Czytaj książkę: «Innovación e inteligencia artificial al servicio del desarrollo rural»

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EDITA:

Vicerrectorado de Proyección Territorial

y Sociedad.

Universitat de València

FINANCIA:

Diputación de Valencia

Caixa Popular

COLABORA:

Ayuntamiento de Aras de los Olmos

COORDINADORES:

Joaquín Martín Cubas

Universitat de València

Emilio Soria Olivas

Universitat de València

AUTORES:

Paloma Aparicio García

Rubén Blanco Carrera

Ricard Calvo Palomares

Raúl Contreras Comeche

Antonio Félix de Castro

Ferran Fernández Alemany

Juan José Garcés Iniesta

Juan M. García Gómez

Mariam García Layunta

Rafael Giménez Chicharro

Jorge Hermosilla Pla

Ángel Hernández Rodríguez-Mancheño

Joaquín Martín Cubas

José Luis Molina Zamora

Rosa Pérez Mencía

Salvador Pérez Sempere

Encarna Recio Alfonso

Francisco Rodríguez Mulero

Sonia Rubio Gámiz

Joan Ramon Sanchis Palacio

Enric Sigalat Signes

Emilio Soria Olivas

Antoni Such Botella

Antonio Valle Sánchez

Gustavo Zaragoza Pascual

DISEÑO Y MAQUETACIÓN:

Victoria Lorenzo Plumed

Unitat de Suport al Vicerectorat de Projecció

Territorial i Societat

ISBN: 978-84-9133-267-1

© de esta edición: Universitat de València, 2019.

© de los textos: los autores.

© de las imágenes: los propietarios.

Imágenes de portada: https://www.freepik.es.

Índice

Presentación

JORGE HERMOSILLA PLA

JOAQUÍN MARTÍN CUBAS

EMILIO SORIA OLIVAS

I. INNOVACIÓN AL SERVICIO DEL DESARROLLO

El gobierno valenciano y la agenda AVANT

ANTONI SUCH BOTELLA

Aras de los Olmos, por la innovación y el desarrollo

RAFAEL GIMÉNEZ CHICHARRO

La Universitat de València y su entorno territorial. Razones para la territorialización de la institución académica

JORGE HERMOSILLA PLA

Gobernanza democrática para el bien común: Aras de los Olmos, una gran historia que contar

JOAQUÍN MARTÍN CUBAS

II. INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Pueblos de montaña, nuevas tecnologías e inteligencia artificial

EMILIO SORIA OLIVAS

Digitalización del sector agrario

JOSÉ LUIS MOLINA ZAMORA

La oportunidad de los chatbots

ÁNGEL HERNÁNDEZ RODRÍGUEZ-MANCHEÑO

III. TURISMO

Biga Data e innovación: un prometedor futuro para el turismo de interior

ANTONIO VALLE SÁNCHEZ

Oportunidades tecnológicas para el turismo rural

ANTONIO VALLE SÁNCHEZ

Herramientas de visualización en el sector turístico

JUAN JOSÉ GARCÉS INIESTA

IV. ECONOMÍA COLABORATIVA

Economía colaborativa, economía social y economía del bien común

JOAN RAMON SANCHIS PALACIO

Finanzas colaborativas: el crowdfunding

SALVADOR PÉREZ SEMPERE

La economía colaborativa desde la innovación y el emprendimiento social

RAÚL CONTRERAS COMECHE

Empleo y desarrollo local desde la economía colaborativa: conclusiones del diagnóstico AVALEM Territori en Los Serranos

RICARD CALVO PALOMARES Y ENRIC SIGALAT SIGNES

V. SECTOR AGROPECUARIO

La innovación y la inteligencia artificial en el sector agropecuario del mundo rural

FRANCISCO RODRÍGUEZ MULERO

Sistema de control de calidad en almazaras cooperativas

PALOMA APARICIO GARCÍA

Seguimiento y control a través de sensores en ganadería extensiva

RUBÉN BLANCO CARRERA

Herramientas para la adquisición de datos en agricultura tecnológica

FERRAN FERNÁNDEZ ALEMANY

VI. MAYORES

El papel de la innovación social en los entornos rurales

GUSTAVO ZARAGOZA PASCUAL

Descubrimiento y pronóstico mediante inteligencia artificial de regiones de tumores sólidos: aplicación a gliobastoma

JUAN M. GARCÍA-GÓMEZ

REMOT: programa de atención a las urgencias sanitarias en las zonas rurales remotas

M. GARCÍA LAYUNTA, R. PÉREZ MENCÍA Y A. FÉLIX DE CASTRO

Centro de atención de mayores “Alto Turia”

ENCARNA RECIO ALFONSO Y SONIA RUBIO GÁMIZ

Presentación

Si se tiene en cuenta que la transferencia del conocimiento generado por los investigadores e investigadoras de la Universitat de València es uno de los propósitos y ámbitos de actuación fundamentales del Vicerrectorado de Proyección Territorial y Sociedad, hemos de congratularnos de que la primera edición de la Universidad de Verano de Aras de los Olmos (UVAO) suponga la perfecta cristalización de la colaboración entre la Universitat, el ayuntamiento de Aras de los Olmos y la Diputación de Valencia para el logro de tales fines.

Vivimos en un mundo digital, interconectado y globalizado en el que la ciencia, día tras día, abre nuevos caminos hacia el futuro. En ese marco, la Universitat de València, fiel a sus valores humanistas y universales, quiere ser incubadora de conocimientos y nexo de unión con nuestros pueblos de montaña y de interior, altavoz de la riqueza y la potencialidad que éstos atesoran para construir conjuntamente un desarrollo sostenible.

Aras de los Olmos, un pequeño pueblo de la Serranía valenciana, es un referente de esos nuevos procesos a nivel nacional e internacional. En un permanente diálogo con la ciencia y el conocimiento, ha sabido poner en valor todos sus recursos materiales y humanos al servicio del progreso y del bienestar de las personas. Entre otros logros, y fruto de su impronta innovadora, lleva camino de convertirse en el primer municipio autoabastecido de energías renovables en España durante los trescientos sesenta y cinco días del año.

En la cuna del Losillasaurus, el dinosaurio de mayores dimensiones de la Comunitat Valenciana, y con la vista puesta en las estrellas gracias a sus Observatorios Astronómicos, esta I edición de la Universidad de Verano Ciencia y Desarrollo Rural, celebrada en verano de 2018, pretende subrayar la conexión del campo y de la montaña con el mundo de la inteligencia digital, de las TICs, del Big Data y de la innovación en general. Responsables políticos, profesores universitarios y emprendedores situados en la vanguardia de estos procesos –industria, turismo, economía colaborativa, sector agropecuario o servicios sociales– nos han permitido sumergirnos en la aplicación práctica de esas nuevas tecnologías al servicio del desarrollo rural.

Mostramos nuestro reconocimiento a quienes han contribuido a la realización de estas jornadas, de éxito,que ofrecen oportunidades a generaciones futuras.

JORGE HERMOSILLA PLA

Vicerrector de Proyección Territorial y Sociedad.

Universitat de València

JOAQUÍN MARTÍN CUBAS

Coordinador general de la Universitat de Verano de Aras de los Olmos

Universitat de València

EMILIO SORIA OLIVAS

Director de la I Edición de la Universitat de Verano de Aras de los Olmos

Universitat de València



Antoni Such Botella

Director General de Administración Local

Presidencia de la Generalitat

Las zonas de interior de la Comunitat Valenciana se encuentran desde hace décadas con el problema, cada vez más amenazante, del descenso de población. Esta situación es particularmente grave en algunas zonas de nuestra Comunidad que, proviniendo ya de densidades de población muy bajas, en los últimos treinta años han sufrido un declive en el número de habitantes extremadamente severo. Era un problema “olvidado” en anteriores legislaturas, pero que el Consell actual ha vuelto a poner sobre la mesa, y además como una de sus prioridades.

A esto se añade que las zonas afectadas por el despoblamiento progresivo proveen el resto de la Comunidad Valenciana de servicios insustituibles, puesto que coinciden con territorios con masa forestal con capacidad de captar CO2 procedente de la actividad de áreas industriales, y además tutelan un rico patrimonio natural, cultural y arquitectónico que integra nuestras señas de identidad. Por tanto, es necesario y de justicia reconocer el papel que desempeñan los ciudadanos de estos municipios en el bienestar de toda la Comunidad Valenciana.

En la Comunitat Valenciana, ante este grave problema de la despoblación, se ha previsto la necesidad de acometer políticas específicas y propias de desarrollo rural, para lo cual se ha considerado prioritario la implementación de la Agenda Valenciana Antidespoblament (Avant), por parte de la Generalitat, con objeto de frenar la sangría demográfica del interior de la Comunitat Valenciana.

Las acciones inmediatas para implementar las medidas antidespoblación de la Generalitat parten, desde una perspectiva multisectorial, del establecimiento de instrumentos de colaboración entre las administraciones y los agentes sociales implicados, con el fin de desarrollar una programación que alcance todos los problemas desde una visión integral. A través de este catálogo, las diferentes Consellerías de la Generalitat colaboran de forma coordinada en las aportaciones a la Agenda Avant para evitar la despoblación, especialmente en los ámbitos de transporte, educación, sanidad, servicios sociales y agricultura.

Entre las diferentes acciones de la Generalitat hay que destacar las siguientes:

• La creación de una la línea específica del Fondo de cooperación municipal para la lucha contra la despoblación de los municipios de la Comunidad Valenciana, dotada con 3.000.0000 de euros para el presente ejercicio.

• Dotar una partida de 2.000.000 de euros para el Apoyo logístico de medios materiales para la ejecución de los trabajos para mitigar o reducir los riesgos contemplados en planes o procedimientos de emergencias de la Comunidad Valenciana para la reducción de los riesgos poblacionales derivados de los incendios forestales mediante acciones que favorezcan la intervención de los medios de extinción de incendios forestales.

• En el ámbito del transporte y la movilidad, se ha incorporado una dotación de 13.680.000 € para intervenciones sobre carreteras autonómicas en zonas en riesgo de despoblación, y se está trabajando en la re ordenación del mapa de servicios de transporte público de viajeros con el transporte a demanda y la integración del transporte regular con el escolar en concesiones zonales, con el objetivo de garantizar que todos los municipios tengan algún tipo de servicio público de transporte, con especial incidencia con los que a estas alturas sufren falta de servicio, como son estos municipios en riesgo de despoblación. Mediante el programa “Bus a casa” se pretende favorecer el transporte entre los diferentes municipios.

• En materia de servicios sociales se ha realizado la ampliación de la línea nominativa de servicios sociales para mancomunidades de zonas interior, ascendiendo a un importe de 822.640,87 €.

• En materia de educación se considera prioritario el programa de mantenimiento de los aularios de las escuelas rurales, con especial atención a los municipios en riesgo de despoblamiento.

• En el ámbito sanitario se está desarrollándose el «Programa Remot», de capacitación del personal de atención primaria para la atención de las urgencias y las emergencias en municipios rurales remotos de la Comunidad Valenciana.

Finalmente, en el ámbito tecnológico hay que destacar que ya está en marcha el programa de ayudas directas a operadores para la extensión de redes de banda ancha de nueva generación, con una cuantificación de 6.590.000 €, de los que serán beneficiarios los municipios en riesgo de despoblación con cobertura de servicios de banda ancha de 30 Mbit/s o superior. También se está desarrollando la puesta en valor de la red de antenas de la que dispone la Generalitat para reforzar el sistema de conexión inalámbrica.

En conclusión, la resolución del grave problema del despoblamiento necesita de estas mediadas de los poderes públicos, pero también de las incoativas de los propios ciudadanos en ámbitos como los de creación de empresas, autoempleo, nuevos nichos de negocio, que respaldadas por las políticas públicas, ayuden al arraigo de la población en los municipios de interior.


Rafael Giménez Chicharro

Alcalde de Aras de los Olmos

Ante todo, quiero daros la bienvenida a Aras de los Olmos. Somos un pueblo acogedor y hospitalario que está encantado de poder aportar su granito de arena a esta gran aventura que es la del saber, la que hoy está aquí representanta por esta Universidad de Verano que la Universidad de Valencia ha decidido emprender en Aras de los Olmos.

Para nosotros es de mucha importancia que instituciones como las que nos acompañan en la mesa –la Universidad de Valencia, desde luego, pero también la Diputación y la Generalitat– se brinden a colaborar en iniciativas como la presente.

Queremos que este evento sirva para conocimiento, no sólo de los areños y areñas y de los asistentes a las distintas sesiones que se van a celebrar, sino también a los municipios de la Serranía, de las iniciativas que estamos emprendiendo desde Aras de los Olmos para fortalecer y alargar la vida de los municipios del ámbito rural.

La temática que aborda la Universidad de Verano –Inteligencia artificial e Innovación– tiene que ver con el esfuerzo que estamos realizando en este pueblo para incorporarnos a esta nueva era de las nuevas tecnologías. Ya en el año 2011 el Ayuntamiento tuvo la iniciativa de implantar una red wi-fi municipal que, en estos momentos gracias a la evolución de la tecnología y la inversión prevista para este año, funcionará a pleno rendimiento y satisfacción de los usuarios.

En la misma dirección tomamos otra iniciativa con el objetivo de que los niños y niñas del colegio de Aras estuvieran desde el primer momento en igualdad de condiciones con los niños y niñas de otros municipios. A través del AMPA les hicimos un depósito de ordenadores portátiles para que todos y todas pudieran utilizarlos en los procesos de enseñanza de las titulaciones que se imparten en el colegio.

Hemos desarrollado también unas aplicaciones, conjuntamente con la Universidad de Valencia, para desarrollar una comunicación más fácil y directa con todos los vecinos y vecinas del municipio. En este tipo de municipios muchas veces la orografía y los muros de los edificios imposibilitan que se reciban bien las noticias emitidas por la megafonía al uso. Sin embargo, hoy día todo el mundo, incluido los más mayores disponen de móvil en sus bolsillos. La aplicación que hemos desarrollado permite comunicar directamente a los móviles de los vecinos y vecinas que lo deseen y vía voz las noticias y bandos del ayuntamiento, al mismo tiempo que estos pueden comunicar de forma fácil y sencilla cualquier cosa al ayuntamiento a través del móvil.

Otra iniciativa que hemos tomado es poner en marcha un Aula de Robótica que nos permite familiarizar a los niños y a los jóvenes con la informática, con la robótica y la sensórica.

Estas son las iniciativas que ya están en marcha y dando sus frutos en el campo de las nuevas tecnologías y la innovación pero tenemos otras iniciativas que estamos empujando y que creemos que en breve también empezarán a dar sus frutos. Por ejemplo, vamos a cambiar la página web del municipio y, a través de ella, hay una serie de aplicaciones que necesariamente los vecinos y vecinas van a tener que utilizar como la reserva de médico y otras relaciones que las distintas administraciones están imponiendo. Precisamente para facilitar esa relación tenemos también previstos una serie de cursos y talleres para que los vecinos y vecinas conozcan mejor estas herramientas y las puedan utilizar con confianza y seguridad.

Quisiera referirme ahora a nuestra relación con la Universidad porque tengo que decir que en el transcurso de estos años pasados hemos ido desarrollando una colaboración muy estrella que ha hecho realidad muchos de los logros que se han logrado para los vecinos y vecinas de este municipio y de los pueblos de alrededor. Fruto también de esta colaboración es un proyecto que esperamos que más pronto que tarde esté a disposición de todos y todas: el Centro de divulgación científica y medioambiental Big History. Este proyecto, por cierto, ya está incluido en una red internacional de centro de ciencia abierta a la sociedad, Open Science Hub, que lo conforman por España, Aras de los Olmos, y municipios de Portugal, Países Bajos, Islandia y otros países y que está liderado por la Universidad de Leyden. Consiste en el fomento de la investigación y la divulgación científica en el mundo rural y al servicio de la sostenibilidad de forma conjunta con las universidades.

Todo lo anterior viene motivado porque queremos un pueblo que tome las riendas de su futuro, que genere crecimiento a partir de sus recursos y que no sea dependiente sino todo lo contrario, que sea protagonista de su desarrollo. Nadie podrá decir que este municipio no es un municipio innovador. Tenemos una prueba evidente de ello y es que a finales del año pasado, en el Congreso Internacional de Alcaldes Innovadores celebrado en Segovia el municipio de Aras de los Olmos fue reconocido con una nominación especial como Municipio Innovador.

Creo sinceramente que estamos plantando las semillas de un desarrollo sostenible y esto va a beneficiar tanto a las nuevas generaciones como las actuales, tanto a nuestros jóvenes como a nuestros mayores. Pero, cuidado, todo esto que se plantea como muy bonito hay que hacerlo realidad. Y aprovecho la presencia de las autoridades que me acompañan para decir que las poblaciones rurales, del interior montañoso de la Comunitat Valenciana, necesitamos apoyo, necesitamos políticas de discriminación positiva para lograr que vuelvan las inversiones y las personas a estas localidades. Y no es pedir por pedir. Es el resultado de unos datos extremadamente preocupantes que caracteriza el fenómeno –habría que decir el cáncer– de la despoblación.

Los datos son los siguientes: primero, en España el 5% de la población ocupa el 53% del territorio; segundo, de ese 5% solo el 6,28% son jóvenes entre 0 y 19 años; y, tercero e incluso más importante, si comparamos con Portugal, allí el 5% de la población ocupa el 39% del territorio. Esto último nos lleva a una conclusión clara y es que el problema de España es de primer orden. Excede a todos los problemas de despoblación que existen hoy en la Unión Europea. En España estamos en una situación de alarma. Yo les pido a las autoridades presentes que tomen nota pero, sobre todo, que tomen decisiones ya. Hay que empezar a hacer políticas activas en favor del mundo rural. Hay situaciones alarmantes como, por ejemplo, un kilómetro de infraestructura en una ciudad media grande se amortiza en 10-15 años; un kilómetro de infraestructura en un municipio como el nuestro no se amortiza nunca. Creo que este dato explica muy bien la necesidad de cambiar el modelo de políticas hacia el mundo rural.

Por lo demás, termino agradeciendo a los presentes en la mesa su presencia hoy y su colaboración para hacer posible esta Universidad de Verano de Aras de los Olmos; desearles que disfruten de las interesantes conferencias que se han programado; que tomen buena nota para aplicarlas en el pueblo y en la comarca; y animarles a participar activamente en estas sesiones. Invitar, por último, especialmente a los que vienen de fuera a disfrutar del encanto que tiene este municipio sobre todo esta época del año en que confluye, por un lado, la plena floración de los rosales que hay en los portales de prácticamente cada casa del pueblo y, por otro lado, la celebración de Aras en Flor donde los mejores diseños de jardín en flor presentados al concurso que convocamos han sido plantados y están siendo cuidados por los areños y areñas en distintos rincones del núcleo urbano. En fin, una delicia para los ojos junto con el resto de estrellas que caracterizan a este municipio.


Jorge Hermosilla Pla

Vicerrector de Proyección Territorial y Sociedad

Universidad de Valencia

Desde que Rafael Altamira, ilustre catedrático de la Universidad de Oviedo y vinculado a los proyectos de la Institución Libre de Enseñanza, impulsara a finales del siglo XIX el concepto de “extensión universitaria”, por el cual las universidades deberían desarrollar acciones dirigidas a la transferencia de conocimiento entre los diversos colectivos de la sociedad civil, en especial aquellos que no dispusieran de medios suficientes para adquirir dicha formación, se han ido incorporando y normalizando políticas académicas que han tenido como misión común la formación y la transferencia de los resultados de la investigación universitaria en los entornos territoriales. De hecho la totalidad de universidades españolas incluyen en sus estructuras organizativas tanto departamentos como servicios e incluso vicerrectorados que tienen por objeto la “extensión universitaria” defendida por el profesor Altamira.

Universidad y territorialización

La Universitat de València, consciente de las condiciones de su entorno territorial y de las singularidades que definen al territorio valenciano, se ha caracterizado durante la última década (2010-2019) por adoptar una visión estratégica para abordar las diversas acciones que comprenden la política universitaria territorial.

El territorio, es decir la construcción social en un espacio geográfico, es el objeto de dicha política. Y para ello es imprescindible el conocimiento de las “territorialidades” de nuestro entorno; nos referimos al conjunto de singularidades en función tanto de las especificidades geográficas como de las relaciones entre la sociedad y su espacio de referencia, sus lugares de relación. En otras palabras, tan importante es conocer los procesos que condicionan, cuando no determinan, los desequilibrios territoriales (desde la despoblación al desarrollo de economías de escala y aglomeración) como es identificar las relaciones entre los colectivos sociales y los territorios (valor de pertenencia a un lugar, sentimientos de arraigo y de vinculación, explotación tradicional de los recursos naturales…).

Durante la última década, la “territorialización” de la Universitat de València ha consistido en un proceso estratégico por el cual se pretende aproximar la institución académica a su entorno geográfico, y para ello se requiere de la identificación y del conocimiento de las singularidades territoriales. La Universitat de València mantiene con su entorno territorial una relación duradera que se prolonga por más de cinco siglos, si bien ha sido en los últimos años cuando se ha adquirido un compromiso mayor y de más alcance. De hecho en sus estatutos (2004), en el artículo 5º, se recoge literalmente dicho compromiso con el entorno territorial y con la sociedad valenciana.

La estrategia de territorialización de nuestra institución universitaria recoge acciones que pretenden dar respuesta a sus tradicionales funciones. Nos referimos a la formación, la investigación, la transferencia de conocimiento y la innovación, en el territorio.

El Vicerrectorado de Proyección Territorial y Sociedad ha llevado a cabo durante la última década (2010-2019) una estrategia integral cuya misión es la presencia continua y efectiva de la Universitat de València a través de sus investigadores y profesorado. Una estrategia integral recogida en un plan específico diseñado para tal fin, y que recoge los siguientes programas y su ejecución:

• Programa DATA NAU: una base de datos de los investigadores de la Universitat, que atiende tanto a las vinculaciones territoriales como a la disponibilidad en colaborar en acciones en el territorio. Está integrado actualmente por unos 2.400 profesores y profesoras.

• Programa DATA LOCAL: una segunda base de datos, realizada a personal de un centenar de municipios valencianos, de manera que se cuenta con información sobre la demanda de servicios de la Universitat, desde el territorio.

• Programa UNIVERSITAT I TERRITORI: un compendio de acciones en diversas comarcas valencianas que comprende ciclos de conferencias, talleres, congresos locales, etc. en los cuales la Universitat es la entidad organizadora.

• Programa UNISOCIETAT: la formación a lo largo de la vida, implantada en una docena de sedes universitarias. Está integrado por una gran diversidad de contenidos relacionados con materias propias de la Universitat.

• Programa de EXPOSICIONES ITINERANTES: un conjunto de muestras tematizadas, cuyo rasgo común es el territorio valenciano.

• Programa de UNIVERSIDADES ESTACIONALES: un conjunto de jornadas organizadas en una docena de sedes semipermanentes, que se celebran en las cuatro estaciones del año.

• Programa de PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN DE BASE TERRITORIAL: el diseño y la ejecución de proyectos corales, facilitados por la colaboración con diversas instituciones públicas valencianas.

De la misma manera que se han diseñado programas y se están abordando en diferentes estadios de desarrollo, se ha procedido a impulsar un Programa de ALIANZAS ESTRATÉGICAS. Se han establecido convenios con las administraciones públicas, en sus diversas escalas territoriales (Generalitat, Diputación, Mancomunidades, Ayuntamientos), que han permitido la organización de numerosas acciones formativas y de investigación en el territorio. Se colabora con más de 80 ayuntamientos valencianos; una participación institucional que ha facilitado y facilita la organización de diversas acciones.

La participación y la implicación de la Universidad en el desarrollo territorial y la innovación

Es sabido que los sistemas territoriales locales que han experimentado éxito económico son aquellos en los que mejor interactúan las dos formas de conocimiento, la componente empresarial y el entorno económico-social-institucional, del cual los centros de investigación, y en particular las universidades, son claves. En ese sentido es importante la identificación de los sistemas regionales y locales de innovación por parte de las universidades. Una tarea basada en el conocimiento del territorio que implica la caracterización de los territorios innovadores, aquellos en los que confluyen las diversas formas de innovación empresarial, y las relacionadas con la innovación social. Ésta debe tener en cuenta:

• la movilización y concertación social,

• la cooperación entre las distintas instituciones con competencias en el territorio (gobierno relacional),

• y la participación activa de la población en la determinación de su futuro (gobernanza).

El territorio adquiere un rol destacado cuando nos planteamos la formulación de estrategias de desarrollo local, pues constituye el escenario en donde se combinan los factores que influyen en las alternativas de progreso de las comunidades locales.

En los procesos de desarrollo territorial se debe considerar tres componentes que condicionan su devenir: la innovación, las redes territoriales, y el aprovechamiento sostenible de los recursos existentes. Se trata de una trilogía de factores y procesos que facilitan o entorpecen la configuración de “territorios inteligentes”, capaces de contribuir a mejorar la calidad de vida de la sociedad que los habita. Unos procesos que tienen como denominador común la capacidad de generar cambios orientados a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Y las universidades contribuyen sin duda en la mejora de dichas capacidades.

A continuación procedemos a caracterizarlos y a identificar las principales contribuciones de las universidades en sus respectivos desarrollos.

a/ Los recursos endógenos, la base del desarrollo territorial

Se entiende por recurso aquel elemento que es utilizable por una colectividad para acudir a satisfacer una necesidad o llevar a cabo una empresa. Una realidad estrechamente vinculada a la pluralidad de posibilidades de cara a la valorización del potencial endógeno de un territorio.

Los recursos territoriales dependen de su potencialidad, es decir de la capacidad para explotarlos así como de la rentabilidad de esa explotación. No es simplemente una cuestión de valor de uso del recurso sino del valor de cambio, es decir, no sólo sirve para satisfacer alguna necesidad concreta, sino que también hace referencia a la capacidad de mercantilización de un bien.

Los recursos experimentan importantes cambios en el tiempo y el espacio, en función del conocimiento, la tecnología, las estructuras sociales, las condiciones económicas y los sistemas políticos. De manera que se aprecia una variabilidad del uso de los recursos en función no solo de un único factor.

Las Universidades pueden contribuir sin duda a identificar y evaluar las capacidades de los diversos agentes que actúan en la toma de decisiones en relación con la explotación de los recursos de un territorio: la determinación de quiénes tienen la capacidad, la identificación de los recursos, la manera de explotarlos, el volumen necesario, y el intervalo de uso. Es decir, quiénes, qué, cómo, cuánto y cuándo se procede al uso de los recursos.

De la misma manera las Universidades están capacitadas para la determinación e inventario de las tipologías de recursos de un territorio. Nos referimos, en términos de la lógica económica, al capital natural, humano, social, cultural y territorial que puede aglutinar un territorio.

b/ La presencia y la configuración de las redes territoriales. Las dinámicas de interacción en el territorio

Las redes territoriales hacen referencia a las relaciones sociales de cooperación y la compenetración de las empresas en la estructura de relaciones socioeconómicas que constituyen el sistema local. Dichas redes se materializan en los acuerdos, de carácter formal o informal, que se establecen entre agentes socioeconómicos, públicos o privados, con objetivos que responden a intereses comunes. En términos generales se distinguen dos modalidades de redes: las empresariales y las socioinstitucionales. Las primeras se basan en las relaciones entre empresarios con otras empresas, que persiguen una serie de ventajas, como la reducción de costes de transacción empresarial, el acceso a experiencias y conocimientos, el desarrollo de procesos de aprendizaje colectivo, la consecución de nuevas soluciones a los problemas, y la reducción de los riesgos de la innovación. En cambio las redes socioinstitucionales obedecen a una dimensión social de dichas redes: recogen el rol de los actores sociales, económicos e institucionales en un escenario de consolidación y fortalecimiento de las oportunidades de desarrollo local. Estas modalidades de redes, públicas o privadas, permiten el apoyo al desarrollo de actuaciones empresariales de carácter colectivo.

Las universidades, especialmente las caracterizadas por acoger disciplinas diversas de áreas sociales, humanísticas y científicas, pueden contribuir a identificar los actores que facilitan los procesos que activan el desarrollo local y territorial. De la misma manera los centros universitarios posibilitan la configuración de escenarios facilitadores de establecimiento de relaciones entre diversos agentes territoriales, públicos y privados. Finalmente, los centros universitarios pueden formar parte de los propios clusters territoriales, en calidad de socios que aportan innovación, mediante la investigación y la formación.

c/ Los procesos de innovación en la transferencia del conocimiento. El factor determinante del desarrollo territorial

El conocimiento es el recurso estratégico más sobresaliente, por lo que las dinámicas de aprendizaje a él asociadas se convierten en procesos fundamentales. La innovación es la capacidad de generar e incorporar conocimientos en el sistema económico y social, de manera que maximiza las potencialidades productivas y contribuye a un uso más racional, más sostenible, de los recursos. Es un factor central de competitividad, que ha evolucionado con el tiempo. La innovación se identificaba exclusivamente con la dimensión empresarial; sin embargo durante los últimos años ha adquirido una dimensión más social y territorial, de manera que se hace referencia a “la inteligencia” de los territorios para diferenciar las diferencias en la capacidad de innovación.

La innovación no es un fenómeno de carácter individual sino colectivo, y es el medio o entorno el que la promueve, pues el conocimiento tiende a transferirse mediante relaciones interpersonales.

La innovación social es motivo de diferencias territoriales, pues la capacidad de los distintos ámbitos territoriales para producir y utilizar determinados conocimientos es desigual. En algunos casos se posibilita la creación de un ambiente favorable a la experimentación con nuevas ideas y facilita la propagación de soluciones útiles, lo que permite identificar “territorios inteligentes”, “núcleos de conocimiento”.

Las Universidades son entidades que acogen equipos de investigación con la capacidad de identificar, sistematizar y analizar las relaciones entre innovación, actividades económicas y territorio. Para ello es recomendable abordar por un lado la innovación empresarial; por otro lado, la innovación social y la innovación como un fenómeno territorial. Son los territorios inteligentes quienes son capaces de generar o incorporar los conocimientos necesarios para poner en valor de forma eficiente y racional sus propios recursos. Un territorio “innovador” cuenta con la componente empresarial; la innovación social e institucional, entendida como una red interactiva de factores económicos, políticos, sociales y culturales que permite combinar y maximizar tanto los recursos económicos como los extraeconómicos; los sistemas regionales y locales de innovación, que facilitan la puesta en valor y el uso racional de los bienes endógenos; la existencia de un gobierno relacional, aquel que se caracteriza por la cooperación entre las distintas instituciones con competencias en el territorio; y la práctica habitual de la gobernanza, mediante la participación activa de la sociedad civil en la determinación de su devenir. Las universidades y los centros de investigación forman parte de esos “territorios inteligentes”, en calidad de actores activos en el territorio capaces de movilizar los recursos, facilitar los procesos de innovación tanto empresariales como sociales, e impulsar las redes territoriales, formando parte del propio escenario territorial.

Las Universidades Estacionales, un programa para la territorialización

La Universitat de València, a través de la participación del Vicerrectorado de Proyección Territorial y Sociedad, lleva a cabo las estrategias de aproximación a la sociedad valenciana por parte de esta entidad académica. Se trata de un proceso de territorialización que comprende, como se ha apuntado anteriormente, diversos programas que facilitan la presencia de la Universidad y, en particular sus investigadores, en el territorio. Entre ellos hallamos el programa de las Universidades Estacionales.

Las Universidades Estacionales están comprendidas por actividades (conferencias, talleres, mesas redondas…) en unas jornadas que se extienden durante varios días de una semana (entre 3 a 6 días), organizadas en un municipio (que actúa en calidad de sede semipermanente, en una estación determinada (siempre la misma), con un lema común para cada sede. En la actualidad se organizan una docena de Universidades Estacionales, diseñadas e impulsadas por el Vicerrectorado de Proyección Territorial y Sociedad, con la colaboración de los ayuntamientos, y el patrocinio de la Diputación de València. Hoy, se trata de un programa oficial de dicho Vicerrectorado, que forma parte de la estrategia territorial de la Universitat como el resto de programas, y que tiene por misión facilitar respuestas a retos territoriales, en función de la territorialidad.

El programa UNIVERSIDADES ESTACIONALES responde a principios que caracterizan a la Universitat de València, como son:

– El conocimiento como base de las actividades realizadas, tanto mediante la generación (investigación) como la transferencia de conocimiento (docencia y formación).

– El compromiso con el territorio, manifestado durante la larga trayectoria de la Universitat (más de cinco siglos) y recogido en los estatutos (artículo 5).

– La colaboración institucional, mediante la intervención de la Diputación y los respectivos ayuntamientos.

– La complicidad de actores territoriales para mejorar la eficacia de las acciones en el propio territorio.

– La misión común de mejorar la formación de la sociedad valenciana.

La distribución geográfica de las Universidades Estacionales responde a una estrategia territorial de la propia Universitat de València que pretende estar presente en las diferentes comarcas o al menos en la mayoría. De las 12 sedes, 9 corresponden a capitales comarcales: Gandía (La Safor), Ontinyent (Vall d’Albaida), Alzira (La Ribera del Xúquer), Enguera (La Canal de Navarrés), Sagunt (El Camp de Morvedre), Buñol (La Hoya de Buñol), Ademuz (El Rincón de Ademuz), Llíria (El Camp de Túria), Xátiva (La Costera); además de Alaquàs, L’Eliana y Aras de los Olmos.

A cada sede le corresponde una referencia temática, como consecuencia del reconocimiento de la territorialidad de las Universidades Estacionales. Así se ha optado por tratar temas como el patrimonio cultural, la música, el desarrollo rural, el turismo cultural, el desarrollo urbano inteligente, el medio ambiente, la historia y el patrimonio civil, las nuevas tecnologías y los procesos de innovación.

Tabla 1. Ficha técnica de las Universidades Estacionales de la Universitat de València


UNIVERSIDADES DE PRIMAVERA
U.P.A. ALZIRA2016. Medio Ambiente. 3 días. Profesorado: 8
U.P.XA. XÀTIVA2018. Turismo Cultural. 2 días. Profesorad: 8


UNIVERSIDADES DE VERANO
U.V.R.A. ADEMUZ2017. Paisaje y participación pública. 3 días. Profesorado: 25.Coorganización: Instituto Secundaria.
U.V.A.O. ARAS DE LOS OLMOS2018. Innovación, nuevas tecnologías, medio rural. 3 días.Profesorado: 25.
UNIVERSITAT SAGUNT2017. Patrimonio de la Humanidad. 2 días. Profesorado: 10.
U.E.G. GANDIA1983. Temas monográficos variados. 7 días.Profesorado: más de 60.


UNIVERSIDADES DE OTOÑO
ALAQUÀS2018. Castell d’Alaquàs. 2 días. Profesorado: 8.
UNIVERSITAT LLÍRIA2018. Llíria, Ciutdad de la Música. 2 días. Profesorado: 8.
UNIVERSITAT BUÑOL2017. Patrimonio Cultural y de la Música. 2 días. Profesorado: 8.
L’ELIANA2018. Smart Cities, ciudades inteligentes. 2 días. Profesorado: 10.
UNIVERSITAT ENGUERA2012. Desarrollo Rural y Tecnologás. 4 días. Profesorado: 8.Coorganización: Instituto Secundaria.
U.T.O. ONTINYENT2011. 5 días. Economía, educación física, salud, educación sostenible. Profesorado: 18.


Bibliografía básica

Albertos, J.M., I. Caravaca, R. Méndez y J.L. Sánchez (dir.) (2004). Desarrollo territorial y procesos de innovación socioeconómica en sistemas productivos locales. Universidad de Salamanca.

Caravaca, I. González, G. Silva, R. (2005). Innovación, redes, recursos patrimoniales y desarrollo territorial. Revista Eure, Vol. XXXI, No 94, pp. 5-24, Santiago de Chile.

Hermosilla Pla, J., Iranzo-García, E. (dir.) (2015): Los recursos territoriales valencianos: bases para el desarrollo. Universitat de València.

Salom, J. (2003). Innovación y actores locales en los nuevos espacios económicos: un estado de la cuestión. Boletín de la AGE, No 36, pp. 7-30.


Joaquín Martín Cubas

Universidad de Valencia

Esta Universidad de Verano versa sobre inteligencia artificial e innovación al servicio del desarrollo. Mi intervención no es más que la descripción de un ejemplo práctico de la aplicación de los enfoques de investigación más avanzados en este ámbito.


Aras de los Olmos es un pequeño municipio de unos trescientos habitantes del interior montañoso de la Comunitat Valenciana que, por un lado, tiene una larga historia, como trataré de explicar, y, por otro lado, tiene una pequeña historia de políticas de desarrollo. Una pequeña historia que no empieza ahora sino que lo hizo ya hace algunas décadas. Estáis viendo una diapositiva que es de una página del periódico Levante-EMV del año 1972. Los que, como yo, sois de aquí reconoceréis el inicio de la calle de los Muertos en aquellos años. Es el lugar donde ahora está el Restaurante Los Tornajos y la persona que está ahí es mi abuelo que acababa de bajar del tractor con el que acompañó al periodista que cubrió la noticia. El artículo trataba sobre los planes de desarrollo que se impulsaban en aquellos años para municipios del interior montañoso. A mí me impactó mucho. Imaginaros el revuelo que causó en casa; imaginad un niño pequeño que vivía en Valencia, hijo de padres migrantes: “¡Ha salido el abuelo en el periódico!”. Puede que en ese momento se ligara mi destino con el interés por el desarrollo de estos territorios.


Si traigo a colación aquel artículo de periódico, como es obvio, no es porque aparezca mi abuelo, sino porque el contenido de aquella noticia estaba reflejando punto por punto el modelo de desarrollo de mediados del siglo XX, un modelo top down, de arriba abajo; un modelo donde desde el centro del poder político se decide colocar una determinada empresa o infraestructura en un territorio esperando que, gracias a ella, se generen determinadas dinámicas sociales y económicas. El ejemplo prototípico es la ubicación de la Ford en Almussafes. El problema es que no todo es la Ford ni el territorio en que se instaló: la Ford es una gran empresa multinacional y Almussafes está al lado de Valencia, del puerto de Valencia, del Corredor Mediterráneo; y este territorio, la Serranía, no. Aras de los Olmos y/o los pueblos del interior de la Comunitat Valenciana no tienen esas condiciones. Aquí se intentó entonces algo parecido con la instalación de áreas recreativas como, por ejemplo, la Caballera, la Fuente de la Araña, etc. Por desgracia, estas iniciativas no sirvieron para frenar los procesos declinantes de las economías de estos pueblos. La despoblación empezó más o menos por esas fechas, quizá un poco antes, cuando desde aquí la gente empieza a emigrar hacia Valencia y lugares cercanos en busca de mejores puestos de trabajo, de mejor calidad de vida.

En fin, este modelo de desarrollo top down fracasó y fue sustituido a partir de los años 90 por nuevas políticas de desarrollo bottom up, de abajo arriba. En la actualidad, vivimos en un mundo globalizado donde si queremos competir, si queremos situar nuestros productos en el mercado global, tenemos que hacerlo a partir de lo que somos localmente. Eso implica tomar la iniciativa, asumir el protagonismo de las políticas de desarrollo desde abajo; basar esas políticas de desarrollo en el territorio; conocer y poner en valor todos los recursos humanos y materiales del mismo; y, para eso, si hemos de contar con todos los recursos humanos y materiales, hace falta diálogo, hace falta consenso, hace falta ponerse de acuerdo entre las personas que conformamos cada territorio concreto.


Este tipo de políticas o, si se prefiere, este modelo de desarrollo está muy estudiado desde un punto de vista científico. Existe una multitud de enfoques de investigación que están impregnados de esta filosofía: Innovación, Conocimiento y Aprendizaje, Crecimiento endógeno, Desarrollo autóctono, Desarrollo sostenible, Posdesarrollismo, etc. Imagino que os suenan todos o muchos de estos conceptos. Hay más enfoques pero yo os quiero llamar especialmente la atención sobre dos muy particulares porque entiendo que tienen mucho que ver con lo que estamos haciendo aquí, en Aras, y que explican los frutos que se han ido alcanzando. En primer lugar, la Investigación Acción Participada, es decir, no investigar el objeto de conocimiento –cualquier grupo social al nivel o escala que se prefiera: una asociación, un municipio, una comarca,…– desde fuera sino integrarse en él, investigarlo desde dentro, participando en el proceso de conocimiento. Se trata de tomar conciencia de los problemas que tenemos entre todos y, a partir de ahí, juntos, poder establecer estrategias a futuro consensuadas de alguna forma entre todos y todas. En segundo lugar y muy vinculada a la anterior, la Ecología de Saberes, que tiene que ver con la toma de conciencia de una idea fundamental: durante varios siglos se ha impuesto la concepción de que el conocimiento de la Universidad, lo que ésta produce científicamente, es el único saber válido, despreciando así los saberes atesorados durante siglos y generaciones por personas que no necesariamente tenían estudios formalizados, ni títulos académicos. Lo que propone este enfoque es recuperar de alguna forma el diálogo con esos saberes porque entiende que también son válidos, porque también tienen mucho que aportar, tienen mucho que decirnos, y porque fruto de ese diálogo, en general, se puede mejorar y tener más conocimiento bueno y útil para el ser humano.

A todo esto en ciencia política le llamamos gobernanza democrática. Existen muchas definiciones de gobernanza democrática pero a mí me gusta especialmente la de Pascual Esteve porque me parece muy operativa. A juicio de este autor la gobernanza democrática es un modo de gobernar en que lo prioritario es gestionar la relaciones entre los principales sectores implicados para construir colectivamente de manera compartida la ciudad, el territorio, sea un municipio sea una comarca. Fijaros en que la clave está en gestionar las relaciones. En nuestra realidad cotidiana, al hacer ciudad o territorio, muchos actores interactuamos al mismo tiempo. Tenemos que ser capaces de coordinarnos todos porque todas y todos tenemos y debemos aportar algo si tenemos como objetivo común nuestro desarrollo como grupo y como individuos. Eso implica superar modos de gestión política y administrativa como la Burocracia o la Nueva Gestión Pública que tienen y que han aportado, desde luego, cosas valiosas pero que también han fallado en otras resultando, a la postre, inadecuadas para el desarrollo. Sirvieron en su época para dar solución a algunos problemas en determinada coyuntura pero ahora la realidad se ha transformado, las condiciones y circunstancias han cambiado y necesitamos nuevos enfoques para afrontarla. Debemos adaptar nuestras respuestas al nuevo mundo globalizado y digital que nos ha tocado vivir y en este nuevo mundo la respuesta que mejores resultados está dando es lo que llamamos gobernanza democrática. Es una nueva forma de gobernar nuestras interrelaciones que implica necesariamente la revalorización de lo público y la preeminencia de nuevos valores relacionados con el interés general; y que, en ese sentido, implica, sobre todo, nuevas formas de gestionar lo político y la administración: planificación estratégica participada, dirección sistemática por objetivos, gestión de proyectos en red, técnicas de mediación y consenso, gestión por valores, gobierno multinivel y en red,… Vivimos en un mundo interconectado donde ningún nivel de gobierno, ninguna administración, lo puede resolver todo por sí misma. Hace unas décadas todavía era el Estado quien resolvía todo, pero esa época ha pasado a mejor vida. Tenemos que acostumbrarnos a trabajar en red, contando con los otros. ¿Qué quiere decir esto? Que en general Aras de los Olmos como municipio, como sujeto político, tiene mucho que decir y hacer pero, si quiere maximizar su potencial de desarrollo, tiene que trabajar con la Comarca o la Mancomunidad, con la Diputación, con la Generalitat, con el Estado, con la Unión Europea y también con la sociedad civil, con el mundo asociativo, con los emprendedores, con los ciudadanos y ciudadanas en general, los de aquí y los que se relacionan con este municipio.

Tales planteamientos son los que están en el inicio del proceso de desarrollo que tantos frutos está dando y que ha merecido ser reconocido como Caso de Éxito en el Congreso Internacional Alcaldes & Innovación celebrado en Segovia en 2017. Es un proceso que arranca aproximadamente en el año 2009 cuando se constituyó una fundación en este pueblo, la Fundación El Olmo, que tiene unas características muy peculiares. Me permito llamar la atención sobre las mismas porque tienen mucho que ver con algo que Pascual Esteve también dice con claridad: si el objetivo es el desarrollo del grupo, el grupo debe organizarse lo mejor posible para sacar el máximo de provecho a sus recursos; esto es, la clave del desarrollo es sobre todo organizativa. Prosperan más los territorios mejor organizados y, en tiempos de crisis, resisten mejor los pueblos mejor organizados. Lo que acaeció en Aras de los Olmos en el año 2009 fue un pequeño cambio organizativo, un cambio muy pequeño, pero que ha generado unas dinámicas sociales y económicas muy positivas –unas dinámicas que me parecen increíbles para lo que es un municipio tan pequeño (380 vecinos y vecinas empadronados)–. Ese pequeño cambio organizacional fue, en principio, algo tan simple como crear una fundación; eso sí, una fundación muy especial que cuenta con dos características muy peculiares.

La primera característica es que en el patronato de la Fundación están todos los concejales del Ayuntamiento, tanto los del gobierno como los de la oposición, y en número igual, personas que, descendiendo del municipio y, por tanto, ligados emotivamente al municipio, han desarrollado capacidades de las que normalmente las personas que viven en el municipio no disponen. Aquí se tienen grandes capacidades en determinadas dimensiones del quehacer humano –la agricultura, la ganadería, la construcción, los cuidados– pero no en otras dimensiones como, por ejemplo, la gestión administrativa, la competencia en mercados abiertos o el dominio de determinados conocimientos científicos o de vanguardia. Pues bien, estas capacidades las pueden aportar personas descendientes de este pueblo –que en muchos casos mantienen casa y tierras aquí– y que en Valencia o sus alrededores son funcionarios públicos en la Generalitat, en la Diputación o en grandes Ayuntamientos como el de Valencia; personas que han montado empresas y las han hecho crecer y prosperar en los municipios de la costa; personas que son profesionales liberales –ya sea de la abogacía, de la medicina, de la arquitectura–; personas, en fin, que son profesores de universidad o han destacado en otros campos y saberes como el periodismo o la comunicación. En definitiva, al incorporar a estas personas –superando la vieja concepción de que el municipio lo es solo de sus vecinos– estamos multiplicando los recursos y las capacidades al servicio del municipio. Estamos incrementando exponencialmente su potencial de desarrollo.

La segunda característica o peculiaridad es que no se va a poner en marcha nada que no cuente con la unanimidad de todos los miembros del patronato, esto es, todos los concejales del municipio más el resto de vocales que hemos incorporado con los perfiles mencionados tienen que estar de acuerdo con las acciones que se emprenden. Alguien puede pensar que esto será problemático porque, con que uno diga que no, la decisión de que se trate ya no se puede adoptar; pero ocurre más bien al contrario: dado el planteamiento consensual y participativo y dado que el objetivo es el desarrollo del municipio movilizando recursos en un sentido constructivo a medio y largo plazo, lo difícil es que alguien se oponga a políticas benéficas, consensuadas y pensadas a largo plazo. Y si hay alguna decisión que no se puede adoptar pues no importa, se deja de lado para que sea decidida por el juego de las mayorías y minorías en el pleno municipal. El abanico de posibilidades para avanzar es tan amplio que permite seguir trabajando en otros campos y dimensiones. Aquí lo importante es que, cuando acordamos acciones de forma consensuada, superamos algunos inconvenientes de la estructura de toma de decisiones a la que está obligada por imperativos democráticos el sistema político en general, y el de los entes locales, en particular. Me explico. La política municipal está basada en elecciones cada cuatro años de tal forma que cada cuatro años cambian los equipos de gobierno; esto significa que en la mayor parte de las ocasiones, cuando entra un nuevo alcalde a gobernar viene con una nueva medida bajo el brazo –las conocidas como medidas estrella de los programas electorales– y la impulsa por encima de cualquier otra cosa; a los cuatro años entra otro que viene con otra gran idea y así sucesivamente. En definitiva, en los municipios vamos a golpes de grandes ocurrencias o, desde otra perspectiva, vamos como zascandiles. Esto es, no hay sentido en las políticas de desarrollo, ora se va en un sentido, ora se va en otro diferente. Precisamente de lo que se trata con medidas como la descrita es de dotar de estabilidad a las políticas de desarrollo, generar políticas a medio y largo plazo, construir políticas estructurales que se asienten en el Ayuntamiento al margen de quién gobierne en cada momento; en definitiva, que se cree un marco de sentido para todo lo que se hace y no se hace por parte del Ayuntamiento en el municipio.

Resumiendo, estas dos características están orientadas a conseguir tres grandes objetivos que con el modelo de hacer política tradicional difícilmente se pueden alcanzar: primero, consenso y compromiso de actores políticos y sociales; segundo, incremento de las capacidades y sinergias del municipio contando con todos y todas; y, tercero, estabilidad temporal para las políticas de desarrollo.


Con estas bases nos pusimos manos a la obra y en el año 2011 presentamos en una convocatoria abierta a todos los vecinos y vecinas de Aras celebrada en el salón de plenos del Ayuntamiento lo que, por entonces, era un mero bosquejo de la idea que se llevaba entre manos. Se trataba de trabajar en el municipio a partir de una planificación estratégica participada. ¿En qué consiste este tecnicismo? Consiste en que el grupo de referencia –los areños y areñas, en este caso– piensan en un escenario al que se quiere llegar en el futuro; algo así como preguntarnos por lo que queremos ser de mayores o, si se prefiere, dentro de 30, 40 o 50 años. En el momento en que ese escenario esté más o menos consensuado se trata de pasar a una segunda fase en la que nos preguntamos por el camino y los recursos de los que disponemos para llegar a ese escenario que hemos consensuado previamente. Es una fase en la que hay que ir ajustando los deseos con la realidad de la que partimos, de ver qué podemos llegar a alcanzar con lo que tenemos. El objetivo final en esta segunda fase es fijar las líneas estratégicas a seguir y, una vez consensuadas, también establecer qué es lo que cada uno puede aportar, en qué se puede comprometer. Unos podemos aportar en determinados aspectos y otros en otros, pero todos podemos aportar alguna cosa. De lo que se trata es de que todos y todas nos sintamos protagonistas del desarrollo del grupo, lo que, entre otras cosas, además sirve a la integración y cohesión del mismo. Pues bien, la planificación estratégica participada mal que bien se hizo. Es verdad que estos procesos están protocolizados y que, seguramente, si tuviera que examinarnos –os lo digo como profesor de universidad– seguramente no hubiéramos sacado un excelente –las limitaciones de recursos y tiempos siempre está presente– pero, con todo, el procedimiento se siguió: se hizo una asamblea abierta con los vecinos, se habló con todas las asociaciones que representan los diferentes grupos de interés articulados en el municipio, se llevó la propuesta al Consejo Ciudadano, se fue hablando con ciudadanos y ciudadanas de diferentes perfiles, se hicieron determinados ejercicios de participación,... Alguno de los presentes estuvo en esta misma sala hace un par de años en una acción participativa dirigida por profesoras de Sociología de la Universidad de Valencia que vinieron a investigar cómo nos percibimos y qué es lo que queremos.


Fruto de esos diálogos e investigaciones, en 2013 presentamos un proyecto ya más articulado basado en principio en tres escenarios de futuro:

El primero es el que llamó Aras, zona rural 6 que no es otra cosa que la estrategia territorial que por aquel entonces había definido la Generalitat Valenciana para este territorio; la llamada zona rural 6, en la que había quedado integrada Aras de los Olmos. Lo importante aquí era que convenía coincidir con esta estrategia más general diseñada por la Generalitat pues como municipio uno no puede ir en sentido contrario al fijado por la institución autonómica, sino que el municipio se ha de sumar a sus objetivos y líneas estratégicas, todo lo más matizándolas en su adaptación al territorio. En cualquier caso, los objetivos fijados por la Generalitat eran tan generales que estoy seguro de que todos los presentes estamos de acuerdo en las líneas estratégicas fijadas en aquel documento.

El segundo es lo que dimos en llamar Aras, slow city. En este caso se trataba de sumarse a una filosofía, la de las ciudades lentas que desde la década de los noventa se ha ido extendiendo en muchos lugares del mundo. Es la necesidad de enfrentarse con la disyuntiva entre la fast food y la slow food o, en sentido más general, entre las ciudades rápidas y estresantes o las ciudades lentas y con calidad de vida. Es un movimiento internacional que se inicia en Italia y termina articulándose en una asociación internacional a la que, en la actualidad, pertenecen cinco municipios españoles, entre ellos, el más cercano Mora de Rubielos. ¿Qué es lo importante de perseguir este escenario de futuro? Lo verdaderamente importante es que, si existe consenso sobre los valores que supone la vida lenta, se trata de realizar las políticas adecuadas para ello; y, además y desde otra perspectiva, si se pertenece a esta asociación internacional, estamos sumando una marca de calidad para el municipio con la proyección añadida que ello pueda tener. El caso es que para estar en esta asociación internacional hay que cumplir con una serie de requisitos. Es fácil imaginar que Aras de los Olmos cumple muchos de ellos –silencio, aire puro, productos naturales, etc.– pero no todos. Es obvio que si queremos entrar en la asociación tenemos que cumplir con aquellos que no cumplimos. Así de sencillo: si hay que modificar determinada normativa, se modifica; si hay que promocionar los productos ecológicos, se promocionan; etc. Se trata de adaptar las políticas públicas del municipio a fin cumplir los requisitos necesarios que nos situarán en el segundo de los escenarios de futuro consensuados.

El tercer escenario y el que mayor éxito e impacto ha tenido es Aras de los Olmos, Ciudad Universitaria. Que un municipio de poco más de trescientos habitantes, alejado de las grandes ciudades y situado en una zona montañosa y rural quiera ser ciudad universitaria suena muy pretencioso; pero, sin embargo, a poco que se explique lo que hay detrás y lo que se está haciendo, ese título cobra sentido.

Todo surge de una idea muy básica pero con un gran potencial. Por entonces, en Aras de los Olmos ya estaba ubicado el Observatorio Astronómico de la Universidad de Valencia. Podríamos decir, por tanto, que Aras de los Olmos ya era o tenía campus universitario. Y, por un lado, a la Universidad le interesaba potenciar el Observatorio –mejorar sus accesos, facilitar mejores residencias para los investigadores, etc.– y, por otro lado, al Ayuntamiento también le interesaba colaborar con la Universidad porque es un foco de atracción para el turismo de tipo astronómico, viene a vivir gente, se compra en las tiendas, etc. En definitiva, por entonces ya se colaborara entre el Ayuntamiento y la Universidad. La idea –¡fijaros qué sencilla!– fue pensar en que eso mismo lo podiamos aplicar a otros hitos potenciales de desarrollo para el municipio.

Empezamos a pensar en ello, a darle vueltas, y, de entrada, el proyecto inicial que planteamos fue dar inicio a procesos de colaboración con las universidades públicas valencianas en hitos como los siguientes.


Con la Universidad de Valencia, por ejemplo, el plan estratégico participado –que ya hemos explicado– a través del Instituto de interuniversitario de Desarrollo Local; la colaboración con el Observatorio Astronómico; a un vecino de aquí –Ximo Sánchez– se le ocurrió que podíamos montar un Jardín Botánico, en un cementerio que no se utilizaba desde hacía muchos años, y fuimos a hablar con los responsables del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia, ahora ya podemos disfrutar de él –el Jardín Etnobotánico de Plantas Medicinales y Útiles– una especie de jardín satélite del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia; en el municipio habían aparecido numerosos restos paleontológicos, teníamos incluso una pequeña colección y los restos del Losillasaurus, uno de los dinosaurios más grandes de Europa, pues había que ir a hablar con los expertos en esta rama del saber; también contábamos con restos arqueológicos y, en especial, con el poblado ibero del Castillo de la Muela, qué mejor que dirigirse al Departamento de Arqueología; sabíamos también que el futuro pasa por las nuevas tecnologías y por el estar en red, así que fuimos a hablar con los ingenieros electrónicos, con Emilio Soria y sus compañeros, y nos propusimos empezar a trabajar en una especie de Centro de Ciberconocimiento para las zonas rurales; en Aras teníamos otro gran problema que afrontar, satisfacer las necesidades de las personas mayores que viven o quieren vivir en el municipio, pues, fuimos a hablar con los especialistas de Trabajo Social, con Gustavo Zaragoza, que también intervendrá en este Congreso.

Y también nos pusimos a hablar con la Universidad Politécnica de Valencia respecto a otros ámbito de desarrollo: si aquí existe una economía con un fuerte papel de la agricultura y la ganadería, pues nos fuimos a hablar con la Escuela Superior de Ingenieros Agrónomos; también fuimos a hablar con la Escuela Superior de Ingeniería Industrial y, en concreto –lo cuento a modo de ejemplo o anécdota–, contactamos con Begoña Jordà, directora de un Máster de Diseño por Ordenador, quien nos sugirió convocar un concurso para actualizar la imagen corporativa del municipio: Aras de los Olmos por entonces tenía una carta de presentación –digamos– anticuada, necesitábamos una imagen corporativa nueva, moderna y actual. Al concurso se presentaron propuestas de toda España. De los proyectos que se presentaron, una comisión de especialistas en imagen y comunicación seleccionó los, a su entender, tres mejores proyectos que, a su vez, fueron sometidos a votación selectiva por parte de los vecinos que eligieron al que creyeron más oportuno. El resultado es una imagen potente y actual que seguramente los presentes tendréis todos en mente, un logo que consiste en una línea que une una estrella con la foresta y las montañas, una imagen que no costó al municipio prácticamente nada gracias a un planteamiento abierto, colaborativo y participativo. Muchas veces se piensa en el desarrollo en términos de que sin dinero no se puede hacer nada y, sin embargo, se pueden conseguir muchas cosas. Otros ejemplos en el mismo sentido, el paisaje, la arquitectura, la música y danza, el deporte,…

Y en eso estábamos cuando con el tiempo nos dimos cuenta que, con todo esto, teníamos una gran historia que contar como pueblo, como municipio. Resulta que en un pequeño espacio, lo que ocupa el término municipal, podíamos contar la historia ya no desde el nacimiento de la escritura sino desde el mismo origen del universo, desde el Big Bang. Los orígenes del universo los podemos explicar a través de la Astronomía; la formación de la tierra, a través de la Geología; el nacimiento de la vida, a través de la Botánica; la época de los dinosaurios, a través de la Paleontología; los primeros seres humanos, gracias a la Arqueología; la civilización, con la ayuda de la Historia; las costumbres, la Antropología; y –sobre todo– la respuesta a los nuevos retos, a través de la Electrónica, la Informática, la Robótica, el Diseño, la Ingeniería de Energías, la Comunicación, el Trabajo Social, la Sociología, la Economía y un montón de áreas más que pueden colaborar con pueblos como Aras a enfrentar esos nuevos retos. En estos momentos hay más de cuarenta profesores universitarios que están colaborando y trabajando para Aras de los Olmos, otra vez incremento de capacidades, de recursos para el municipio. No cobran por ello, simplemente les ofrecemos el espacio donde ellos pueden realizar sus investigaciones y, además, les ofrecemos una población empeñada en ayudarles y apoyarles para que esas investigaciones se puedan hacer y bien. Es obvio que, a partir de este planteamiento colaborativo con la Universidad, se han generado unas dinámicas enormes que algunos y algunas de los presentes supongo que tenéis en la cabeza. Voy a intentar haceros un resumen con una explicación un poco más pormenorizada de algunos de estos hitos de desarrollo mencionados.


Primero, el Observatorio Astronómico. Como podéis ver en la imagen, está ubicado en la Muela de Santa Catalina, esa gran montaña que se alza majestuosa a la vista del núcleo urbano. Allí hay ubicados otros observatorios pero el principal y señero es el de la Universidad de Valencia. Fue elegido el lugar por las condiciones de observación pero es que, además y por lo mismo, el cielo de Aras es una preciosidad. Y no solo eso, sino que el Ayuntamiento y los vecinos y vecinas se han encargado de cuidarlo, se ha hecho una política de iluminación del núcleo urbano que es vanguardista en España, reduciendo al mínimo humanamente posible la contaminación lumínica. No es extraño que este municipio, junto con otros adyacentes en la comarca, haya sido distinguido como zona Start Light por la UNESCO, una de las catorce mejores zonas del mundo para poder observar las estrellas. Y es obvio que también se ha trabajado en mejorar la carretera de acceso al Observatorio y en mejorar las comunicaciones digitales. Ahora mismo se está ultimando un proyecto, el Planetario Big History, que es ese edificio que también se puede apreciar en la imagen. Ya está construido y ahora solo hace falta vestirlo. Va a ser un espacio astronómico dotado con una pantalla de cine inmersivo como la del Hemisféric de la Ciudad de las Artes y las Ciencias en la que se podrán emitir películas astronómicas, tanto las que son propiedad de la Universidad como las que lo son de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Además, se podrá conectar con otros observatorios del mundo para poder observar los cielos y las estrellas en tiempo real aunque en ese mismo instante aquí en Aras haya luna, llueva o truene y no se puedan ver las estrellas. Esto es, con acciones de este tipo estamos desestacionalizando el turismo astronómico que hasta ahora está limitado a los meses de buen tiempo y a los días en que no hay luna, estamos permitiendo que en Aras se pueda disfrutar del cielo y de sus estrellas a cualquier hora cualquier día del año.


Por cierto, la colaboración con la Ciudad de las Artes y las Ciencias es un buen ejemplo de política colaborativa o en red. Y no me refiero solo a esas películas que he dicho que se van a poder emitir en el Planetario de Aras y que son las que actualmente se emiten en el Hemisféric propiedad de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Todo empieza cuando el alcalde, Rafa Giménez, y yo estábamos reunidos con Anna García, la Conservadora del Museo de Geografía de la Universidad –ahora Museo de Historia Natural, otro ejemplo de política colaborativa– debatiendo en torno a la puesta en valor de los restos paleontológicos del municipio y nos anunció que se estaba preparando una exposición de la Red de Museos Paleontológicos de la Comunitat Valenciana. Fue uno de esos instantes mágicos en estos procesos creativos en relación al desarrollo: decidimos en ese mismo instante que Aras tenía que estar ahí y ese tenemos que estar ahí fue proponiendo a la Ciudad de las Artes y las Ciencias que nosotros hacíamos la réplica corpórea del Losillasaurus, el dinosaurio más grande de la Comunitat que se había encontrado unos años antes en la aldea de Losilla de Aras, y se lo cedíamos a la Ciudad de las Artes y las Ciencias mientras durara la exposición. Con ello ganábamos de entrada toda la publicidad e imagen que aporta estar en el CAC, en un centro de divulgación científica y cultural de tal calibre que es visitado por miles de personas al año; pero, además, nos interesamos por qué otras cosas nos podían ofrecer a cambio y esas cosas a cambio fueron, en primer lugar, esas películas que vamos a poder emitir gratuitamente –otra vez, sin tener que pagar o poner dinero– y, en segundo lugar, les preguntamos si no tendrían alguna exposición que ya no utilizaran y justo acababan de retirar la Exposición del Cambio Climático que durante varios años había sido uno de los estandartes de la Ciudad de las Ciencias y las Artes. Como explicaré luego, ahora también la podemos disfrutar en este municipio. Y la colaboración no se ha acabado, continua y se va enriqueciendo con nuevas iniciativas.

Segundo, la conformación de la Tierra. No hace falta que os diga que, cuando uno sale a caminar en estos pueblos de montaña del interior de la Comunitat, uno puede ver a simple vista cómo se ha ido transformando la Tierra de tal forma que se pueden explicar con facilidad los procesos complejos de formación y de cambio geológicos. Además, Aras tiene un pasaje increíble. Por aquí pasa el río Turia –para los romanos; Guadalaviar, para los árabes– y linda el río Arcos. Junto a ellos hay una vegetación impresionante. Y en las montañas más altas, por ejemplo, una foresta increíble. Tened en cuenta que entre la Muela –situada a 1.300 metros de altitud– y por donde pasa el río –poco más de 600 metros de altitud– hay un desnivel de más de 600 metros, lo que explica la diversidad de la flora y del paisaje areño. En la imagen se puede observar una preciosa sabina partida por la mitad. Es fantástica.


Tercero, el nacimiento de la Vida y, en concreto, las Rutas Geológico-Biológicas a través de la Botánica y también de la Zoología. A parte de las Rutas Botánicas hay diseñada una Ruta Ornitológica y se está trabajando en otra Zoológica general para poder observar la pluralidad de animales, entre ellos grandes mamíferos como el ciervo, el muflón y otros. Y lo estamos haciendo de la mano de profesores del Máster de Biodiversidad de la Universidad de Valencia. En la imagen aparece a modo de ejemplo esa mariposa que es única en el mundo, una mariposa que hay en muy pocos sitios y está aquí, en Aras de los Olmos. De la Botánica ya he hablado. En el antiguo cementerio, como he contado, se montó un Jardín Etnobotánico de Plantas Medicinales y Útiles que está en funcionamiento. Y fijaros, otra vez economía colaborativa, otra vez gobernanza democrática. Si todo lo que os estoy contando funciona es gracias a la participación de los areños y de las areñas. El Jardín se mantiene gracias a la participación de voluntarios, vecinos y vecinas del pueblo que desinteresadamente lo cuidan, lo abren, acompañan a las visitas, les cuentan los secretos de las plantas que allí se encuentran y también las actividades que realizan de investigación y promoción.


Otro proyecto que surge de esta forma de enfocar el desarrollo, de la participación ciudadana, es Aras en Flor. Como sabéis, muchos pueblos engalanan pintando las paredes con grafitis o con otro tipo de murales. Pues bien, se le dió vueltas al tema y de repente un areño, Javier Sebastián, nos dice que “¡oye, yo me dedico a estas cosas del paisajismo y he trabajado con la Asociación Nacional de Paisajistas de España!”. Dicho y hecho, el equipo de gobierno se puso en contacto con la Asociación Nacional de Paisajistas y le propuso hacer un concurso a partir de la selección de quince rincones del núcleo urbano para premiar a los mejores diseños que se presentaran. Además de los premios, los mejores diseños se plantan, el Ayuntamiento paga la flor y los vecinos y las vecinas los mantienen con sus cuidados. Otro ejemplo, por tanto, de participación ciudadana y colaboración a varios niveles. Durante tres meses –mayo, junio y julio– Aras se engalana, está precioso, da gusto caminar por sus calles, se convierte en un foco de atracción de visitantes, en fin, los areños y areñas se sienten orgullosos y protagonistas de su pueblo. A todo ello se añaden los Huertos Tapiados o Huertos Moriscos, un lujo pasear por aquellas callejuelas respirando historia y naturaleza. Por cierto, toda esta riqueza –una vez más para este pueblo– va a tener el reconocimiento internacional. Si no pasa nada el próximo año este territorio, Aras y la comarca que le rodea, va a ser galardonada con la distinción de la UNESCO como Reserva de la Biosfera, la primera reserva de este tipo en la Comunitat Valenciana.


Cuarto, la época de los Dinosaurios y, en concreto, la Casa del Losillasaurus. Ya lo he contado, en Aras hay muchos restos paleontológicos. Ya teníamos la colección Francisco Mesa, un maestro y vecino del municipio que durante años ha hecho un gran trabajo de campo recorriendo los campos y montañas de estas tierras en busca de las trazas del pasado. Gracias a él un equipo de investigadores descubrió los restos del Losillasaurus, el dinosaurio, como he dicho, más grande de la Comunitat Valenciana, el segundo más grande de España y uno de los más grandes de Europa y del mundo. Pues bien, se hizo la réplica corpórea de nuevo gracias a un trabajo en red. Se trabajó con otras administraciones: en este caso, la Agencia Valenciana de Turismo y la Mancomunidad del Alto Turia, que nos permitieron pagar esa réplica de la que ahora podemos disfrutar, un bicho inmenso de 20 metros de punta a punta con una altura de más de 8 metros. En la imagen se aprecia bien su envergadura si se compara con el hombre que le está arreglando alguna cosa en su pata. Hasta ahora ha estado en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, pero a partir del 1 de enero de 2019 estará en Aras. Como os podéis imaginar, va a convertirse en un polo de atracción turística para el municipio. Como curiosidad os diré que la Red de Museos de Paleontología de la Comunitat Valenciana ha adoptado como emblema precisamente la figura del Losillasaurus que podéis apreciar en la imagen. Además, hay más restos que podremos disfrutar en la Casa del Losillasaurus, un espacio paleontológico y, por tanto, expositivo con todas las otras pequeñas joyas de nuestra colección. En la imagen también podéis apreciar la réplica de un Estegosaurius. Todavía no la tenemos, no sé si tardaremos dos, tres o cuatro años pero está en nuestros planes porque también vivió en este territorio y terminaremos teniéndolo.


Quinto, los primeros seres humanos y, en concreto, el Castillo de la Muela. Podéis apreciar en la imagen adjunta los restos arqueológicos del Castillo de la Muela. De momento, además de unas pequeñas catas, sólo se ha restaurado una parte del antiguo lienzo de la muralla. La idea es investigarlo y, después, ponerlo en valor. Estamos trabajando en ello con un equipo liderado por Carmen Aranegui que es una de las principales conocedoras en España del mundo ibero, una autoridad en la materia. Hemos estado a punto de conseguir la financiación necesaria en varias ocasiones pero, por desgracia, al final y de momento, no ha sido posible, aunque hay noticias de que en breve sea factible. Lo seguro, en cualquier caso, es que se hará, no sabemos si este verano, al siguiente o dentro de tres o cuatro pero el camino está definido. E imaginad lo que supondría si aparece un pequeño tesoro o cualquier otro resto valioso, la potencia de un descubrimiento así es inmensa en términos de proyección del municipio. Sea como sea, de momento ya se hacen jornadas todos los años, las Jornadas Iberas y otros eventos divulgativos; en el municipio hay unos artesanos, Javier y Gloria, que trabajan la cerámica ibera; y los vecinos y vecinas, en general, se reconocen en esta herencia ibera como seña de identidad. En fin, otro gran aliciente para la participación y el conocimiento de nuestro pasado.


Sexto, la historia de nuestra civilización y, en concreto, el Ecomuseo. En este territorio hay muchos y grandes vestigios del pasado: desde los iberos, pasando por los romanos, los visigodos, los árabes hasta llegar a la modernidad, cuya difícil entrada se aprecia en los restos de las murallas del XIX que los liberales levantaron para frenar a las tropas carlistas o en los lugares visitables en que se refugiaron las guerrillas al finalizar la guerra civil en el siglo siguiente. Del pasado más lejano tenemos muchos ejemplos, especialmente de la época medieval y cristiana –iglesias, ermitas, casonas medievales, el horno histórico, etc.– y un rico patrimonio cultural –ritos o celebraciones como la dramatización cada siete años de las luchas entre cristianos y musulmanes, el Entramoro, la gran riqueza gastronómica,...– o, por ejemplo, de la época árabe, esa torre que podéis apreciar en la imagen, la Torre del Cortijo, que es una maravilla. No se ve desde la calle pero si subís a su cima, desde allí se contempla todo el paisaje que rodea el municipio. Es una torre desde la que controlaban todos los flujos de población y mercancías que pasaban por el valle. Pensad que Aras es una encrucijada de caminos, situada en el límite de la provincia de Valencia linda con Cuenca y con Teruel. De hecho un hito del territorio es la Cruz de los Tres Reinos: el de Valencia, el de Castilla y el de Aragón. Pues bien, en el Ecomuseo, que es un centro abierto al territorio, podéis recorrer esa historia y conocer muchos de los rasgos que definen esta población. Por ejemplo, la importancia en el pasado de la producción de la miel, a través de un pequeño museo montado en una antigua casa de una familia que se dedicaba a ello; por cierto, tiene continuidad en la actualidad con la miel que produce otra familia y que ha ganado ya en dos ocasiones el Premio Nacional que se concede por el Congreso Nacional de Apicultura. En Aras de los Olmos tenemos una de las mejores mieles de España.


Séptimo, los retos del futuro y, en concreto, el fomento del desarrollo a través de las nuevas tecnologías haciendo del municipio una pequeña Smart City con su particular centro de ciberconocimiento, ArasTec Hub. Se empezó facilitando ordenadores portátiles a todos los niños y niñas del municipio; poniendo en marcha una red wi-fi pública y gratuita en el núcleo urbano; fomentando las Tics a través de una Rural Party; y se ha continuado desarrollando aplicaciones electrónicas de gobierno abierto al servicio del ciudadano: se está hablando con la Dirección General de Comunicación y Tecnología con el fin de traer la fibra óptica y poder extenderla por el municipio; hemos puesto en marcha un Aula Robótica diseñada por el equipo de Emilio Soria y que ahora dirige Juan Miguel Gómez, profesor de Informática de la Universidad Politécnica y vecino de Aras que también está colaborando desinteresadamente en el desarrollo tecnológico del municipio, un aula que ha sido un éxito y está funcionando muy bien. Y seguimos trabajando con nuevos proyectos en este campo, una de nuestras prioridades, porque lo que queremos conseguir es convertir las nuevas tecnologías en un polo de desarrollo en este territorio. Aquí los costes de vida y de producción son muy inferiores a los costes de la costa y, por tanto, instalar empresas tecnológicas, si hay buena cobertura, resulta muy atractivo. Por ejemplo, vive ya en el municipio una americana, Emily McPeek, que se dedica a la traducción de textos académicos y lo puede hacer desde aquí gracias a las conexiones a través de Internet. Pues, como esa iniciativa se pueden instalar otras. De hecho, ya hay alguna empresa interesada pero necesitamos mejorar todavía algo la cobertura y los servicios del municipio en este campo para poder ser competitivos. Y en eso estamos.


Octavo, la formación y, en concreto, la Universidad de Verano de Aras de los Olmos, UVAO. Esta iniciativa es fruto también del ejercicio de una gobernanza democrática consecuente. No es una casualidad que exista una universidad de verano en este municipio. No es ni siquiera cabecera de comarca y, sin embargo, estas dinámicas que hemos descrito, este ponerse a pensar sobre lo que se puede hacer en este municipio con tanta gente de aquí y de fuera explica que, de repente, tengamos una universidad de verano en un pueblecito de montaña alejado de las grandes áreas urbanas y de solo trescientos habitantes. Una Universidad de Verano de la que ahora celebramos la primera edición sobre Inteligencia Artificial e Innovación –hago hincapié en el tema en un pueblo con las características descritas porque es revelador de los prejuicios infundados que hay sobre lo que es la ruralidad hoy día– pero que va a tener continuidad. Las próximas ediciones las iremos dedicando a cada una de esas otras áreas de conocimiento que estamos trabajando. Seguramente la segunda edición versará sobre astronomía y tendremos para entonces ya el edificio del Planetario en marcha para poder disfrutarlo.

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0+
Objętość:
272 str. 88 ilustracji
ISBN:
9788491332671
Właściciel praw:
Bookwire
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