Czytaj książkę: «Los recursos territoriales valencianos»

DIRECCIÓN TÉCNICA: Jorge Hermosilla Pla y Emilio Iranzo García. UV
AUTORES: José Antonio Aparisi Caudeli Emilio Barba Campos Vanessa Campos i Climent Irene Gil Saura Tomás González Cruz Esther Haro Carrasco Jorge Hermosilla Pla Emilio Iranzo García Ignasi Lerma Montero Jordi Llopis Martínez Joan Carles Membrado Tena Alejandro Mollá Descals Ángel Morales Rubio Aurora Pedro Bueno Agustín Rovira Lara Joan Ramon Sanchis Palacio
EDITA: Universitat de València
CARTOGRAFÍA: Ghaleb Fansa; José Vicente Aparicio Vayà; Sandra Mayordomo Maya y Antonio Britz Marrades
DISEÑO Y MAQUETACIÓN: José Vicente Aparicio Vayà; Ghaleb Fansa y Sandra Mayordomo Maya
ISBN: 978-84-370-9785-5
© de esta edición: Universitat de València, 2015
© de los textos: los autores
© de las imágenes: los autores y los propietarios
ÍNDICE
PRESENTACIÓN
CAPÍTULO 1. CLAVES DEL DESARROLLO TERRITORIAL. LA INNOVACIÓN, LAS REDES Y LOS RECURSOS PATRIMONIALES
Jorge Hermosilla Pla. Departament de Geografia. UVEG
Por qué la perspectiva territorial en el crecimiento económico y social
(I) Dinámicas de aprendizaje, el conocimiento y la innovación
(II) Las dinámicas de interacción en el territorio. Las redes
(III) Los recursos patrimoniales como base para el desarrollo
III.1. El capital natural: Los recursos naturales
III.2. El capital cultural
III.3. El capital humano: los recursos humanos
III.4. El capital social
III.5. El capital territorial
Conclusiones y reflexiones finales
Bibliografía
CAPÍTULO 2. DISEÑO METODOLÓGICO DEL PROYECTO SOBRE RECURSOS TERRITORIALES
Emilio Iranzo García. Departament de Geografia. UVEG
Justificación y objetivos
Método de trabajo
CAPÍTULO 3. EL MEDIO NATURAL VALENCIANO
Ángel Morales Rubio. Departament de Química Analítica. UVEG Emilio Barba Campos. Institut Cavanilles de Biodiversitat i Biologia Evolutiva. UVEG
El medio natural: Indicadores a escala comarcal
Los grandes tipos de paisaje
Espacios protegidos
Ríos, ramblas y embalses
Masas forestales
La franja litoral
Bibliografía
CAPÍTULO 4. ESTRUCTURA Y DINÁMICA DEMOGRÁFICA, DEL MERCADO DE TRABAJO, NIVEL DE ESTUDIOS DE LA POBLACIÓN Y ASOCIACIONISMO
Ignasi Lerma Montero. Departament de Sociologia i Antropologia Social. UVEG
La población de la provincia de Valencia. Evolución y estructura
Estructura del mercado de trabajo
Nivel de estudios de la población valenciana
Relaciones sociales. Asociacionismo no mercantil
Bibliografía
CAPÍTULO 5. LA AGRICULTURA VALENCIANA. UN SECTOR TRADICIONAL CON EXPECTATIVAS DE FUTURO
Jorge Hermosilla Pla e Emilio Iranzo García. Departament de Geografia. UVEG
Introducción
Análisis del sector agrícola valenciano y sus recursos
Reflexiones finales. Un sector con luces y sombras
Bibliografía
CAPÍTULO 6. RECURSOS TERRITORIALES: LA INDUSTRIA EN LA PROVINCIA DE VALENCIA
Joan Carles Membrado Tena. Departament de Geografia. UVEG
Introducción
Localización industrial en la provincia de Valencia
El dualismo en la industria de la provincia de Valencia
Recursos territoriales y exportación industrial manufacturera
Conclusión
Bibliografía
CAPÍTULO 7. EL COMERCIO COMO UN RECURSO ECONÓMICO PARA EL DESARROLLO LOCAL, LA VERTEBRACIÓN TERRITORIAL Y LA CALIDAD DE VIDA DE LOS VALENCIANOS
Alejandro Mollá Descals, Agustín Rovira Lara e Irene Gil Saura.
Departament de Comercialització i Investigació de Mercats. UVEG
Introducción
Las relaciones entre el comercio y el territorio
El sector comercial minorista valenciano en el contexto de la crisis económica
Comercio y territorio en la Comunidad Valenciana: las pautas de la localización de la oferta comercial
Conclusión. Tendéncias y propuestas
Bibliografía
CAPÍTULO 8. RECURSOS TURÍSTICOS DE LA PROVINCIA DE VALENCIA
Aurora Pedro Bueno. Departament d’Economia Aplicada. UVEG
Introducción
Análisis de los elementos del modelo turístico de la provincia de Valencia. El modelo FAS
Los factores: naturalia, humania, capitalia
Los atractores: naturales, man made, culturales
Los sistemas de soporte: hospitality, transporte, servicios complementarios
Los tres espacios turísticos: la ciudad de Valencia
Conclusiones
CAPÍTULO 9. RECURSOS ECONÓMICO-FINANCIEROS PÚBLICOS EN LA PROVINCIA DE VALENCIA
Tomás González Cruz. Departament d’Economia Aplicada. UVEG Jordi Llopis Martínez. Técnico superior de Análisis y Planificación. UVEG
Visión global
Ingresos de los municipios de la provincia de Valencia. Estructura y evolución
Gastos de los municipios de la provincia de Valencia. Estructura y evolución
Comportamiento del déficit de los municipios de la provincia de Valencia
Evolución de la deuda viva de los municipios de la provincia de Valencia
Conclusiones
CAPÍTULO 10. EL PATRIMONIO CULTURAL VALENCIANO COMO RECURSO TERRITORIAL. DE LA CULTURA AL PATRIMONIO Y DEL PATRIMONIO AL DESARROLLO LOCAL
Emilio Iranzo García y Jorge Hermosilla Pla. Departament de Geografia. UVEG
Introducción
El patrimonio cultural como recurso
El patrimonio cultural valenciano: paisaje y patrimonio
Conclusiones
Bibliografía
CAPÍTULO 11. EL CAPITAL DOTACIONAL COMO RECURSO CLAVE DE LA ACTIVIDAD ECONÓMICA VALENCIANA
José Antonio Aparisi Caudeli. Departament de Comptabilitat. UVEG
La actividad logística como motor del desarrollo del capital dotacional
Los puertos comerciales como plataformas logísticas responsables de la configuración territorial del sistema de infraestructuras
La red de carreteras como infraestructura clave en el proceso de vertebración del territorio
El ferrocarril y el transporte marítimo de corta distancia como medios para potenciar la vertebración territorial
Los aeropuertos como infraestructuras esenciales en el proceso de vertebración exterior del territorio
Los nodos logísticos intermodales como elementos generadores de la actividad económica en el territorio
Otras infraestructuras de movilidad como elementos adicionales para el desarrollo del capital dotacional
Tendencias y reflexiones finales
Bibliografía
CAPÍTULO 12. ANÁLISIS DEL COOPERATIVISMO VALENCIANO COMO RECURSO DE DESARROLLO TERRITORIAL
Vanessa Campos i Climent y Joan Ramon Sanchis Palacio. Departament de Direcció d’Empreses e Iudescoop. UVEG Esther Haro Carrasco. Investigadora en Economia Social del Iudescoop. UVEG
Introducción
Diagnóstico estratégico de las Cooperativas Valencianas
Acciones estratégicas y perspectivas futuras del Cooperativismo Valenciano
Conclusiones
Bibliografía
REFLEXIONES FINALES
Emilio Iranzo García y Jorge Hermosilla Pla. Departament de Geografia. UVEG
UNA PUBLICACIÓN SOBRE LOS RECURSOS TERRITORIALES VALENCIANOS
En los últimos tiempos la Universitat de València, mediante la labor del Vicerrectorado de Participación y Proyección Territorial, apuesta por desarrollar y consolidar sus misiones en el territorio, concretamente en su área de influencia más próxima, las comarcas valencianas. La investigación, la formación y la transferencia de conocimiento se desarrollan en el territorio, de forma estratégica.
Como consecuencia de esa labor académica, se han establecido colaboraciones con instituciones públicas relacionadas con el territorio y la escala local, y con ello, el diseño y el desarrollo de proyectos y estudios que se caractericen por su aplicabilidad y la participación de investigadores de la Universitat de València.
El desarrollo territorial es el objeto de esta publicación. El desarrollo territorial tiene su fundamento en los procesos de innovación locales, basados en el aprendizaje y el conocimiento; en las redes que reflejan dinámicas de interacción empresarial, económica, social, institucional…; y en los recursos patrimoniales, de diversa naturaleza. Son éstos precisamente el tema central del presente estudio. Para ello un equipo interdisciplinar de investigadores de la Universitat, formado por profesorado de economía, sociología, ecología, biología, química y geografía, reflexiona en torno a la disponibilidad de recursos en el territorio valenciano. Se abordan los recursos naturales, los culturales, los humanos, los sociales e institucionales, y los territoriales.
El estudio se ha servido de la creación de una base de datos que recoge las variables básicas y la configuración de un sistema de indicadores, así como del tratamiento cartográfico de esas variables geográficas. Ambas acciones han constituido un avance para el conocimiento de nuestro territorio.
Es evidente que el futuro nos depara nuevos retos, que requerirán de nuevos modelos y roles de las administraciones públicas. Unos roles en donde la colaboración, la implicación y el compromiso deben ser habituales y facilitadores de la configuración de territorios “inteligentes”, capaces de contribuir a mejorar la calidad de vida de la sociedad que los habita y el desarrollo personal de los ciudadanos.
Esteban Morcillo Sánchez Rector. Universitat de València

El Palmar

L’Horta de València

Sagunt

Embalse de Benagéber
CLAVES DEL DESARROLLO TERRITORIAL. LA INNOVACIÓN, LAS REDES Y LOS RECURSOS PATRIMONIALES
Jorge Hermosilla Pla
Departament de Geografia. UVEG
POR QUÉ LA PERSPECTIVA TERRITORIAL EN EL CRECIMIENTO ECONÓMICO Y SOCIAL
El estudio/proyecto elaborado trata la recuperación de la perspectiva espacial en el análisis de los procesos tanto económicos como sociales. Se hace patente que el TERRITORIO adquiere un rol importante cuando nos planteamos la formulación de estrategias de desarrollo local. Y ello porque en él (territorio) se combinan los elementos ambientales, socioculturales, organizativos, el grado de desarrollo de sus estructuras, y por supuesto, la propia localización. Todos ellos son componentes que influyen en las alternativas de progreso de las comunidades locales.
El concepto de territorio no es sencillo, tampoco estático. Siguiendo a Zapata (2007) el territorio debe ser entendido como una construcción social y concebido como un espacio más pertinente en cada período histórico, un ámbito de relaciones, un soporte para la innovación y un agente clave del crecimiento económico y social.
En los procesos de desarrollo territorial actúan tres factores que condicionan su devenir. Por una parte, la innovación, por otra, la creación de redes, y finalmente, el aprovechamiento racional de los recursos existentes. Unos procesos que permiten la creación de “territorios inteligentes”, es decir, aquellos capaces de contribuir a mejorar la calidad de vida de la sociedad que los habita y el desarrollo personal de los ciudadanos.
Habitualmente la innovación está relacionada con las nuevas pautas socioeconómicas y territoriales que están condicionadas por la incorporación de las nuevas tecnologías. Éstas han dado lugar a una creciente fragmentación e incluso exclusión territorial. Por ello, constituyen un factor de desequilibrios territoriales.
De la misma manera dan origen a la formación de redes muy complejas en el contexto de una economía cada vez más global (Castells, 1996). Unas redes que se convierten en la forma espacial dominante de vertebración del poder y que interactúa con el espacio concreto de los lugares.
En ese sentido, el territorio se constituye como receptor de los efectos de la globalización y de la misma manera como emisor de respuestas a sus retos (Brugué, Gomá y Subirats, 2002). Cuestión que permite diferenciar territorios competitivos de aquellos otros que han quedado “paralizados”, “apartados”. Los territorios compiten mediante sus ventajas y potencialidades (Porter, 1991). En ese escenario los recursos adquieren especial significación, dado que todo proceso de desarrollo requiere la utilización imaginativa, racional, equilibrada y dinámica de la totalidad de los recursos (bienes) patrimoniales, sean monetarios, humanos, naturales, sociales, culturales y territoriales (Ortega, 2004).
Innovación, redes y recursos permiten la configuración de un desarrollo territorial integrado. Ése es capaz de hacer compatible la competitividad económica, el bienestar social, la sostenibilidad ambiental y la disminución de los desequilibrios territoriales. Es decir, se aúnan el desarrollo económico, el desarrollo social, el sostenible, y la cohesión territorial.
En definitiva, la naturaleza del desarrollo territorial es compleja, con lo cual si pretendemos emprenderlo resulta necesario el fomento de procesos de aprendizaje colectivo capaces de generar actitudes innovadoras, la configuración de redes socioinstitucionales que permitan llevar a cabo proyectos de interés común, y la preocupación por el uso de los propios recursos que faciliten su puesta en valor.
La oportunidad del análisis integrado
Cuando se pretende abordar una eficaz labor de movilización de la economía local, es necesario atender un requisito imprescindible, el conocimiento del territorio. Una condición que no siempre se cumple. Nos referimos a la identificación de las cualidades del espacio geográfico y de sus posibilidades, mediante un análisis integrado territorial, que permite (Zapata, 2007):
-La diferenciación de unidades territoriales operativas. Espacios funcionales que guardan una coherencia de desarrollo.
-La determinación de los problemas y las posibilidades de desarrollo, con el fin de caracterizar las bases de la estrategia local.
-La identificación, el análisis y la caracterización de los recursos endógenos, con el objetivo de favorecer el estímulo del potencial endógeno.
-El reconocimiento de la estructura y de la organización existente en el marco local.
Si se persigue el conocimiento del territorio, es muy recomendable la confección de un “atlas del territorio”, con delimitaciones precisas y diversas escalas espaciales para abordar el desarrollo local (comarca, municipio, distrito, entidad de población menor, barrio, etc.). Dicho atlas debería seguir un esquema metodológico capaz de estructurar el análisis y el diagnóstico singularizado de unidades de trabajo, definidas por los siguientes elementos:
-denominación y topónimo;
-localización y accesibilidad;
-origen y evolución de la funcionalidad;
-análisis urbanístico según el planteamiento vigente y propuesto;
-caracterización de la sociedad y la población en general;
-identificación de creadores de opinión, líderes locales y dinámica sociocultural y movimiento asociativo;
-catálogo empresarial, es decir, estructura económica, especialización sectorial y dinámica empresarial;
-equipamientos sociocomunitarios y servicios fundamentales que se prestan;
-iniciativas empresariales previstas o en marcha;
-principales dificultades, problemas y demandas;
-relaciones funcionales entre el sector analizado y su entorno;
-catálogo de recursos, e identificación del potencial endógeno;
-inventario de relaciones y funciones.
Para concluir, el conocimiento del territorio mediante su análisis integrado constituye una condición para identificar y promover las tres modalidades de factores, y con ello alcanzar el desarrollo territorial integrado. Nos referimos a:
1.El aprendizaje y sus dinámicas, que se encuentran asociadas al esfuerzo innovador.
2.La existencia y la promoción de redes de cooperación entre empresas, instituciones y asociaciones, así como la capacidad de generar iniciativas capaces de crear las redes.
3.El aprovechamiento racional de los recursos existentes en cada espacio, para que constituyan la base de su capital territorial. Éste está constituido por el patrimonio natural y cultural heredado, recursos humanos cualificados y con iniciativas, cohesión social, identidad cultural, etc (Caravaca, 2005).
(I) LAS DINÁMICAS DE APRENDIZAJE, EL CONOCIMIENTO Y LA INNOVACIÓN
El conocimiento es el recurso estratégico más importante, por lo que las dinámicas de aprendizaje a él asociadas se convierten en procesos fundamentales. En ese sentido, la innovación es la capacidad de generar e incorporar conocimientos en el sistema económico y social, de manera que maximiza las potencialidades productivas y contribuye a un uso más racional, más sostenible, de los recursos. Sin duda la innovación es un factor central de competitividad.
Es sabido que la innovación es motivo de diferencias territoriales, pues la incorporación de conocimientos es desigual según la naturaleza y las cualidades de los espacios geográficos. De hecho se diferencian aquellas áreas innovadoras, capaces de dar respuesta de éxito a las dificultades y a los nuevos problemas, de aquellas otras que no se adaptan a los cambios y en consecuencia permanecen excluidas, marginadas a los procesos de desarrollo.
La relación entre innovación, actividades económicas y territorio se puede entender al menos desde tres planteamientos. En primer término, cuando la innovación se considera un fenómeno individual fundada en la iniciativa empresarial. Como señala Méndez (2002), es común entre el colectivo empresarial, mediante la transmisión de conocimientos fácilmente reproducibles (codificados). En segundo lugar, cuando la innovación es contemplada como un fenómeno colectivo, pues es el entorno es quien sugiere e incita incorporarla. Según Maillat (1995), es una modalidad que facilita la transmisión de conocimientos tácitos, no codificados, mediante relaciones interpersonales. Rullani (2000) apunta que los ámbitos territoriales poseen diferentes capacidades para producir y utilizar determinados conocimientos al crear un ambiente favorable a la experimentación de nuevas ideas y su propagación. Finalmente, la innovación como un fenómeno territorial. Son los territorios los capaces de generar o incorporar los conocimientos necesarios para poner en valor de forma eficiente y racional sus propios recursos y contribuir así a mejorar las condiciones medioambientales y la calidad de vida de la sociedad local (Méndez, 2002). Nos referimos a los territorios inteligentes (Martinez, 2002).
Para que un territorio sea innovador precisa de varios factores/condicionamientos: la componente empresarial; la innovación social e institucional, entendida como una red interactiva de factores económicos, políticos, sociales y culturales que permite combinar y maximizar tanto los recursos económicos como los extraeconómicos (Camagni y Gordillo, 2000); los sistemas regionales y locales de innovación, que facilitan la puesta en valor y el uso racional de los bienes patrimoniales (Dupy y Burmeister, 2003); la existencia de un gobierno relacional, aquel que se caracteriza por la cooperación entre las distintas instituciones con competencias en el territorio; y la práctica habitual de la gobernanza, mediante la participación activa de la población en la determinación de su devenir.
¿Cómo se puede identificar la innovación en un territorio? ¿Cuáles son los indicadores más habituales para su medición? Se pueden diferenciar dos modalidades de indicadores, según la naturaleza de quién las lidere y los procesos impulsores, nos referimos a la innovación empresarial y la social.
a) La innovación empresarial.
a. Aumento de las inversiones
b. Dinamización del tejido empresarial
c. Creación de empleos
d. Presencia en mercados externos
e. Crecimiento de la población
f. Significativas mejoras infraestructurales y de equipamientos
b) La innovación social: cierto carácter intangible.
a. Cohesión social y territorial
b. Desarrollo de sinergias
c. Reforzamiento de la identidad local
d. Implicaciones de las instituciones locales en proyectos colectivos
e. Puesta en valor de los bienes patrimoniales
f. Aumento de la equidad y del bienestar social
Los mecanismos metodológicos que nos permiten el estudio de la innovación se articulan habitualmente en torno a la realización de encuestas y entrevistas, dirigidas a empresas, agentes, organismos e instituciones locales. Según las cuestiones a abordar se tratarán dos apartados (Manual de Oslo, OCDE, 2000): la actividad interna que desarrolla la empresa, y las relaciones que mantienen con su entorno.
Cuestiones de empresa:
-Motivos para innovar.
-Razones y agentes de la innovación (técnicas, económicas, recursos humanos…).
-Valoración y evaluación de los efectos de la innovación.
-Relación con las actividades de Investigación, Desarrollado e Innovación, que pueden ser permanentes, programas, ocasionales, temporales, etc.
-Relación entre innovación y procesos de cooperación (empresarial, centros de investigación, etc).
Cuestiones del entorno económico-socio-institucional:
-Identificación de los actores existentes, y sus modalidades.
-Localización y distribución de los agentes participantes.
-Frecuencia e intensidad de las relaciones desarrolladas.
-Valoración de las relaciones de cooperación.
-Dedicación y actividad de los actores.
-Capacidad para interactuar y para creación de redes.
-Relación con los recursos propios, sus potencialidades y sus limitaciones.
Los sistemas territoriales locales que han experimentado éxito económico son aquellos en los que mejor interactúan estas dos formas de conocimiento, la componente empresarial y el entorno económico-social-institucional (Brusco, 1996).
(II) LAS DINÁMICAS DE INTERACCIÓN EN EL TERRITORIO. LAS REDES
La constitución de redes ha sido objeto de estudio por parte de diversas disciplinas. Una temática abordada desde la economía, la sociología, las ciencias políticas o la geografía, de manera que se analizan las redes empresariales, las dinámicas de interacción social y redes socio-institucionales, redes políticas o redes territoriales.
En el contexto del desarrollo territorial, las redes adquieren un especial significado, un notable valor. Como indica Sforzi (1999), las redes territoriales hacen referencia a las relaciones sociales de cooperación y la compenetración de las empresas en las redes de relaciones socioeconómicas que constituyen el sistema local, entendido como integrador versátil de conocimientos y organización. Para la incorporación de innovaciones y la dinamización de los territorios resultan imprescindibles las redes desarrolladas entre los diferentes actores. Dichas redes se materializan en los acuerdos, de carácter formal o informal, que establecen entre agentes socioeconómicos públicos o privados con objetivos que responden a intereses comunes.
Los criterios básicos de clasificación de redes
Los estudios sobre las redes territoriales, condicionados por su complejidad temática, han dado lugar a una extensa producción científica que aborda las redes desde posicionamientos teóricos. Si seguimos los criterios de clasificación anteriores, se pueden diferenciar las redes empresariales y las socio-institucionales (Salom, 2003).
a). Redes empresariales
Cuando los empresarios deciden establecer relaciones con otras empresas, persiguen una serie de ventajas. Entre ellas, podemos destacar la reducción de costes de transacción empresarial; el acceso a experiencias y conocimientos; el desarrollo de procesos de aprendizaje colectivo; la consecución de nuevas soluciones a los problemas; y la reducción de los riesgos de la innovación.
Esta modalidad de redes están condicionadas por la predisposición y las habilidades desarrolladas por cada empresa; y por las modalidades de relaciones entre las empresas. En ese sentido, pueden ser transaccionales (subcontratación, provisión de algún servicio…) o de cooperación (más interesantes, que abordan procesos de aprendizaje colectivo, intercambio de tecnologías, proyectos comunes I+D…). Todos ellos constituyen factores que condicionan el éxito de las relaciones entre los agentes empresariales. Kischatzky (2002) identifica dos modalidades de redes empresariales, las verticales, con proveedores y clientes, y las horizontales, con otras empresas del sector.
b). Redes socio-institucionales
El rol de los actores sociales, económicos e institucionales resulta determinante para la consolidación y el fortalecimiento de las oportunidades de desarrollo local. Estas modalidades de redes, públicas o privadas, permiten el apoyo de actuaciones empresariales de carácter colectivo. En estos casos, las redes se caracterizan por una estructura horizontal, entre empresas, organizaciones e instituciones.
Elementos de análisis en las redes socio-institucionales
En primer lugar se debe proceder a la identificación de los agentes en un territorio concreto. Es necesario el conocimiento de la tipología de los diversos actores locales. Hay que destacar las instituciones y organismos públicos, con competencias sobre el territorio, y las organizaciones socio-económicas, con capacidad para dinamizar la economía y promover proyectos de carácter colectivo.
En segundo lugar, se abordan las características y atributos de sus actuaciones y sus proyectos. En este sentido las redes se pueden diferenciar según las aproximaciones cuantitativas, en donde se analiza el grado de conectividad, el grado de consolidación y de madurez; y según las aproximaciones cualitativas, que permiten clasificar las redes según:
•Redes de carácter reactivo (origen en la necesidad de responder a problemas ya existentes), o de carácter proactivo (intentan descubrir nuevas oportunidades).
•Redes equilibradas o redes lideradas por colectivos determinados. Grado de conflictividad interna.
•Redes con mayor o menor capacidad de movilización colectiva, en función del grado de implicación efectiva de los actores.
En tercer lugar, se identifican las modalidades de vínculos que los conectan y relacionan con el territorio. Al menos se distinguen dos procesos, que interactúan. Por una parte, las raíces territoriales, la proximidade geográfica. Por otra parte, la participación en redes externas.
Finalmente, es aconsejable conocer la evolución temporal experimentada por las redes. Éstas se caracterizan por su dinamismo, que está de manifiesto a través de los factores, la naturaleza y los efectos de la evolución de las redes socio-institucionales. Veltz (2000) hace referencia al significado que adquiere los períodos cada vez más largos para que la competencia de las redes sean eficaces, pues éstas dependen de la formación de la competencia, de la construcción de interacciones entre actores y de la creación de redes de relación.
Al igual que acontecen con los estudios que se aproximan a la innovación, los métodos de análisis de las redes territoriales pasan por la realización de encuestas y las entrevistas. Las variables temáticas habituales comprenden la identificación del tipo de actores que interactúan, el análisis de la localización de los agentes, la definición de la frecuencia y la intensidad de las relaciones desarrolladas, la valoración de las relaciones de cooperación, y la consulta de las páginas web de las instituciones, organizaciones y asociaciones del tejido socio-institucional.
(III) LOS RECURSOS PATRIMONIALES COMO BASE PARA EL DESARROLLO
En párrafos precedentes se apuntaba que el desarrollo territorial integrado precisa de tres factores constituyentes, definidos por su complejidad y que interactúan dando lugar a procesos de crecimiento económico y desarrollo social. Nos referimos a la innovación y la capacidad de aprendizaje, la configuración de redes territoriales, y los recursos patrimoniales.
Se entiende por recurso aquel elemento que es utilizable por una colectividad para acudir a satisfacer a una necesidad o llevar a cabo una empresa. Esta definición está estrechamente vinculada a la pluralidad de posibilidades de cara a la valorización del potencial endógeno de un territorio.
El potencial endógeno engloba los elementos que pueden contribuir al desarrollo local, tales como los recursos materiales y los que ofrecen el entorno, los económicos y financieros, las infraestructuras de transporte y comunicaciones, las estructuras urbanas y rurales ya creadas, y el capital humano (nivel de instrucción, cualificación profesional, capacidad de emprendimiento e ingenio de la población de cualquier lugar) (Zapata, 2007).
Mitchell (1979) indicaba que trabajar sobre el concepto de recurso y los fenómenos y agentes a él asociados implica avanzar en el conocimiento de los procesos naturales y sociales y sus relaciones. En ese sentido J. Rees (1989) señalaba que el concepto de recurso parte del medio físico-natural y el territorio, pero no de forma independiente sino en relación con las sociedades que ocupan ese medio y lo ponen al servicio del hombre.