Czytaj książkę: «Cómo vivir sin dolor si eres músico»

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CÓMO VIVIR SIN DOLOR SI ERES MÚSICO


Ana Velázquez

CÓMO VIVIR SIN DOLOR SI ERES MÚSICO


© 2013, Ana Velázquez Colominas

© 2013, Ediciones Robinbook, s. l., Barcelona

Diseño de cubierta: Regina Richling

Imagen de cubierta: iStockphoto

Producción: ebc, serveis editorials

Diseño de interior: Montse Gómez

ISBN: 978-84-99176-21-5

Producción del ePub: booqlab

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra sólo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.»

A mis adorables niños perdidos: Marcel, Martí i Eudald

A mis padres y a mi hermana Mónica, excepcional terapeuta, gracias por estar siempre a mi lado.

A Anna Cester Bofarull, Rosa Muntaner Borràs, Cati Poveda Martínez, Enric Iglesias Redolar, Gerardo Ruales Suárez, Anna Carrasco Borràs, Pablo Ventura Matínez, JoséMi Moraleda, Ona Ramos, Ricard Solé Escayola, Antonio Bustamante, Carmen Bustamante, Yolanda González Buceta, Sebas Limongi, Chano Domínguez, David Matheu Haskell-Bell, Daniel Pérez, Laura Colominas López y Joan Calabuig Gaspar.

Las fotografías han sido realizadas por Tito LosMozos ¡Muchas gracias por darme tu tiempo!

Muy especialmente quiero agradecer la participación de todos los profesores y alumnos de la Escuela y Conservatorio de Música de Tarragona y a su directora Marta Sardaña por querer posar en las fotografías y mostrar las buenas y malas costumbres posturales.

La composición y los retoques fotográficos han sido perfeccionados con mucho amor y cariño por mi queridísimo tío Josep Colominas López, un gran profesional con la paciencia y comprensión de un santo. Gracias por compartir tantas horas a mi lado y hacer posible esta publicación.

«Descubrir la relación entre mi cuerpo, mi mente y la batería, de forma sana y consciente gracias al trabajo postural, a su enfoque y forma de tratar, me ha ayudado a superar las dolencias y prevenirlas de la mejor manera posible. ¡Gracias Ana!»

SEBAS LIMONGI,

batería del grupo Cyan

«Cada día vemos nuestro cuerpo pero nos olvidamos de escucharlo. ¿Somos realmente conscientes de nosotros mismos?»

YOLANDA GONZÁLEZ BUCETA


ÍNDICE

Introducción

1. ¿Qué es la posturología?

2. La evaluación postural en estática

3. Evaluación de la postura con el instrumento

4. Alteraciones corporales en el sistema postural

5. La pauta preventiva. Ejemplo de corrección postural

6. Técnicas y métodos corporales: ¿Cómo y cúal elegir?

7. La conciencia corporal a través de la respiración

8. Higiene postural

9. Glosario

Bibliografía


INTRODUCCIÓN

Este libro es una guía para conocer el rendimiento general del cuerpo del músico y para mejorar la calidad de su trabajo, evitando las lesiones más frecuentes y buscando un rendimiento óptimo a partir del conocimiento de la diferencia entre posturología y postura.

El trabajo del músico es una de las profesiones con más riesgo de padecer una lesión por la cantidad de movimientos repetitivos que realiza en una postura forzada y por los factores de riesgo a que está sometido. Los riesgos ergonómicos, psicosociales, la interacción con la empresa —en el caso de que estén contratados—, la organización del trabajo, los cambios repentinos y bruscos en la actividad laboral, los horarios de trabajo y ritmo son algunos ejemplos.

Cada músico conoce qué punto o puntos de los anteriores son los que más le afectan en su día a día. Y deberá actuar en consecuencia para evitar que determinados factores puedan afectar a su salud.

Hoy en día hay solución para casi todo. Si bien no se puede cambiar la situación laboral, sí que se puede trabajar para mejorar el estado emocional que genera una situación angustiosa. Hay que invertir en vivirla desde una sensación que no afecte tanto al estado físico, gestionando las emociones y solucionando lo que está al alcance de cada uno, con ayuda externa experta, paso a paso. El estado emocional estable es indispensable para poder trabajar el físico en las mejores condiciones posibles. Vamos a buscar una excelencia física dando por trabajadas, antes o simultáneamente, la estabilidad emocional básica del músico.

Cuando hay un cambio brusco en el estado emocional la postura queda afectada, al igual que el estado general de salud. Y sin ser de forma consciente se ve afectado el equilibrio. El hombre es un ser emocional, no hay que olvidarlo, las consecuencias son instantáneas a todos los niveles.

De ahí la importancia de escuchar y sentir el propio cuerpo y estado de salud. Por la relación directa tan importante que existe con la expresividad musical y el rendimiento artístico.

No es cierto que los instrumentos se toquen de una determinada forma sin margen de cambio, como algunos autores señalan en sus libros descriptivos de postura, técnica o análisis de los factores de riesgo. Precisamente en estos libros se estudia el rendimiento del artista midiendo con detalle ángulos de movimiento y de estática corporal, sin dar la opción de rectificar desde un primer origen de estudio esta postura. La manera de prevenir lesiones y mejorar la calidad técnica es enseñando desde el inicio la más óptima colocación y determinando si hay una alteración en el sistema postural, al margen del riesgo repetitivo del movimiento.

No se describe en este libro ni especula sobre las posibles hipótesis del rechazo que algunos músicos tienen al probar las soluciones ergonómicas de adaptación en los propios instrumentos. Por otro lado, ya hace tiempo que existen estas soluciones en el mercado, y ya se ha probado su eficacia y su nula afectación en los cambios de sonoridad.

La ciencia sigue estando al servicio del arte. En este libro se insiste en detallar las diferencias en el concepto y diferentes formas de actuar con la finalidad de detectar alteraciones posturales antes de que se conviertan en lesiones físicas, psicosociales o en una disminución de la calidad técnica o sonora.

La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo destaca una serie de factores psicosociales como factores que intervienen en la aparición de trastornos músculo-esqueléticos (TME). Los estudios que demuestran la interrelación de riesgos psicosociales-ergonómicos en la aparición de lumbalgias o accidentes son muchos por lo que no los detallaremos ya que no es el objetivo final de este trabajo.


¿QUÉ ES LA POSTUROLOGÍA?

La posturología es la ciencia que estudia el equilibrio estático de la persona, tomando como resultante la conjunción de las fuerzas de la gravedad y la genética.

Tiene como base de estudio el sistema postural fino, el sistema que regula el equilibrio estático, donde están clasificadas todas las entradas neuronales y sensitivas que pueden alterar este orden corporal, ya sean externas o internas. Hay varias maneras de valorar este sistema, evaluaciones funcionales y medidas, como la resultante de la estabilometría.

El estabilómetro (plataforma de fuerza) es el instrumento de medida que usan los posturólogos para poder evaluar clínicamente la regulación de la actividad tónica postural de los músculos, o sea, el centro de presiones que, con un margen de error del 1%, coincide perfectamente con el centro de gravedad. El cuerpo está continuamente oscilando hacia delante y hacia detrás, y en menos grados hacia la derecha y la izquierda. Son las oscilaciones necesarias para que el cuerpo pueda equilibrarse continuamente. En sedestación (posición del cuerpo estando sentado) también ocurren estos desequilibrios constantes siempre que se mantengan los pies bien apoyados en el suelo, de aquí la importancia de sentarse ergonómicamente de forma correcta.

Si estas alteraciones en estática no son fisiológicas, la dinámica también estará alterada.

En instrumentos muy grandes esta alteración se ve reflejada inmediatamente en la llamada plataforma de estabilometría (véase un ejemplo en el trombón, capítulo 4). Hay que tratar las alteraciones estáticas inmediatamente después de que sean detectadas para poder mejorar el gesto técnico, el rendimiento y hacer una buena campaña preventiva de lesiones.

La posturología detecta el origen de la anomalía postural.

Cuando, por ejemplo, se observa un hombro más elevado que el otro, ¿de dónde procede esta alteración?

Si se observa el hombro más elevado sin el instrumento o sin interpretación y se sigue manteniendo en el movimiento artístico, significa que el instrumento sólo ha colaborado a incrementar este desorden biomecánico o, como mínimo, a mantener esta actitud postural.

Si, por el contrario, el hombro elevado ha sido fruto de la práctica instrumental, la solución ya no pertenece al ámbito de la posturología, sino a la reeducación postural. A no ser que el desequilibrio haya ocasionado otras alteraciones secundarias, como una compensación en la columna vertebral (y en consecuencia una inclinación de la cabeza y el eje principal de visión de los ojos), y hayan sido éstas las causantes de la alteración corporal y el equilibrio. O que la alteración en sí sea la causa de la alteración del sistema postural.


La posturología diagnostica el origen, el cómo y el dónde se ha producido la alteración primaria, la que ha originado este desequilibrio; en este caso, la de mantener el hombro elevado dando por supuesto que la alteración no la ha creado el instrumento. Y en el caso de haberla creado, ha hecho alteraciones secundarias que acaban por modificar la postura y alterar el equilibrio global del cuerpo. Hay que tener en cuenta que el dolor es otra causa de alteración postural y puede ser el origen de la alteración corporal.

La posturología se encarga de evaluar las alteraciones posturales. Para eso habrá que evaluar qué factores, llamados captores posturales (alteraciones de presión interna, la transferida a los pies, o las tensiones en el tejido externo de la piel, o en el oído, la visión, etc.), han sido los responsables de la alteración postural. Éste es entonces el trabajo del posturólogo sanitario (odontólogo, optometrista, fisioterapeuta, podólogo, logopeda, etc.) que ha estudiado posturología y tiene la capacidad de analizar de forma global la postura del paciente.


Conocer esta clasificación y diferenciarla es importante para optimizar el rendimiento artístico y además para todos aquellos profesores que destinan gran parte de la clase de música a la corrección en la sujeción del instrumento o de la actitud con el mismo.

Si los factores que han alterado la postura son externos al cuerpo, la solución es más rápida. Habrá ocasiones en que por un cambio externo, por ejemplo, las variaciones de la colocación de la partitura, corresponda una mejora postural inmediata. En otros casos no lo será tanto. Lo que hay que diferenciar es cuándo la alteración corporal no viene directamente derivada del gesto motor o de la postura estática en sí.

Las alteraciones posturales pueden desencadenarse de la ejecución motora con el instrumento o sin él. Hay que valorar esta última opción con detalle para descartar si la práctica instrumental es un agravante o una mejora de la reeducación motriz.

En este segundo caso se está utilizando la práctica instrumental como acto terapéutico de rehabilitación y reeducación corporal.

El cuerpo humano nunca va a adoptar una postura asimétrica por placer, sino con el fin de buscar una comodidad que, a simple vista, puede pasarnos desapercibida.

No se habla en este capítulo de estos factores externos que alteran la colocación del cuerpo, sino de cambios en la postura corporal cuando, al evaluar la postura sin el instrumento, la alteración persiste.

Estamos hablando de las alteraciones en la postura que adopta el cuerpo sin el instrumento, que en la gran mayoría de los casos se agrava al interpretar.

Hay que tener cuidado en las etapas de crecimiento en la adolescencia, cuando estos cambios acelerados pueden alterar tanto esta postura que puede llegar a poner en peligro la función plena de un órgano vital. Un ejemplo es el caso de los pulmones cuando hay una desviación importante de la columna. Los profesores de música, que observan y corrigen la postura a sus alumnos, pueden ser ellos antes que los padres los primeros en detectar estas asimetrías.

Los factores extrínsecos (los estímulos que vienen de fuera del cuerpo y por lo tanto lo que está alterado es el proceso en que el cuerpo integra esta información) que hacen que la postura se altere son principalmente tres captores: el visual, la visión; el oral, la boca y el podal, los pies.

De la correcta información que el cuerpo recibe de todos ellos sale la correcta transmisión del equilibrio y la coordinación, que repercute directamente en la velocidad de acción y la agilidad.

Del captor visual, de la visión, se deriva la importancia de la capacidad de adaptación de los músculos que permiten el movimiento ocular, que estén simétricamente coordinados y sin restricción de movimientos. Si por ejemplo hay un aumento de tensión en la parte externa del ojo, en el músculo recto externo, hay un aumento de tensión en todos los músculos posteriores del cuerpo, como son los músculos de la nuca, la espalda, piernas y planta de los pies, ya que la tensión se transmite a través de las cadenas musculares que forman los músculos en su consecuente cadena de movimiento.

El resultado del test de convergencia ocular es un ejemplo de los muchos que se realizan para evaluar parte de la musculatura. La correcta respuesta es la máxima simetría, tanto en el recorrido como en velocidad de acción al realizarlo.

Fig. 1-1. Test de convergencia ocular.

Del captor oral, de la boca y de la correcta oclusión (cierre de las mandíbulas), se puede alterar la correcta colocación de la cabeza encima de la columna y provocar una inclinación de la cabeza o del mismo tronco con la intención de ir buscando un mejor cierre bucal.

El captor oral, la boca, está muy unido al captor visual.

Una buena manera de prevenir lesiones futuras es con la evaluación de estos captores.

Si se sospecha de posibles problemas auditivos, de equilibrio o destreza motora, es importante acudir a un profesional especialista que valore el tema postural desde el punto de vista posturológico, ya que puede valorar si la alteración está también afectando a todo el sistema postural corporal y al tono muscular.

Es básico para el músico tener el cuerpo en las mejores condiciones, más aún cuando estamos hablando de psicomotricidad fina, de coordinación motora de multigestos con variantes de velocidad, presión, destreza, flexibilidad y ritmo, dónde se combina la perfecta audición, el equilibrio corporal y segmentario de las extremidades superiores e inferiores, de la respiración y de las buenas y rápidas respuestas del sistema nervioso y motor. Todo lo que se necesita para poder interpretar.


Fig. 1-2. Desviación mandibular.

Si estos captores están alterados es muy probable que el sistema vestibular, el oído y el temporal, hueso lateral de la cabeza, estén alterados en función o posición.

Es importante para el músico saber si estos captores están influenciando en su oído musical o en su equilibrio.

Si carecemos de alguna de estas partes es como si quitásemos una parte del motor del coche. Dependiendo de cual quitemos, funcionará igual (por ejemplo el depósito del agua del limpiacristales), pero en el momento que llueva barro será indispensable haber sido precavidos y haber mirado antes de salir de casa si ese depósito estaba lleno.

Con el cuerpo humano pasa lo mismo y por este motivo hay que vigilar que los pequeños o grandes cambios adaptativos al instrumento o gesto de movimiento interpretativo no estén alterando la postura o sean fruto de alteraciones en el sistema postural y afecten al tono muscular global de todo el cuerpo.

Del captor podal, los pies, se derivan las desviaciones en el plano anterior, posterior y lateral. De aquí la importancia de saber el origen del cambio postural, que es de lo que se encarga la posturología.

Por este motivo, hay diferentes profesionales sanitarios especialistas en posturología. Y cada uno de ellos es capaz de detectar el origen real de la alteración y puede derivar si lo considera oportuno a otro profesional posturólogo y de esta forma erradicar el problema desde la raíz. Dependiendo de dónde esté el origen postural, se necesitará para solucionarlo desde la raíz un optometrista, cuando el problema sea visual, un odontólogo, cuando el problema sea en la boca, un logopeda, cuando el problema venga de las cuerdas vocales y la coordinación en la deglución, o un podólogo cuando el problema sea en los pies o en la marcha o carrera.

El fisioterapeuta es necesario para reequilibrar y restablecer la falta de movilidad en el sistema corporal, trabajar los músculos, los bloqueos articulares, las fascias (membrana conjuntiva de color blanquecino que envuelve diferentes estructuras, en este caso, hablamos de las fascias de los músculos), el tejido conectivo (es el encargado de unir los tejidos de un mismo órgano) y los nervios que se han visto alterados en este proceso de readaptación postural.

Es esencial tener en cuenta estas variaciones entre instrumentistas, ya que de ahí saldrá la pauta personalizada de entrenamiento muscular que confecciona el fisioterapeuta según el tipo de instrumento o técnica artística. La finalidad es la de rentabilizar al máximo las energías y condiciones físicas del músico para llegar cuanto antes al punto más álgido de la excelencia artística. El objetivo es que el músico se sienta muy a gusto con su cuerpo al mismo tiempo que optimiza el rendimiento que saca del mismo.

Por lo tanto, la posturología es una especialidad médica que estudia e integra el sistema postural fino. A través de unos test clínicos es posible conocer la causa primaria de la disfunción y qué alteraciones son las que modifican la postura.

Diferencia entre posturología y postura

Entonces, ¿por qué y para qué necesitan los músicos la posturología? Porque hay lesiones posturales derivadas de un cambio en el sistema postural provocadas o no por el instrumento.

Y para que los cambios que provoca la ejecución motora e interpretativa con el instrumento, estructurales en la sujeción, la colocación y la técnica, se apliquen y sirvan después de haber detectado si el problema inicial es propiamente de postura o del sistema postural. Si se empiezan a hacer cambios posturales y no mejora la postura, hay que sospechar que la alteración que ha agravado el equilibrio del cuerpo viene ocasionado por un cambio en el sistema postural, o sea, por alguno de los captores posturales.

En este libro se dan ejemplos de cambios posturales derivados de una incorrecta colocación corporal, ya sea derivada por las posturas de apoyo con los instrumentos, la colocación con los mismos o cambios en algún captor postural que acaban, por lo tanto, alterando la postura (véase capítulo 4). También se explican cambios posturales propiamente dichos, alteraciones en las cadenas musculares o en los planos de movimiento, sin proceder de una alteración del sistema postural, cuyo resultado final también es un cambio en la postura.

Al fin y al cabo, lo que se quiere recalcar es que el instrumentista pueda valorar con criterio si cuando interpreta provoca cambios en la postura de forma fija o son alteraciones posturales derivadas de la expresividad. También se pretende determinar si éste o estos cambios se mantienen también en la estática fuera de los momentos interpretativos.

Otro aspecto que también se puede valorar es si estos cambios posturales se agravan con el transcurso del tiempo, llegando a impedir ejercer con soltura su interpretación y si finalmente este cambio postural se origina por un cambio corporal o por una alteración en el sistema postural. Dependiendo de su procedencia, tendrá una solución u otra.

Si es una alteración en el sistema postural, se deberá consultar con un especialista. Si es una alteración de la postura, podrá averiguarlo con las explicaciones que siguen a continuación.

La postura a través de las formas corporales

La postura es el resultado de la genética más el movimiento generado por los músculos, que poco a poco moldea el cuerpo.

Cadena muscular

Es un conjunto de músculos, como mínimo dos, que atraviesan al menos dos articulaciones, donde sus inserciones se entrelazan.

Tipos de cadenas musculares

Hay diferentes tipos de cadenas musculares, entre las cuales destacan:

Anteriores: formadas por los músculos de la parte anterior del cuerpo, tienen subdivisiones que en este libro no se entrará en el detalle de explicar, sólo buscará referencias de conexión con la finalidad de enfatizar la importancia de unión ligamentosa entre el diafragma, la zona lumbar (perteneciente a la cadena posterior), el pericardio (membrana que envuelve al corazón), y la zona pélvica y abdominal.

Los músculos que la forman (a grandes rasgos) son los de la parte anterior del cuerpo: el diafragma, los cuádriceps, los abdominales, musculatura del periné, etc.

La postura que adopta el sujeto: en función de que parte de la cadena muscular está en retracción, el sujeto adopta diferentes posturas. La postura más característica de acortamiento de la cadena muscular anterior es la siguiente:

Posteriores: formadas por los músculos de la parte posterior del cuerpo, tienen también subdivisiones como ocurre con las anteriores. Los músculos que la forman son, entre otros: los paravertebrales, glúteos, isquiotibiales, gemelos y todos los que forman la planta del pie. La postura que adopta el sujeto concuerda con una actitud más abierta, con el tronco más erguido.


Fig. 1-3. Perfil de una persona con predominio de cadena anterior.


Fig. 1-4. Perfil de una persona con predominio de cadena posterior.

Cruzadas: también existen las cadenas cruzadas de músculos, llamadas así por la combinación de las dos cadenas anteriores.

Conclusión

Por la postura que adopta el músico en el movimiento interpretativo, la predominancia de una cadena muscular puede llegar a ser un factor que agrave el riesgo de padecer una lesión, la calidad sonora y técnica o por el contrario, puede ser beneficiosa.


LA EVALUACIÓN POSTURAL EN ESTÁTICA

El primer paso para mejorar la calidad técnica y prevenir lesiones, así como alteraciones corporales que afecten al rendimiento del artista es el estudio de la postura en estática.

La evaluación en estática sirve para encontrar desequilibrios corporales y se estudia por partes o zonas del cuerpo. La finalidad es que haya una correcta alineación y conjunción, lo que técnicamente se llama una buena biomecánica de todas las articulaciones y, por lo tanto, un gasto energético proporcional a la actividad física realizada.

Una parte importante de la evaluación consiste en observar con detenimiento la alineación de los hombros y la cadera, que forman dos cinturas: la escapular y la pélvica. Han de estar colocadas respectivamente de forma paralela entre ellas mismas y paralelas al suelo o al plano de sustentación. La columna vertebral también ha de mantener unas curvaturas fisiológicas que debe conservar.

Para poder observar estas asimetrías y curvas en el cuerpo existen unas líneas de referencia. Son unas líneas básicas imaginarias que se trazan por encima del cuerpo y permiten observar mejor la simetría corporal. Se hace referencia constante en el capítulo tres, donde muchas de las ilustraciones están marcadas con estas líneas de referencia. Sirven tanto para corregir asimetrías constantes como para mejorar la actitud postural. Para facilitar su comprensión se han enumerado:

Las líneas son las siguientes:


Fig. 2-1. Líneas de referencia en los planos anterior y posterior.

Línea 1 o bipupilar.

Línea 2, la de los hombros o de la cintura escapular.

Línea 3, de las caderas o de la cintura pélvica.

Línea 4, de la gravedad (véase imagen 2-2).

Línea 5, de las curvas de la columna vertebral (véase imagen 2-2).

Línea 6, de las orejas, es opcional ya que puede haber alteraciones anatómicas a este nivel. La referencia queda marcada con la línea 1.

Línea 7, apoyo de los pies (véase imagen 2-2).

Estas líneas se pueden observar en varias posturas.

Cuando estas líneas alteran su simetría de forma permanente o constante se considera como un gesto repetitivo lesivo y es un factor de riesgo que aumenta el riesgo de padecer una lesión y disminuir en gran medida el rendimiento del artista.

La explicación detallada de las líneas es la siguiente:

En la vista anterior y posterior se observa la línea horizontal de la mirada o línea bipupilar, la de los hombros y pelvis.

La línea se traza de forma que las dos pupilas quedan atravesadas por una línea.

Estas referencias son básicas en instrumentistas y pueden ser determinantes para mejorar o diagnosticar desde el primer momento asimetrías en el equilibrio en movimiento del individuo, o pueden ser la consecuencia de una errónea postura de sujeción con el instrumento.

Las alteraciones en la línea bipupilar alteran también la horizontal de la masticación; el correcto cierre mandibular y oclusión dental, en estos casos, es de relevante importancia en los instrumentistas de viento y de cuerda, así como en los cantantes (véase capítulo 4.)

En la vista lateral se observan las líneas de la gravedad y la de las curvas fisiológicas.

La línea 4 debe pasar por el oído, el punto medio del hombro, el punto medio de la cadera, en medio de la rodilla hasta el tobillo.

La línea 5 nace del sacro se apoya en la mitad de la espalda y continúa hacía arriba en busca de la nuca. Tiene que tener tres puntos de contacto en la espalda: nuca, dorsales y sacro.

La proporción de espacio vacío que queda entre la línea 5 y el punto de máxima concavidad de la columna vertebral ha de ser más grande proporcionalmente en la zona cervical que en la lumbar.

Fig. 2-2. Vista de referencia en el plano lateral en bipedestación y sedestación.

Con esta línea 4 se observa si todo el cuerpo en globalidad está en consonancia con las curvas vertebrales y la tendencia a la anterioridad o posterioridad. Es la línea de la gravedad. El objetivo de trazar estas líneas de referencia de la postura es que el músico sepa distinguir qué parte o partes de su cuerpo están más o menos adelantadas en relación a ellas. Cuanto más alejada de esta referencia lineal quede el cuerpo, más desequilibrio de la postura existe.

La anterioridad y posterioridad que presenta el individuo alteran el centro de gravedad y tiene que ver con el tipo de apoyo que se realiza en el pie y el equilibrio.

Una vez detectadas estas tendencias posturales ya es posible empezar a trabajar reeducando estos cambios posturales con contactos propioceptivos y con conciencia corporal; terminando este trabajo con corrección postural global de la base artística incluida (véase capítulo 5).

Análisis postural básico

El completo análisis postural consta del trazado de líneas en diferentes planos o vistas del individuo.

Vista anterior, posterior y lateral

En la exploración de la vista lateral en las niñas es considerado fisiológico el aumento de la curva de la parte baja de la columna, la lordosis lumbar, hasta la llegada de la menstruación.

Un ejemplo sencillo y frecuente en todas las edades, sobre todo en los picos de crecimiento óseo, es la deficiencia postural de la cadena anterior o parte anterior del cuerpo. Esta deficiencia postural es la alteración, ya sea en bipedestación, de pie, o en sedestación, sentado, en la que se muestra cómo la parte delantera del cuerpo está más acortada en relación con la parte posterior y este hecho conlleva que la línea de la gravedad esté situada más anterior que el cuerpo y consecuentemente ocurre lo siguiente:

Hay una restricción de ventilación y capacidad de la caja torácica.

La cabeza, al trasladarse hacia delante, recae más proporción del peso en la parte posterior, concretamente en la zona cervical y dorsal alta y trapecios, que en la parte anterior.

Desplazar el bloque cefálico hacia delante (desplazar sólo la cabeza hacia delante y dejar el resto del cuerpo atrás), conlleva que el peso total de la cabeza, unos 4,5 kg aproximadamente, no se sostenga proporcionalmente entre la musculatura anterior y posterior del cuello, que es lo que corresponde biomecánicamente. La fuerza que llega a recibir la zona cervical a causa de la flexión de la cabeza puede llegar a triplicarse por la acción del brazo de palanca generado (véase imagen 3-39.)

La pelvis en retroversión, cuando su parte más alta va hacia atrás, provoca una alteración de toda la presión interna intestinal y un erróneo trabajo de los abdominales.

Los huesos crecen más rápido que los músculos y estos últimos tardan un tiempo en adaptarse y alargarse. Es en el período de adaptación cuando les falta flexibilidad y el cuerpo entero tiene la tendencia a encogerse porque literalmente hay una sensación de «tirantez».


Fig. 2-3. En la cadena anterior, la cabeza no está alineada con la pelvis.

Por mucho que se insista en la corrección postural por parte de profesores o padres al ordenar: «Ponte derecho», la voluntad del niño en erguirse no será nunca mayor que la incomodidad que siente en su cuerpo al hacerlo.

Puede tardar más o menos tiempo en retraerse aunque finalmente lo hará para encontrar de forma inconsciente una posición acorde con su estado de flexibilidad. Hay que solucionar desde la raíz el problema buscando un equilibrio postural que favorezca su retracción al mismo tiempo que se estiran los músculos y se da flexibilidad a las zonas de retracción. La unión de la ergonomía con el entrenamiento y la reeducación personalizada es la solución al problema.

Si existe un desequilibrio en el acortamiento de la cadena muscular anterior (déficit postural de la cadena anterior) es preciso observar si esta actitud postural incrementa al tocar y va todavía más hacia un acortamiento de la misma zona o grupo muscular o, por el contrario, favorece la elongación de la cadena acortada.

La ergonomía es básica para poder avanzar hacía una actitud postural óptima. Hay que poder adaptar de la mejor manera posible las condiciones de altura, forma, apoyo, ángulos y tamaño del instrumento y su entorno al músico y no al revés, así como la higiene postural en casa (véase capítulo 8).

Exploración dinámica básica

En este apartado se enseña un test que permite explorar rápidamente si hay desviación en la columna vertebral, lo que técnicamente se denomina una escoliosis.

Se debe realizar cuando hay sospechas de que en la vista anterior y posterior el espacio corporal entre el tronco y el brazo es diferente en un lado que en el otro.

Específicamente hay que buscar desequilibrios como los mencionados anteriormente ya que, a corto plazo, ocasionan alteraciones en el tono muscular, en la dinámica del movimiento, la biomecánica, el equilibrio o la coordinación y a largo plazo acaban afectando al rendimiento artístico.

Test de la flexión anterior del tronco

La posición inicial es en bipedestación y, poco a poco, con las rodillas en extensión y sin doblarlas en ningún momento, se va inclinando el tronco hacia delante como si se quisiera llegar con las manos al suelo. Primero bajando la cabeza, luego los hombros y poco a poco la zona dorsal y lumbar, sin forzar en ningún momento, con la intención de que la espalda quede redondeada. No importa si se puede llegar o no con las manos al suelo o la distancia que falte para llegar. Lo que importa es la forma que adopta el tronco en esta postura.

En la vista posterior del cuerpo, durante la bajada lenta y redondeada de la columna vertebral hay que observar la columna recta, que no se inclina hacia ningún lado. También hay que observar que no se haya inclinado durante un tramo concreto del recorrido de bajada y que después se haya enderezado de nuevo, así como tampoco es fisiológico observar que hayan aparecido compensaciones de un lado y de otro de forma constante.

Fig. 2-4. Test de la flexión de tronco.

En la vista lateral la columna debe aparecer de una forma similar a la que aparece en la imagen 2-4. Al final del descenso, en la postura de flexión de tronco en vista posterior, la columna ha de aparecer simétrica en un lado y otro de la columna. Si aparece una asimetría, una zona más abultada que otra, se la llama giba y es característico de la escoliosis. Indica que la columna vertebral está desviada, pudiendo ser varias las causas de su origen, como una asimetría de longitud en las extremidades inferiores, causante de esta desviación.


Fig. 2-5. En vista posterior del test de flexión de tronco, aparece una giba en la parte derecha. Ejemplo de escoliosis.

Cuando hay una alteración de este tipo es motivo suficiente para visitar al especialista sanitario posturólogo para que determine el origen real de la desviación.

De lo explicado anteriormente se deduce la importancia de poder evaluar y distinguir tanto el origen de la alteración postural del músico como las consecuencias posturales derivadas de este desequilibrio, que modifican la correcta sujeción del instrumento o la postura interpretativa y que, en consecuencia, alteran el rendimiento final del músico.


EVALUACIÓN DE LA POSTURA CON EL INSTRUMENTO

Para poder corregir la postura interpretativa es indispensable analizar la postura que adopta el músico en estado de reposo, por este motivo se ha detallado en el capítulo anterior la evaluación de la postura en estática y su relación con las cadenas musculares.

También pueden ser otros tipos de alteraciones, por ejemplo, las derivadas de la piel debido a cicatrices, o por tensión abdominal por malas digestiones. Aunque no nos hemos centrado en este tipo de alteraciones ya que hay ejemplos semejantes en el capítulo 4. Las alteraciones expuestas en este capítulo son aquellas que modifican la postura del cuerpo y que condicionan la correcta ejecución de los ejes anatómicos articulares comparándolos con la postura adoptada en el momento de interpretar.

Si el músico sabe de antemano que tiene una deficiencia postural en la cadena anterior o, lo que es lo mismo, una tendencia a la cifosis dorsal y a los hombros caídos, además de poder realizar ejercicios de gimnasia específicos de reeducación postural o clases de conciencia corporal o un largo etcétera de soluciones que existen en el mercado para evitar que esta tendencia con el paso de los años sea cada vez mayor, deberá ocuparse también de la postura con el instrumento.

El objetivo es que la postura no siga en aumento y observar si el instrumento favorece esta actitud de cierre de la parte anterior del tronco, comparándolo con los que la mejoran. Que son los mismos que hacen activar los músculos posteriores del cuerpo, los que pertenecen a la cadena posterior y exigen estar más erguidos.

A continuación se muestra en las dos imágenes siguientes un ejemplo de cómo cambia la postura de un mismo individuo al coger dos instrumentos diferentes.


Fig. 3-1. Cabeza anteriorizada con respecto a la pelvis.


Fig. 3-2. Hombro izquierdo adelantado con respecto a la línea 4, la de gravedad.

Para ir asentando las bases de una correcta colocación con el instrumento se van a enumerar unas premisas básicas de corrección postural.

Factores que hay que tener en cuenta

En todos los análisis posturales con los instrumentos hay que tener en cuenta:

1. La postura que se adopta en bipedestación y en estado sedente en estática. Se ha visto en los dos capítulos anteriores, ahora se ha añadido el análisis con el instrumento. El objetivo es analizar si se mantienen o se alteran las referencias lineales vistas en el capítulo dos.

2. La postura que adopta en dinámica: ¿se mantiene o se altera? En movimiento el apoyo con el instrumento puede verse alterado por los gestos de expresión y técnicos mientras se está interpretando. Es importante diferenciar este apartado del anterior. Las líneas de referencia posturales descritas que indican cuando el cuerpo está bien colocado en el espacio ¿se mantienen o se modifican durante la interpretación?

Cuando por expresividad se alteran estas líneas de forma esporádica en un continuo movimiento corporal, no existe tanto riesgo de padecer una lesión o sobrecarga como cuando se alteran continuamente durante las interpretaciones que exigen una postura mantenida con el instrumento. Se detalla la explicación en el apartado «Hombros elevados» de este mismo capítulo (páginas 39 a 45).

Cuando un clarinetista flexiona el tronco hacia delante en el momento de su interpretación, abriendo el espacio lumbar y cerrando el abdominal, no significa una sobrecarga ni un factor de riesgo lesivo constante si se realiza de forma esporádica y puntualmente como gesto expresivo.

Ahora bien, si se realiza este movimiento de forma continua y no deja de mover de esta manera el tronco, el movimiento de la columna vertebral y sus respectivos músculos, la biomecánica se ve alterada y corresponde a un movimiento repetitivo lesivo. La presión del aire manteniendo abierto el espacio posterior de la columna provoca a largo plazo una profusión vertebral o una hernia discal o abdominal. Al mismo tiempo también se está viendo disminuida la capacidad pulmonar. Con esta postura se cierran los espacios pulmonares inferiores y se sobrecarga la zona superior del tronco: los trapecios y la parte cervical.

Para reducir al máximo estos factores de riesgo hay que enseñar a este músico a expresarse desde la zona pélvica y no desde la zona lumbar. Se trata de conseguir mantener las curvas fisiológicas de la columna vertebral sin comprometer la salud ni la columna del aire.

3. Dónde y cómo se realiza el apoyo o contacto con el instrumento. Aunque sea un contacto con los dedos del teclado hay que valorar la postura en ese momento. ¿Qué medidas ergonómicas externas al instrumento se pueden adoptar para su mejora? Por ejemplo, con un apoyo anterior para el instrumento —un pie de micro, silla, taburete o un atril— y un apoyo completo para el niño. Es importante que durante las épocas de crecimiento, cuando mantener la espalda continuamente erguida es un sacrificio enorme, exista la posibilidad de apoyarla como mínimo en los momentos de descanso o explicación teórica del profesor. Toda la espalda en el respaldo de la silla debe estar bien apoyada sin crear compensaciones de postura ni apoyos laterales. La manera de hacerlo es buscar un asiento adecuado para su estatura que le permita apoyar el tronco, la pelvis y las rodillas manteniendo la concordancia entre las sinuosas curvas de la columna vertebral y el resto del cuerpo, además de favorecer que los pies se mantengan apoyados en el suelo.

A falta de no encontrar o no tener un asiento adecuado habrá que ingeniárselas para no perder los principios biomecánicos que alteran el comportamiento de la estática del cuerpo. Hay que evitar que la pelvis esté en retroversión (imagen derecha en la ilustración 3-8), que es cuando la parte más alta de las caderas se mantiene inclinada hacia detrás, arrastrando con esta actitud la columna vertebral del joven músico, sentándose más con la parte baja de la espalda que con el glúteo.

4. Medidas antropométricas del músico en relación con el instrumento. Tener en cuenta el tamaño del instrumento en relación con el del instrumentista. No en todos los instrumentos hay adaptaciones. En los que se pueda realizar el cambio vale mucho la pena. Hay que valorarlo con el profesor.

En todos los instrumentistas hay que tener en cuenta el trabajo de la musculatura propia de la mano. La valoración de su fuerza muscular y la transferencia de peso desde la cintura escapular son dos de los puntos clave a tener en cuenta en la valoración global postural de cualquier instrumento.

Este trabajo está condicionado proporcional y directamente por la correcta colocación de los hombros, la cintura escapular y por el continuo brazo de palanca que puede generarse en el gesto motor artístico. De lo cual se deriva la correcta transferencia del peso en la dirección adecuada que, a través del codo y posteriormente de la muñeca, recibe la mano.

En el transcurso de este recorrido articular y muscular es cuando se puede ver modificado el tono global e intrínseco de la musculatura, lo que hay que trabajar en profundidad posteriormente (véase capítulo 5). Tiene el poder de liberar el movimiento articular proximal y distal tan deseado por los músicos para poder interpretar sin tensiones añadidas. De ahí que sea de extrema prioridad la correcta colocación de la columna y los hombros en relación con el resto del cuerpo.

En los cantantes y los instrumentistas de viento hay que evaluar con más detalle la colocación que adopta la cabeza en relación con el resto del tronco y en consecuencia, la respiración, la boca, el cierre simétrico de los labios y concretamente la fuerza que recibe el músculo orbicular del conjunto muscular que forma la cara.

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Ograniczenie wiekowe:
0+
Data wydania na Litres:
22 października 2025
Objętość:
199 str. 99 ilustracji
ISBN:
9788499176215
Wydawca:
Właściciel praw:
Bookwire
Format pobierania:

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