Y vendrá el frío
y alguien se pondrá 5 frazadas
y 37 veces más el invierno
desde Gorriti, Catalunya
37 tigres verdes en
líquido metálico
anaranjado.
A proporción
:una justa simetría
estar al tanto de buena tinta
tocar a sordinas
como sirio en armenia
el espanto cuidado
decir, en modelo
:alianza por los buenos vinos
sabes,
mejor que nadie
desenterrar dicción precisa
espantar áscares de gallo madrugador
en punta de pie entresijo decembrino
recalcitrar tregua
jabonado veranillo
todo eso sabes
y además
decir
en carácter de plantilla
deja en paz a mi puta inteligencia
prendada
del ensalmo
aroma tangencial
cato ese cuando
minera, bella como
película francesa
sabes
romper silencios pasión de curso
cesión
la devoción del cordero
no revelada verdad
la fruta que alivia el dolor
fuego de abrazo música de ocasión
la palabra dada
:no existe tal lugar
heredar el amor
vivir a medias
la rompiente treinta y cinco
la tibia caricia espalda contra mano
sabes decir
clandestinidades
decir también
tiene que existir el deseo
no sólo discursos
te amo da morire
otra vida para cristianizar
la procesión de gloria
el golpe de tambor.
habrase visto semejante grosería relatos implacables
Little parrot Cleveland
... y el teléfono decía ARDAO
sobrevolaba por la 39
pues cara folletería y mucho trabajo
no llegaba al destino
de afortunados mortales
y célebres degustadores anónimos
sin liebres ni libreas saltarinas
Little parrot Cleveland
esto no es inglés pero qué bien suena
decías a las risas.
Y germina la ruta 39 con sus liebres saltonas
el teléfono dice ARDAO
pero la sierra no persigue refugiados
ataca como un animal por acá
allá acuna la grey
es un riel un ring un gong
un caballo desbocado
Little parrot Cleveland
y se raya la 39 es terruño norteño reliquia catamarca red delatora crespa garganta tras los ramajes.
Ah,
dice el Maestro Ardao escopeta en mano
Ah,
dice el Maestro Ardao rifle en mano
Ah,
dice el Maestro Ardao fusil en mano
:Este es el Retrato de mi Madre.
Y tú no tienes valor para Ardao
no lo tienes
sólo recorres la 39
en pasado presente
y te traiciona el país del norte
y el viejo Bob
y ese blues de la mujer que toca la puerta
y el display del teléfono muerto,
muerto
oh, Ardao,
muerto
viejo ladrón de gallinas
en tu último acrílico cuajado
Little parrot Cleveland
esto no es inglés pero qué bien suena
decías a las risas.
Chamem a policía!
Vamos a por ellos
a por vuestros burros
por los zascandiles
a por las cabecillas
los apiñados por la teca
en el recorrido de la liebre
fragüemos una revuelta
caterva de farsantes
citemos para las madamas
a un
digamos
Herr Otto Von Brauer
en las pancartas
que nadie nos acuse
de cagarnos en las patas
ensartemos la ruta
por las 39 terapias adventistas
las diéresis de los jazmines tecnócratas
y tu miserable blusa querendona
mujer que chamberga la puerta.
Darmowy fragment się skończył.